Seguir

sábado, 25 de junio de 2016

EL IMPERSONAL Preguntas y Respuestas Cuarta intervención Junio 2016



En tu corazón, te escucho. Deja hablar tu corazón.

Pregunta: durante una meditación, sentí mi garganta cortarse y unas lágrimas se derramaron. ¿Qué piensa sobre ello?

Bien amado, no pienso nada sobre ello. La garganta es el lugar del paso. La garganta, que se corta, en su percepción así como en las lágrimas que se derraman, corresponde exactamente al paso de un estado a otro, de un nivel a otro. Mientras el corazón no haya sido tocado y se haya expresado en su totalidad, te parece que existe un cierto número de pasos, de vuelcos y de transformaciones. Así, la garganta manifestándose y acompañándose de lágrimas no corresponde ni a la alegría, ni a la tristeza, sino más bien al sobrepaso y al paso, permitiéndote pasar de un estado a otro y desde donde resulta la liberación de lo que es llamado un engrama, sea cual sea, ligado a este cuerpo y a esta vida, en la cual tu conciencia está.

El hecho de ser cortada y de no ser apretada, evoca la radicalidad y la instantaneidad de lo que sucede en este momento. Así, si estás alerta y estás atento, serás capaz, desde el punto de vista del observador, de ver, más allá de esta manifestación, lo que ha podido cambiar o modificarse en tu modo de ser en el seno de tu encarnación.

Las lágrimas, con respecto a este contexto, como a cualquier contexto que os es invisible, y sin embargo percibido como en este momento, llaman, de una manera u otra, a la liberación y llaman a la transformación. El hecho de ser cortada evoca simplemente la rapidez, al contrario de la opresión de la garganta, de la eliminación y del paso.

... Silencio...

Escucho tu corazón.

Pregunta: ¿cómo ha sido posible tener tantos contrastes entre el Absoluto, el Último, la Infinita Presencia por una parte, y por otra parte la oscuridad del encerramiento y de los Arcontes?

Hermano mío, forma parte de la historia del encerramiento de este mundo, tal y como muchos Ancianos, y en especial el Comendador, os han explicado hace muchos años. Te reenvío pues, a esa historia. No es un contraste, mira más allá del contraste o de la oposición aparente. Ve simplemente el juego del Amor, el juego de la conciencia, que ha desembocado, es cierto, en esta noción de encerramiento, pero acuérdate también que en el momento en que el encerramiento se desvanece, la Verdad es restaurada. En este momento, estando fuera del tiempo, todo lo que es histórico, todo lo que os fue narrado y que tal vez habéis vivido durante vuestros diversos encuentros interiores, y que son de todos modos evidentes para vosotros en estos días en la superficie de la tierra, donde veis por vosotros mismos, con vuestros ojos de carne, con vuestros razonamientos, que todo es depredación y que todo es dualidad y que el Espíritu está ausente.

Reencontrar el Espíritu, más allá incluso de las palabras como Absoluto, Último o Infinita Presencia, o hasta del Sí, os ha permitido realizar lo que sois, en parte o totalmente. Era necesario, en el sentido de la historia, llevaros lo más cercano a la comprensión, antes de despojaros de toda comprensión para ser libres en el Corazón del Corazón. No tiene que ser comprendido, no tiene que ser discernido, tal y como contesté antes. Todo esto sólo es un juego y en definitiva, incluso un Arconte, en su voluntad y en su desviación, seguirá siendo una criatura que posee el mismo corazón que tú. La que no puede aceptarlo es la persona que ha sido maltratada en la expresión de su propia conciencia en el seno de este mundo, ligado a lo que ha sido nombrado, mucho más que el encerramiento, la falsificación.

Así que hay que verlo, que sea al nivel de la persona – con pavor, con miedo–, y verlo, conforme te acercas a tu propio centro, como un juego que no tiene otra incidencia que de haber arrastrado la conciencia en un tiempo lineal irreal, privándote de la totalidad de tus capacidades y de tu origen, así como de tu conexión al Espíritu.

