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viernes, 8 de agosto de 2014

MARIA Jean Luc Ayoun 16 mayo 2009

 

MARIA
16 mayo 2009

Yo soy María, Reina de los Cielos y de la Tierra. Como ustedes lo saben, aparezco sobre este planeta en los lugares donde el agua se une a la tierra. Soy la Reina de los Cielos, la Reina de la Tierra y la Reina del Agua. (…)

Ustedes son los hijos queridos del Padre y, como les ha anunciado en varias ocasiones el Arcángel Miguel, son los Maestros que han hecho el sacrificio de recordar su Divinidad. La hora de vuestro Re-encuentro con ustedes mismos llega a gran paso. 

Como les ha dicho ya el Arcángel Miguel, todos los seres humanos de buena voluntad, sobre este planeta, tendrán la oportunidad, la posibilidad y el privilegio, de recibir la Gracia, de recibir la Luz y de recibir lo que el Arcángel Miguel llama en su lenguaje: la radiación de la presión del ultravioleta. En algunos días de vuestro tiempo, van a vivir otro momento importante, ligado a la efusión, esta vez, del Espíritu Santo. Como lo saben, soy en esta humanidad y sobre este mundo, la que ha transmitido lo que ustedes llaman el Espíritu Santo. La energía Micaélica arcangélica se manifiesta en lo sucesivo sobre vuestro planeta a intervalos regulares.

En poco de vuestros meses, durante la fiesta del Arcángel, la fusión se realizará entre mi polaridad y la polaridad del Arcángel. Ustedes vivirán, durante vuestra semana de preparación dentro del Cónclave de Arcángeles, la preparación de esta fusión entre el ultravioleta y el Espíritu Santo. Vuestras partículas de Luz, vuestras partículas de Eternidad, vivirán entonces una cadencia nueva. Ustedes se despertarán de un largo adormecimiento. En efecto, como les ha dicho el Arcángel, ustedes son mis bien amados hijos de la Luz. Son también hijos de eternidad que han h echo el juramento, un día, de encontrar la totalidad de lo que ustedes son. Ese momento se acerca, ahora, a grandes pasos. Inmediatamente después de la fiesta del Arcángel comenzarán a vivir, de manera mucho más durable y permanente, vuestras Bodas Celestiales, vuestra reunificación total, lúcida y consciente, a vuestra Divinidad. La preparación ha comenzado hace algunas decenas de años. La preparación se ha amplificado con la venida dentro de vuestra densidad, de la energía arcangélica. Esas diferentes energías han tenido por objetivo preparar vuestro Templo Interior para recibir la palabra de mi hijo, el que ustedes han llamado Cristo.

Miguel abre el camino. Miguel abre vuestro Templo Interior, con el fin de que vuestro Templo Interior sea adornado de Luz, adornado de Alegría y que encuentre su Eternidad con el fin de que pueda recibir la nueva palabra y sobre todo lo que yo llamo la nueva promesa, al umbral de vuestra Eternidad reencontrada, con el fin de conducirlos sobre los senderos de la Alegría, sobre el sendero de vuestro re-encuentro con ustedes mismos. Ninguna persona, ninguna consciencia encarnada, ninguna energía, ningún extravío, podrá nunca más apagar lo que se despierta en ustedes. (…) Ustedes son los hijos de la Unidad, hijos del Único, hijos de Padre. Como tales, tienen el deber de consagrase a la Luz, para la Luz y por la Eternidad. Vuestras vidas cambian progresivamente. Cada uno a vuestro ritmo, cada uno en función de sus posibilidades. El abandono a la voluntad de la Luz, la ausencia de resistencia a lo que les propone el Arcángel Miguel, es verdaderamente un regalo y un don del Padre para vuestra humanidad y para vuestras almas individuales. Por esto, ustedes deben, como lo decía mi bien amado hijo, volverse como niños, volverse simples. Los niños están en la Alegría. Poco a poco, el conjunto de las efusiones de conciencia que les llegan, los aligeran de sus cargas y les permiten liberarse de ciertos apegos, de ciertos anclajes a esta realidad densa que han explorado, para la mayoría de ustedes, desde tanto y tanto tiempo. Pueden también hacerme un llamado a mí. Ustedes están en el umbral de un nuevo nacimiento. Desde luego, no están solos en este mundo. En otros lugares, en este momento o en otros momentos, otras almas viven este casamiento y este re-encuentro y, como siempre, esto se produce en lugares donde yo estoy presente en la naturaleza. Así, este nuevo nacimiento va a provocar en ustedes un nuevo estado.