Toda historia comienza, en este mundo como en cualquier parte, con esta frase: « Erase una vez ». Que sea la siembra de esta tierra por los maestros genetistas de Sirius, que sea el encerramiento de los Arcontes, que sea la libre expresión de la conciencia a través de los Gigantes o de unos pueblos más antiguos, todo ello pertenece a un nivel y eso es todo. Así que si todavía te llama la atención este contraste, por esta diferencia o por esta oposición, demuestra simplemente la realidad de la historia para ti. Pero acuérdate que más allá de la realidad de esta historia, no eres ninguna historia. Saliendo del tiempo, es decir, asentándote en el corazón del Corazón, las historias se alejan de ti, ya no se trata entonces de esta frase: « Erase una vez ». La conciencia libre no necesita de ninguna referencia a unos llamados fenómenos memoriales, porque todo sucede en el mismo tiempo; pasado, presente, y futuro. Sólo son un único tiempo desplegado en unas posibilidades dimensionales o unas posibilidades de múltiples historias.

En el momento en que salgas de tu historia personal, por la apertura al Sí, por la Liberación, desde ese instante ya no estás afectado, y cada vez menos afectado, con respecto al Sí, por la existencia de esta depredación, por la existencia de los Arcontes, por la existencia de lo que permite la manifestación de la conciencia, sea cual sea la dimensión. Tampoco olvides que para ser la totalidad de lo que eres, no hay que desechar nada, no hay que luchar contra nada, sólo hay que atravesar con el mismo amor las zonas memoriales, aunque estén muy presentes en el seno de tu conciencia.

El descubrimiento de lo que eres, el descubrimiento del Sí, el descubrimiento del Último, pone fin a cualquier historia e incluso a la noción de encerramiento. Si el conjunto de los Ancianos, de las Estrellas y de los Arcángeles, así como de los innumerables pueblos de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres se apresuran hoy en asistir a tu propio parto, es simplemente, más allá del fin de una historia, la realidad de tu corazón que redescubres y vives con total autonomía.

Hoy, incluso para algunos de vosotros que han pasado todas las etapas y todas las vibraciones vividas y descritas, ya no representan nada con respecto a este punto donde te sitúas a veces, donde te asientas, si lo deseas, de manera definitiva. El Amor lo llena todo, el Amor lo borra todo, ninguna historia puede sostenerse ante el Amor. Conque lo que parece real, en el seno de la historia, se vuelve irreal, pero engloba al mismo tiempo esta irrealidad en el seno del Último. El Último no conoce ninguna diferencia, tal y como ya contesté. Está el mismo corazón en el maestro genetista, está el mismo corazón en cualquier forma de vida, sea cual sea la dimensión y sea cual sea la expansión de la conciencia. No hay pues nada que retener. «Ser» no se estorba con ninguna historia, con ningún guión, con ninguna evolución, con ninguna involución. En este momento te alimentas de lo que eres, sea el plano de manifestación que sea, más allá de lo que ha sido nombrada la 3ª dimensión disociada. Descubriendo la Libertad, te incumbe no volverte, no mirar atrás, si no vivirías la experiencia descrita en la Biblia referente a Lot.

La historia, que sea en este mundo como en cualquier experiencia llevada en tus peregrinaciones de conciencia libre, no es nada, aunque sea libre, con respecto a la verdad de lo que eres. No quiere decir que no exista, no quiere decir que no ha existido, no quiere decir que no exista todavía, en otros espacios y en otros tiempos. Acuérdate que tu conciencia limitada está, de manera visceral si puedo decirlo así, ligada al tiempo. Lo ves en tu vida: naces, creces, envejeces y mueres. No te atañe nada de todo esto. Todas las historias son posibles, incluso las imposibles. Sólo el Amor permite la historia, pero el Amor pone fin a la historia, sea cual sea, si así lo deseas. No excluye, no limita, sino que incluye, sino no es Amor, o por lo menos no es incondicionado.

... Silencio...

La Paz, la beatitud, el éxtasis, en el corazón del Corazón, no necesita nada más que lo que “es”, en el instante. El instante presente no conoce ninguna historia y hace que sea posible vivir, en el mismo tiempo y en el mismo espacio, más allá de cualquier tiempo y de cualquier espacio, el conjunto de las historias sean cuales sean. El Amor nunca excluye, incluye, trasciende y supera. El Amor no condena, el Amor no lucha.

Así, la Luz, en sus fuerzas y en sus representantes de los Mundos Libres, no puede resolver el encerramiento con ningún combate, en el plano de la Tierra. Mikaël, Príncipe y Regente de las Milicias Celestes, combate. Lo que él combate, no son las conciencias, sean cuales sean, sino el principio del mismísimo encerramiento y no los que son, desde el punto de vista de tu persona, los responsables de este encerramiento. Cualquier combate, en el seno de un mundo encerrado, implica un nuevo encerramiento y la no-resolución de la historia. Ahí radica la diferencia entre lo que ha sido nombrada la dualidad y la Unidad. Este mundo es dual, no ofrece ningún espacio de resolución en el seno de la dualidad. Todo esto forma parte de lo que fue previamente comunicado por el Arcángel Anaël durante las Bodas Celestes, antes y después, respecto a lo que fue nombrado el Abandono a la Luz, previo a la manifestación de la Gracia y al establecimiento del Corazón del Corazón.

Esto no puede ser comprendido. Puede ser visto por la persona pero los elementos históricos de esta tierra, como de cualquier historia, sólo estuvieron ahí para atraer vuestra conciencia hacia los mecanismos de funcionamiento de la conciencia en el seno de este mundo, y los escollos que tenían que ser vistos con el fin de reencontrar las primicias de la Libertad.

Así que la abertura del corazón, la vivencia de las Coronas radiantes, el descubrimiento del Sí y de los diferentes mecanismos de funcionamiento de la conciencia en el seno de este mundo, hasta la conciencia que fue nombrada Turiya, sólo estaban para permitir daros una idea de las fuerzas presentes, no para jugar su juego sino más bien para ver que la única manera de detener el juego, que sea a nivel individual o colectivo, implicaba un regreso al Centro, al Corazón del Corazón, con el fin de evitar recaer, si puedo decirlo así, en los escollos del re-encerramiento.

La Luz no puede hacer que seáis lo que sois, o más bien en su redescubrimiento, sólo puede sugerirlo; ahí está la verdadera Libertad. El libre albedrio se refiere a la acción-reacción y a la dualidad. La ley del Uno, o la ley de Acción de Gracia, reenvía a la Unidad, donde ningún combate puede estar presente, donde ninguna destrucción, salvo para lo efímero, puede producirse. En el momento en que vuestra alma ha sido atrapada y encerrada, y atraída hacia la materia, sólo puede haber Resurrección, no puede haber ningún combate. Puede haber comprensión, hasta un cierto punto, pero hasta ese punto, diferente para cada uno, conviene abandonar la comprensión, abandonar el conocimiento, volverse un niño, virgen de toda historia, de toda impresión ligada al pasado, no por un esfuerzo sino por lo que fue llamado el Abandono a la Luz. Reconocerse como limitado, reconocerse en este mundo como falible, reconocerse en la inutilidad y en la futilidad de este mundo.

Es lo que ha sido realizado a nivel individual por, cada vez más, hermanos y hermanas, desde hace mucho tiempo. Los planos de liberación, en efecto, os son conocidos. Os son conocidos por lo que ciertos pueblos encarnados en la densidad de la Tierra, y sin embargo libres en aquella época, han dejado, no como unos rastros sino mucho más como unos faros en la noche, permitiendo a la luz poder restaurarse, apoyándose en vuestra presencia como ancladores de Luz y sembradores de Luz permitiendo realizar la Liberación desde el interior – aunque el impulso más importante se haya producido el 15 de agosto del año 2009, correspondiente a las llaves Metatrónicas.

... Silencio...

Escucho tu corazón.

Pregunta: ¿estoy en el Corazón del Corazón?


Hermano mío, si estás ahí, no necesitas ninguna confirmación exterior.