Este nuevo estado está marcado por la gracia, por la Alegría, por la Verdad, por la Unidad. Ustedes son amados, de toda eternidad, no obstante, vuestro juramento y vuestro olvido los han conducido a veces, a alejarse, por miedo, por conveniencia, de lo que ustedes son. Hoy, las conciencias Arcangélicas, las conciencias de los grandes seres que guían vuestro camino desde los mundos invisibles, se revelan cada día más a vuestra conciencia. Ustedes ven (incluso si eso es todavía un poco confuso para algunos de ustedes) cada vez más claro en lo que ustedes son, ahí donde están, porque ustedes son seres de Luz y, como lo dice el Arcángel, deben ser transmisores de esta Luz. Trasmitir la Luz, es transmitir la esperanza, es transmitir la fe, es transmitir el Amor, es no juzgar más, no condenar más, no enojarse, desde luego. Eso necesita un aprendizaje, es lo que ustedes viven en este momento. Algunos de ustedes con más facilidad que otros, pero, sin embargo, todos son los hijos del Padre y son todos mis hijos, sin excepción. Dios es paciente, la Madre que soy es paciente. Las fuerzas Arcangélicas y las fuerzas de la Luz original, auténtica, están en ruta en lo sucesivo h hacia ustedes, con el fin de despertar totalmente la dimensión de Amor de este planeta, la dimensión de Amor de los seres que ustedes son. Entonces, por supuesto, algunas almas tienen miedo todavía y este miedo puede manifestarse por lo que yo llamaría una forma de rebelión. Pero sean como vuestro Padre, no condenen, conténtense en amar, en no juzgar y aceptar ya que los hijos más rebeldes se volverán, un día, los hijos más fieles; dándose cuenta de su error, dándose cuenta de su negación, serán los más ávidos en encontrar la Luz. Es en eso que no deben juzgar a vuestro prójimo. Conténtense en seguir vuestro camino, conténtense en recibir los regalos inestimables que ustedes reciben desde, ya algún tiempo.

A partir del momento donde ustedes se contentan de recibir esta maravillosa Luz que nosotros les transmitimos, ya nada nefasto les puede llegar. Cualesquiera sean las circunstancias y los acontecimientos de vuestra vida, ustedes penetran más ante los arcanos del misterio que es pura Luz, lo que yo llamaría los mundos del Esplendor. Siendo llamados a vivir el Esplendor, ustedes no pueden permitirse más juzgar, ni permitirse condenar, y tampoco, permitirse dudar. Las energías que se derraman a ustedes y en ustedes durante este período bendito que van a vivir, serán, para ustedes, como una nueva fuerza y, una vez más, lo repito, un nuevo nacimiento. Estaré al lado de ustedes individualmente y colectivamente. Responderé individualmente tan pronto como ustedes me llamen. Les pido también, si no me perciben, acercarse al lugar donde la vibración está más presente, a nivel de la emergencia del agua, en esta región bendita de los dioses sobre la cual ustedes posan vuestros pies, para algunos, por la primera vez. Ustedes son, de toda eternidad, mis hijos. Son, de toda eternidad, grandes seres que han aceptado, por sentido del sacrificio, por sentido de la honestidad para con vuestro Padre, acompañar esta Tierra hacia un devenir luminoso pero también acompañar a vuestros hermanos, que estaban quizá un poco más retrasados sobre el camino y que, no obstante, albergan, todavía escondida, la misma Luz que la que ustedes albergan hoy y que emerge de ustedes. La duda, los miedos, las interrogaciones, deben alejarse de ustedes, mis niños. Ustedes están ahí donde deben estar, deben estar. Irán ahí donde deben ir. Si confían, si aceptan mi guía, mi reliance, nada lamentable puede llegar a vuestra alma, ni a vuestro cuerpo. (…) Pero, para eso, deben aceptarme, abrir vuestro Templo Interior. Las energías de los diferentes Arcángeles que ustedes frecuentarán serán guías y ayudas preciosas con el fin de realizar eso. No hay ningún obstáculo que la Luz no pueda vencer. No hay ninguna oposición, en ustedes como al exterior de ustedes, que la Luz no pueda disolver. Eso es una cuestión de confianza. Eso es una cuestión de fe, pero más allá, una cuestión de aceptación. Si ustedes sirven la Luz, vuestras vidas estarán colmadas de Gracia. Cualesquiera sean las circunstancias y las vicisitudes de este mundo, estén seguros, serán protegidos por mi Gracia. (…) Yo les pido recibirme plenamente, en el silencio, algunos instantes, y después me gustaría recibir un espacio de intercambio colectivamente o individualmente. Este espacio de intercambio no concierne, por supuesto, los inconvenientes existentes todavía en vuestras vidas sino concierne esencialmente las preguntas en cuanto a lo que yo soy, y sobre todo, en cuanto a lo que debe ser, y lo que será, nuestra relación individual. Yo les transmito, por el momento, antes de darles la palabra, la Gracia.