…Silencio…

La pregunta está en ti, la respuesta está en ti. Sólo tú puedes situarte, y sólo puedo invitarte a ver lo que tiene que ser visto. En este caso, aquí, haciendo esta pregunta, sea cual sea tu corazón, el Corazón del Corazón no puede estar estabilizado. Ninguna mirada exterior a ti mismo, y sobre todo desde ahí donde hablo, es decir, tu Corazón del Corazón en cada uno de ti, no puede haber ninguna respuesta. Que la respuesta sea positiva, que la respuesta sea negativa, no se gana nada ni se pierde nada, no puedes averiguar nada sino la Verdad. El Corazón del Corazón, cuya traducción, y lo dije, es la Paz, la Paz absoluta. Te toca ver lo que sucede en el seno de tu vida. Mientras tu corazón pregunta, que sea acerca del Absoluto, acerca del Último, acerca del Sí o acerca de la Infinita Presencia, es decir el Corazón del Corazón, ¿qué demuestra? Demuestra que tu corazón no se ha estabilizado. No hablo de abertura o de cierre, hablo simplemente del estado actual y de la resonancia de esta pregunta.

El Corazón del Corazón nunca es una interrogación, es respuesta y es Evidencia. En el Corazón del Corazón, tu persona vive la Paz. No es buscada, no está ligada a las circunstancias, es una Paz que calificaría también de incondicional, y que no depende de la satisfacción de ningún deseo, de ningún placer y tampoco de ninguna necesidad de este cuerpo.

Así, cuando el corazón hace esta pregunta, es que el corazón se ha encontrado, pero no en el corazón del Corazón.

Lo que desencadena el sentimiento y la percepción, muy real en el seno de la persona, de no estar estabilizado, se ve. Yo, sólo veo el Corazón de tu Corazón – que te espera; todo lo demás pertenece a la historia. Hacerte esta pregunta esencial, en definitiva, sólo representa la duda que vive en tu persona, y no lo que es el Corazón del Corazón. El Corazón del Corazón no conoce ninguna duda, ninguna edad, ninguna indecisión y ninguna elección, salvo las elecciones que puedes tener en este mundo, como elegir un alimento, un esposo, un viaje o lo que sea respecto a este mundo. Allí, siempre tendrás la elección, pero en cuanto a lo íntimo tuyo, no hay ninguna elección, la Verdad ha sido revelada o la Verdad está oculta. Sin embargo, ¿qué es lo que oculta la Verdad? Evidentemente, apartamos, tú y yo, la noción de historia ligada al encerramiento y evaluamos el instante presente. El instante presente no conoce ningún pasado y tampoco ninguna duda, se basta a sí mismo. Ahí está el Corazón del Corazón.

Mientras haya, en el seno de la persona, este tipo de interrogación, señala simplemente que sean cuales sean las experiencias que se hayan vivido, sean cuales sean la regularidad y la constancia de tu presentación en este mundo y en el Amor, todavía no se ha conseguido ninguna estabilidad, no se ha vivido lo suficientemente, para enseñarte a ti mismo tu Corazón del Corazón.

El Corazón del Corazón no es una recompensa, tampoco es, digamos, un objetivo. El Corazón del Corazón, como el Último, se revela en el momento en que la vibración de la Onda de Vida haya hecho su trabajo, quiere decir que las líneas de depredación personal han dejado de existir. No queda ninguna voluntad de posesión, de ascendencia con quien sea o con lo que sea. En este momento, realizas concretamente que estás en este mundo pero que no eres de este mundo. Aceptas el principio del juego, al mismo tiempo que sabes que no eres el juego.

El Corazón del Corazón, al igual que el Último, es Evidencia. Evidencia, no para la persona, limitada por su historia, por sus propios límites, y además por los límites impuestos por la falsificación. Al Corazón del Corazón no le importa nada de todo esto.

Acuérdate que el marcador más esencial es la Paz. La Alegría es la manifestación más tangible, desde donde brota la Ligereza, del alma o del Espíritu. Nada de este cuerpo, nada de las experiencias o de los traumatismos vividos, o de las alegrías vividas, puede alterar el Corazón del Corazón. Así que escucha la respuesta del silencio de tu corazón, en el instante presente. Cada uno de ti, escucha – y sobre todo percibe.