... Efusión de energía...

He aquí, mis queridos hijos, una estimación de mi bendición con el fin de permitirles obrar en los días que vienen. Cuento con ustedes, como ustedes pueden contar conmigo. No olviden nunca que, cualquiera sea el grado de separación que es la vuestra, por vuestro juramento, nunca hemos estado realmente separados sino simplemente alejados. Hoy, los velos de la separación tienden a desaparecer. El Arcángel Miguel obra en ese sentido con el fin de retirar y quitar a este planeta, y a las almas que lo habitan, los velos de la ilusión, los velos de la separación, los velos de la negatividad. Como él les ha dicho, hace eso para ustedes ya que ese es su rol. El vuestro es simplemente y únicamente aceptar y recibir la Luz en vuestro Templo Interior, con el fin de vivir la transformación, la que les permitirá convertirse, yo diría volver a ser lo que son realmente. Bien amados hijos, quiero ahora intercambiar con ustedes. Quiero recoger y recibir.

Pregunta: ¿ustedes nos acompaña más particularmente durante el período donde Miguel interviene?

Yo soy la Reina de los Cielos y de la Tierra y aporto mi bendición a los Arcángeles. Por mi encarnación pasada, tengo el privilegio de haber pisado el suelo de esta Tierra, cosa que no podrán nunca realizar los Arcángeles. Entones, soy a la vez su protectora y su embajadora y su intermediara. Anclo, dentro de esta manifestación, en lugares específicos, la energía Micaélica y de otros Arcángeles. Un número de seres perciben y sienten mi presencia. Mi rol s volverá mayor a medida de vuestra evolución lineal del tiempo que los aproximará de la efusión de Verdad. No es momento de definir esta efusión de Verdad, pero, no obstante, cada ser humano aceptando mi presencia, o negando mi presencia, recibirá, de manera individual, la locución interior de esta efusión final, que les permitirá, si tal es vuestro deseo, si tal es vuestra capacidad de abandono a la Luz y a la Verdad. Serán prevenidos, estén seguros. La humanidad entera será prevenida. Ciertamente, no por vuestros medios tecnológicos, ciertamente, no por los que ustedes llaman extra-terrestres, sino más bien por mi presencia espiritual que ustedes oirán claramente. Les diré, llegado el momento, que el momento ha llegado. En ese momento, les corresponderá prepararse para la efusión final. Eso no es para ahora. Ahora, yo preparo vuestro Templo Interior. Los Arcángeles modelan en ustedes las capacidades nuevas, en vuestros cuerpos biológicos, en vuestra conciencia, y en vuestros cuerpos más sutiles. Ese es su rol. Mi rol es el de una madre que previene a sus hijos, con el fin de que éstos estén preparados para cuando llegue el momento. No obstante, antes de ese momento donde yo les anunciaré, personalmente e individualmente, el momento de la efusión final, ustedes deben obrar para acercarse a mí, como yo me acerco a ustedes. Cualesquiera sean vuestros métodos (sea la oración, sea la meditación, sea el sentido del servicio y de la ayuda al otro), todas las rutas deben aproximarse a mí, como yo me aproximo a ustedes. Eso está en camino. Así, no hay azar en este mundo, no hay azar en cada uno de vuestros pasos, no hay azar en cada una de vuestras respiraciones. Solo hay la ilusión de vuestro intelecto que puede hacerles llamar a eso azar. Pero absolutamente todo lo que se produce en la superficie de este planeta tiene su razón de ser y su razón de ser, incluso si ella no les aparece, es la emergencia de la Luz, la emergencia de la Verdad, la emergencia de la Belleza dentro de un nuevo mundo, en otra dimensión. Ese es vuestro destino. Ese es vuestro porvenir. Ese es vuestro juramente ya que ustedes son los hijos de la Fuente, hijos del Único y, en ese sentido, son benditos.

Pregunta: ¿cómo hacer cuando nos invade el miedo ?

El miedo puede estar ligado a ciertos condicionamientos debidos por numerosas cosas: vuestra educación, vuestro nacimiento, las cicatrices de vuestro propio pasado. Pero, no obstante, la resultante final del miedo es siempre vuestra ausencia total de fe en la Verdad. El miedo forma parte de una herencia antigua. Desde luego, el conjunto de la sociedad, el conjunto de vuestras estructuras, el conjunto de vuestro mundo ha sido construido, debido incluso a vuestro alejamiento de vuestra Fuente, de vuestra maestría y de vuestra Verdad, sobre el elemento miedo. Pero hoy, lo que viene es la Alegría. La Alegría remplaza al miedo desde el momento donde ustedes me acepten en ustedes, dentro de ustedes, en cada una de vuestras fibras, en cada una de vuestras células. El miedo viene de lo que ustedes quieren todavía dominar y todavía controlar. A medida que ustedes se abandonan a la efusión de los Arcángeles, a mi Presencia, constatarán que el miedo desaparece, cada uno a su ritmo, ya que todo ser humano en encarnación tiene miedos, cualesquiera sean. Esos miedos pueden a veces traducirse por formas de violencia inaudita. Los seres que ustedes pueden llamar los seres negros son solo seres que tienen miedo de la Luz. No hay otra Verdad que ésta. Si ustedes cultivan vuestra Luz. Si ustedes dejan la Luz de vuestro Padre, de vuestra Fuente, mi divina presencia y la presencia de los Arcángeles, llenarlos de su efusión de Amor y de energía, vuestra conciencia se transformará realmente, objetivamente y verdaderamente. Mi presencia, mi radiación, mis palabras serán para ustedes, en el momento donde las oigan, el bálsamo perfecto, el que expulsará definitivamente todos vuestros miedos, cualesquiera sean. Pero para eso, para no tener más miedo, deben confiar en mí y sobre todo confiar en lo que ustedes son y no en lo que creen ser y a lo que juegan como rol dentro de vuestra vida. Hay que volverse, como les decía, como los niños. Los niños son simples, los niños son humildes, los niños no conocen el futuro, no conocen el pasado, viven el instante presente. A medida que ustedes realicen el instante presente, se darán cuenta también que el miedo tiene menos poder sobre ustedes. Simplemente porque la Luz y el amor eliminan literalmente el miedo, por trascendencia, por radiación. Entonces, comprométanse en el camino, comprométanse en la reliance, y la guía a mi presencia y verán, sin dificultad alguna, que los miedos se soltarán en relación a vuestro camino. Repito cualesquiera sean esos miedos. El miedo forma parte de los mundos en los cuales ustedes evolucionan, sin embargo como lo saben, lo presienten, para la mayoría de ustedes, este mundo toca al fin de su manifestación, de esta manera. Eso es inevitable, mis bien amados hijos. Incluso yo, no puedo indicarles la fecha. No obstante, la percepción de lo que nosotros tenemos a través de lo que vemos por nuestra alma, nuestras radiaciones, nos prueban que la humanidad responde a nuestro llamado y eso es una gran Alegría y eso es una gran Bendición. No se retrasen, como lo decía el Arcángel Miguel, en el estrépito de este mundo, en la contrariedad de este mundo. Recuerden lo que decía mi divino hijo: “ustedes están sobre este mundo pero no son de este mundo”. Entonces, dejen los miedos a los miedos, cultiven el Amor, cultiven en ustedes la tolerancia, cultiven en ustedes la Alegría, abandónense a mi presencia, a mi reliance, a mi guía, abandónense totalmente a las efusiones de Miguel. Éstas son para ustedes una gran oportunidad de realizar finalmente vuestra Unidad y vuestra divinidad. Vivirán todavía, durante numerosas semanas, esas efusiones ligadas al Arcángel Miguel y como ustedes lo saben, durante mi fiesta en vuestro verano, yo uniré mi radiación, en totalidad, para la humanidad a la del Arcángel Miguel con el fin de que la fiesta del Arcángel sea para ustedes la Verdad y la instalación de vuestras Bodas Celestiales. Esto es para pronto, mis niños. Vuestra alma debe desbordar de felicidad, de confianza, de abandono. La Luz está de regreso, mis bien amados. La Luz que les ha faltado tanto, responsable de todos vuestros males pero que, sin embargo, era necesaria para este plan evolutivo con el fin de permitirles crecer más y más, hoy, toca a su fin, en Verdad. Pero no es el fin del mundo. Esto es el fin de un mundo pero de ninguna manera el fin de lo que ustedes son, muy por el contrario. Vuestro re-encuentro, vuestras Bodas señalan el fin de la ilusión pero no vuestro fin.

Pregunta: ¿convendría, hoy, reemplazar las antiguas oraciones por, por ejemplo, el hecho de comportarse como una madre respecto al prójimo, para acercarnos a vuestra energía?

Para algunas almas, ese es su camino. Para otras, eso puede pasar por la meditación. Para otras también, eso puede pasar por la oración y para otros eso puede ser simplemente pasear por la naturaleza, encontrarse espacio de Verdad, espacios, también de simplicidad. Mis hijos, hay que simplificar vuestras vidas, simplificar vuestros pensamientos, simplificar al máximo con el fin de despejarse de lo que los sobrecarga, de lo que obstruye todavía, en ustedes, la penetración total de la Luz de vuestro Padre. Eso puede ser encontrado de diferentes maneras pero eso puede ser una vía, como otras son también vías eficaces.

Pregunta: ¿cómo podemos simplificar nuestras vidas para abandonarse más a la energía?

Simplificar su vida, eso quiere decir simplemente volverse simple, adoptar una mirada de niño. Desde luego, ustedes me responderán que ustedes tienen vuestras responsabilidades en vuestras vidas de adultos pero sin embargo eso no les impide adoptar la mirada de un niño. Un niño está caracterizado por la espontaneidad, por la generosidad y por el hecho de vivir en el instante sin proyectarse en los miedos que vienen del pasado o el los miedos que van hacia vuestro futuro. Más entren en vuestra Presencia y en el instante presente, más realizarán la presencia de la Luz en ustedes y se unirán, de manera fuerte e indeleble, a la Fuente. Numerosos, innumerables, son los seres que hoy los asisten a título colectivo y a título individual. El Ángel guardián está más cerca que nunca. Los Arcángeles se manifiestan a numerosos seres humanos, como nunca. Esa es la Verdad, ustedes deben aceptar la Luz y la simplificación se hará por ella misma. Eso se llama la confianza en la Luz. A partir del momento donde ustedes entran en confianza en la Luz, las dificultades se allanan, las cosas se resuelven por sí mismas, y muy a menudo, ustedes no toman conciencia de eso más que después ya que vuestro intelecto tiende a querer controlar vuestras vidas, vuestros destinos, a querer reflexionar y sobre todo a no abandonarse. Poco a poco, van a darse cuenta que no tienen necesidad de esta herramienta. A medida que entren en la simplicidad, las cosas les aparecerán como cada vez más simples y sobre todo cada vez más evidentes, naturales y fluidas.

Pregunta: ¿qué relación existe entre vuestra energía y la del Espíritu Santo?

Mi hijo ha dicho, “Yo soy el Camino, la Verdad y la vida”. Yo les digo “Yo soy vuestra Madre, yo soy vuestra protectora y soy la encarnación del Espíritu Santo, como lo he sido dentro de esta dimensión, como dentro de todas las dimensiones”. El Espíritu Santo corresponde a la energía de la Gracia. Se les pide colocarse bajo la influencia de la Gracia. La Gracia es ligereza. La Gracia es regalo. Bajo la influencia de la Gracia vuestra vida cambia del todo al todo. Las dificultades se allanan y el milagro forma parte de vuestra vida cotidiana en las pequeñas cosas como en las grandes cosas.

Pregunta: ¿hay que esperar manifestaciones de vuestra parte, si me atrevería a decir, en los lugares donde usted ya ha aparecido, como Lourdes o la capilla de la calle Bac en París?

Comprendan bien, mis bien amados, que en cada lugar donde he aparecido, he dejado allí mi marca para la Eternidad. No tengo pues necesidad de reaparecer en ese lugar. No obstante, el rol, ahora, y la voluntad del Padres es que yo aparezca dentro de cada conciencia, de cada alma. Para cada alma, eso es diferente. Ciertas almas sentirán un escalofrío : el Amor de la Madre que yo soy. Otras me verán. Otras me escucharán. Cada uno tendrá un canal privilegiado. Si ustedes se unen a mí, me uniré a ustedes, cada alma según su especificidad. Para otras todavía, me manifestaré en sueños. Para otras todavía, me manifestaré en vibraciones y en colores. No obstante, ustedes sabrán instantáneamente que es mi presencia que está presente en ustedes y en vuestros costados.

Pregunta: ¿cómo va a manifestarse la conjunción de la radiación del ultra-violenta y la del Espíritu Santo, en el momento del Pentecostés?

Bien amado niño, lo vivirán en el momento debido. Todo deseo de conocimiento con respecto a esto es un acto mental. Conténtense en recibirme, en el momento donde eso les será propuesto, ese estado de conciencia.
No tenemos más preguntas, le agradecemos.
Bien amados hijos del Amor, les transmito ahora mi Gracia. Yo estoy con ustedes. Sean benditos, reciban todas mis bendiciones, todo mi Amor. Ahora.

... Efusión de energía...

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