... Silencio...

Y ve así, más allá de los límites de la falsificación, cuales son los límites que tú mismo te impones.

¿Dónde está, no la deficiencia, simplemente donde está lo que lleva la culpabilidad?

Que cada uno de ti se acuerde de que no hay ninguna culpabilidad. Entrégate a ti mismo tus propios errores. Borra tú mismo lo que te limita, no en una guerra, no en una confrontación, sino simplemente dejando florecer la rosa de tu corazón. Todos los perfumes están ahí, todas las bellezas están ahí. No mires lo que nombré el vaso medio vacío, sino que mires el vaso medio lleno. La culpabilidad, independientemente del elemento inicial del encerramiento, es sin duda alguna el elemento más presente. Corresponde por supuesto al miedo. Esta mismísima culpabilidad de cada corazón en esta tierra está directamente ligada a la separación con el Espíritu. La culpabilidad de estar desnudo, de estar privado, no de vestimenta sino de tu cuerpo inmortal, sea cual sea la experiencia de tu carne.

Es en este sentido que también es conveniente no preocuparse por la oscuridad, es conveniente no detenerse mucho con los Arcontes. Busca el Reino de los cielos que está en ti. No lo busques afuera, no lo encontrarás porque no hay nada que encontrar, sólo hay que buscar sin ningún fin algo que ya está presente, y que no está en ninguna parte que no sea en el Corazón del Corazón. De esta manera tú mismo te expones al auto-castigo de la culpabilidad, sin haber podido percibir el miedo subyacente en el cual no eres responsable de nada, sean cuales sean tus errores, que incluso en este mundo, desde el punto de vista del corazón, tampoco son unos errores, sino sólo unas experiencias.

Así que no hay que señalar con el dedo a los culpables, que estén en ti, en el seno de tu persona, o en el seno del Arconte que sea, si no, realizas un proceso de proyección en el cual la visión no puede ser clara. No hay claridad, no hay Evidencia.

Busca el Reino de los Cielos en ti – y no en la historia. Aunque esta historia, tal y como dije antes, os ha permitido acercaros lo más próximo de lo que fue posible.

... Silencio...

Te escucho y te oigo.

... Silencio...

Te escucho.

Pregunta: así que nos habéis contado unas historias desde hace diez años para tenernos focalizados. ¿Habéis tenido que mentirnos o sólo nos habéis contado unas verdades relativas?


Bien amado, me parece que un Arcángel responsable del Cónclave Arcangélico, y así como el Comendador, os especificó bien que la Luz nunca miente, sino que puede ser a veces equívoca. El equívoco no viene de nosotros sino que viene de vuestro aspecto limitado, de aquello a lo que queréis agarraros, de aquello a lo que necesitáis agarraros, hasta vivir vuestra libertad. De la misma manera que se enseña en este mundo a un niño a andar, aunque el reflejo de andar es automático, hay que acompañarle. Hay que tener cuidado con las caídas, darle la mano, hasta encontrar la estabilidad. Hasta vuestra Resurrección, ha sido posible solamente para algunos de vosotros que habían sido liberados por la Onda de Vida. Hoy, es posible para cada uno de ti.

Nosotros somos, todos nosotros, estemos donde estemos más allá de este plano, en los Mundos Libres, somos responsables de lo que decimos, pero no somos responsables de lo que vosotros entendéis. Si estáis en el Corazón del Corazón, entendéis lo que decimos, porque va más allá de las palabras, y en este momento desaparecéis. Ocurre, y lo sabéis, escuchándonos o leyéndonos. No ocurre si permanecéis en el seno de la persona para buscar algún hilo conductor, para comprender algo, en lugar de dejar vivir el corazón. Es cada vez más a menudo el caso, en la anamnesis, si puedo decirlo así, de lo que os fue dicho y transmitido. Mirad hacia atrás, mientras todavía os es posible, y ved esta especie de progresión, de aprendizaje y de acompañamiento, hasta vuestra madurez, vuestra autonomía y vuestra independencia. Y esto, de múltiples maneras.

¿De quién o de qué os alimentáis? No hablo de comida sino de lo que sois. ¿Os alimentáis de vosotros mismos o no? Si os habéis encontrado, totalmente, no necesitáis nada exterior a vosotros, porque tal y como todos nosotros os dijimos, desde los planos libres y desde el Corazón del Corazón como en este momento estoy haciendo, vosotros y sólo vosotros sois el mundo, más allá por supuesto de la persona. Así que a veces la Luz es equívoca, pero nunca miente, y vosotros sois responsables. No veáis en ello ninguna culpabilidad, porque esta responsabilidad depende justamente de vuestro emplazamiento, de vuestro punto de vista, como fue nombrado.

La misma frase puede tener muchos sentidos. Si por ejemplo dices: « Soy mi maestro ». Según quien eres, si estás en el Corazón del Corazón, vas a estar conforme con el hecho de ser tu propio maestro. En cambio, si el punto de vista es el de la persona, la misma frase querrá decir otra cosa, querrá decir que eres el que consideras como tu maestro. Son las mismas palabras, la misma vibración. Lo importante no es el que da una información, lo importante es el que la recibe. Y sólo depende de, “quien lo dice es quién lo es”. En el momento en que entendáis con vuestro intelecto esta simple frase, entonces todo se ilumina.

... Silencio...

Deja hablar tu corazón.

Pregunta: ¿puede volver a hablarnos del Fuego Ígneo, de su lugar en el Corazón del Corazón, y de su papel en la revelación del Absoluto?

El Fuego Ígneo es el momento en que el Fuego vibral de la Corona radiante del corazón – desplegada, os lo recuerdo, de una manera mucho más amplia que lo que fue nombrado el chacra etérico del corazón–, en el momento en que la Corona radiante del corazón acepta su propio sacrificio, y se encuentra en un punto que es el Corazón del Corazón, la Corona radiante del corazón da la liberación del Sí, pero no es la Libertad. La Corona radiante del corazón, como se dijo, al igual que con cualquier Corona, basta para señalar vuestra libertad, cuando llegue el momento colectivo, y entonces vuestra liberación, y si es vuestra elección, vuestra Ascensión.

Cuando el Sí desaparece, cuando no queda ningún apego al Sí, cuando lo que fue nombrado el orgullo espiritual ya no está, entonces la Corona radiante del corazón se vuelve un punto, un simple punto, y que en ese momento – que haya Onda de Vida o no – pone en marcha y en elevación la Corona ascensional del corazón y la Merkabah interdimensional. Ahí está la diferencia.

…Silencio…

Te recuerdo también que esta diferencia se inscribe en la historia, es decir en lo efímero, hasta el momento de la Llamada de María, de la estasis, donde también esto desaparecerá.

De la misma manera que hoy, en tu cuerpo, tuviste que aprender a andar, a ser guiado por tus padres, del mismo modo hubo que, y es una imagen, ir paso a paso, hasta el momento en que tu conciencia logre comprender que no hay ningún paso a paso, y que tampoco se necesita algún aprendizaje, ni ninguna comprensión del mismísimo andar. Bien evidentemente, lo transpones al nivel del Corazón del Corazón. Empleo a propósito y de manera extensiva la expresión Corazón del Corazón, porque puede que sea la representación más adecuada de lo que sería para vosotros la Infinita Presencia.

El Fuego del corazón es el Fuego vibral. El Fuego Ígneo es la eliminación del Fuego vibral, no en su desaparición sino en la atención puesta y en el emplazamiento de la mismísima conciencia. El Fuego vibral señala, como dije, por la Corona radiante del corazón o de la cabeza, tu liberación. Pero una vez más, las circunstancias personales de tu propia liberación, en el momento del instante colectivo, serán profundamente diferentes según tu asignación, según, si prefieres, el emplazamiento de tu conciencia en este momento.

El Corazón del Corazón puede ser asimilado a un punto, y representado en el seno de la conciencia que se apaga, se trata efectivamente de un punto, cada vez más pequeño.

El Fuego Ígneo, podría corresponder a lo que fue nombrado las Aguas de arriba, las Aguas del Misterio, es decir IM, “Aquí”.

Este “Aquí”, cada vez más agudo, si puedo decirlo así, cada vez más preciso, es el Corazón del Corazón, forma parte, os lo recuerdo, a través de la Puerta correspondiente a este punto y a la Estrella correspondiente a este punto, de la Nueva Eucaristía. Es el momento en que el Tres se vuelve Uno. La Tri-Unidad manifestada por la Nueva Eucaristía conduce naturalmente al baricentro, al punto de equilibrio de la Tri-Unidad, que es el Corazón del Corazón. Este punto, idealmente situado en el centro del triángulo, es decir, no en el centro del corazón precisamente, el chacra del corazón, tampoco al nivel de lo que ha sido nombrada la Puerta ER, sino más bien en medio de esta línea, no en la superficie, sino que en el trayecto que va desde KI-RIS-TI al centro del chacra del corazón. Os remito para esto a las ilustraciones y explicaciones que os fueron dadas hace cinco años por Sri Aurobindo. Allí encontraréis el dibujo, el trayecto de la energía, y es a este nivel que se encuentra el tetraquishexaedro del Corazón del Corazón: el punto con sus 24 emanaciones y sus 24 triángulos. No es una noción geométrica, es una noción que podríais llamar de cuántica, respondiendo perfectamente a la ecuación primera de la física cuántica. Os dejo mirarlo, si os interesa, pero una vez más, hay que vivirlo, para verlo y para creerlo – y creerlo no tiene nada que ver con alguna creencia, es una Evidencia. Pero mientras no se ha vivido, no hay ninguna Evidencia. Hay una tensión hacia esta Evidencia, hay una aspiración hacia esta Evidencia, y hay de todos modos la certeza de vuestra liberación.

Se dijo también que a pesar de la Onda de Vida, algunos de cada uno de ti, no pudieron realizar el camino durante este específico momento del año 2012. No porque no estuvieran listos, tampoco veas allí ninguna culpabilidad ni ninguna responsabilidad, sino que simplemente las condiciones previas, en el sentido de una reacción química, no estaban reunidas. Hoy, todo está reunido, y esto, como os fue explicado por el comendador de los Ancianos, desde el principio de vuestro año 2016.

Añadiría que conforme el tiempo lineal se desgrana en la tierra hoy, y os reitero que todo se ha cumplido, os permitirá simplemente posicionaros y asentaros cada vez más fácilmente en el Corazón del Corazón. Aunque hoy, algunos de ti, se pregunten si están ahí o no están ahí.

Sólo existe una condición, y es la humildad. Y esta condición se acompaña, si puedo usar esta expresión, del Abandono del Sí, ya no a la Luz sino que realmente el Abandono del Sí. El Abandono del Sí te demuestra, en la superficie de este mundo, que el otro se ha convertido en ti, y que en definitiva no hay ningún otro. Es decir que ves en cada uno el Corazón del Corazón, y ya no ves más a la persona que hace pantalla, aunque te sea posible observar con atención y precisión el comportamiento del otro. Pero no cambia nada para ti porque la prioridad es el corazón, no porque lo hayas definido, sino porque lo vives en este momento.

…Silencio...

Escucho tu corazón.

Pregunta: no hay más preguntas, le damos las gracias.

En cada uno de ti, te acojo. En cada uno de ti, soy Uno.

... Silencio...


Amate como te amo, sin medidas y sin frenos.



ERIANE LINK

O. M. AÏVANHOV - Introducción - LINK

Primera Parte

EL IMPERSONAL
Primera Intervención LINK
Segunda Intervención LINK
Tercera Intervención LINK


EL IMPERSONAL Preguntas y Respuestas Primera intervención LINK
Segunda intervención LINK
Tercera intervención LINK
Cuarta Intervención LINK
Quinta Intervención LINK
Sexta Intervención LINK

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario