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viernes, 5 de diciembre de 2014

Madre Divina Llamado a la Reconciliación 30 de noviembre de 2014 a través de Selen Om c

   


Desde el Corazón cristalino del Sol, al Corazón cristalino de la Tierra, y al Corazón cristalino de la humanidad, mi Paz, mi Amor, mi Luz los envuelve. Llevándolos al reconocimiento de que esta es su Paz, su Amor, y su Luz, eternamente presentes como su radiación íntegra y total.

Reunidos en la Presencia, Presencia Una, silenciamos por un instante todo el sonido en ínstase de la fusión, en ínstase de la unión mística. Todos los corazones de todas las humanidades presentes en este planeta reconocen en este momento lo Sagrado del Ser, como un portal que este planeta atraviesa. Para el planeta es un portal, para cada uno de ustedes también lo es, y a medida que sus ojos se fijan en este portal, su atención se desprende de aquello que quedó atrás. A medida que sus ojos se fijan en el portal y, consecuentemente, en aquello que comienza a ser percibido más allá de él - ya que este portal sólo sirve si es atravesado - ustedes comienzan a percibir también la fragilidad de todo aquello que quedó atrás.

Hoy les hablo a partir de la simplicidad de la Paz, a partir de la simplicidad de la paz que emana de sus corazones, a partir de la simplicidad de la paz que sus corazones reclaman como expresión para este mundo. No la paz de los hombres, no la paz de las guerras, no la paz de las contiendas, sino una paz donde hombres, guerras y contiendas no tengan necesidad, ni incluso terreno propicio para existir, aun como sombras. Yo les hablo de la simplicidad de la paz de sus corazones y de la paz que sus corazones claman. 


Profundamente, cada alma en este mundo clama por paz y no clama a alguien, y no clama a algo, es un clamor de si para sí, no como un lamento o como un llanto, sino como un Canto, más bien como un sonido que reverbera y despierta en cada molécula de atracción por la Paz.

Hijos míos, hijas mías, niños de mi vientre, flores de mi jardín, yo los invito – a medida que sus ojos se fijan en este portal inter-dimensional que este planeta atraviesa, que cada uno de ustedes atraviesa – a atender este llamado de paz, este clamor y este Canto de paz. Lo que se descortina más allá de este portal, es aquello que ya está presente aquí y ahora potencialmente, y cada vez más activamente. La Paz con la cual se conectan, reconociéndola como su propia Esencia, es como el canal que les permite atravesar este portal con fluidez, pues si este Portal es atravesado por la Tierra, nada quedará para atrás, y aquello que quede atrás se deshace, aquello que queda para atrás se disuelve y se reintegra en el Océano de Materia indiferenciada. Pero cuando se atraviesa este portal, se percibe que es aquí, no en un lugar, Aquí en este eje de la Presencia, solamente aquí en el eje de la Presencia hay campo propicio para la manifestación de cualquier realidad, para la transformación de una realidad en otra, para la transmutación, transubstanciación y sublimación de las formas materiales.

Ustedes sienten los efectos de la travesía de este portal en su cuerpo, en la dinámica psicológica y energética, y es normal que esto despierte cierto temor, es normal que esto despierte, a veces, alguna preocupación; pero siempre está la posibilidad a la mano de no detenerse en el temor o en la preocupación. No se detengan en el temor, no se demoren en la inquietud, tórnense transparentes, reconozcan a su vehículo como un punto de pasaje, y cuando la inquietud y el temor se aproximaren, permitan que él los atraviese, porque al atravesarlos en su transparencia, en su vibración ígnea, estas corrientes son transmutadas, sublimadas: porque, repito, es en el eje de la Presencia aquí y ahora, que todas las realidades se transforman, que nuevos mundos se crean y se establecen para la gloria del Ser.

Yo los envuelvo en el manto de la Paz, yo los envuelvo en el manto del Éxtasis y de la transcendencia, comulguemos en este manto.

... Efusión Vibratoria...



Reconcíliense, una vez más mi voz les llega como un pedido y un llamado a la reconciliación.

Reconcíliense consigo mismos, acojan sus fragmentos aparentes, acojan sus diversos aspectos en lo ilimitado de su Presencia, de su Amor, de su Luz. Acójanse, acójanse. Una capacidad inimaginable será entonces reconocida y manifestada por ustedes, de acoger a cada uno de sus hermanos y hermanas, sin límite de distancia o incluso de tiempo, pues su Presencia es incondicionada a las leyes y líneas de tiempo o espacio de esta dimensión. Vuestra capacidad de amor es irrestricta, la potencia de donación es inimaginable, y no hay límite para el alcance de su Radiación, de su Aura luminosa e Ígnea, vibrante de amor y redención.

Reconcíliense. Como Sacerdotes del Fuego Vivo, como Sacerdotes de mi Presencia en este mundo, realicen la obra misteriosa de la redención en si mismos primeramente. Redescubran la capacidad de reconocerse como seres íntegros y totales y, naturalmente, como la flagrancia se desprende de la flor imantando el espacio a su alrededor, ésta aceptación, esta reconciliación se extenderá hacia aquellos en su entorno. Y radiaciones amorosas inter-penetrándose con radiaciones amorosas es la expresión misma en esta dimensión de la Tela de la Relación Sagrada que todo sostiene, y es esta la manifestación concreta, en este mundo, de la Red de Consciencias Unificadas cristalinas que es, y siempre fue, una realidad interna más allá de los velos del sentimiento o del pensamiento.

Reconcíliense, no se opongan. No oponerse no implica invalidación, la transparencia no es la validación de aquello que no les concierne. La transparencia les permite, sin embargo, atravesar intocados el juego de la fuerza que aun se procesa en la superficie de este planeta, en este momento en que la Tierra atraviesa este gran portal.

Fijen sus ojos en este portal, fijen su corazón en la realidad, realidad del otro lado de este portal, porque aquello que quedó atrás ya pasó, y aquello que aun toca sus sentidos, es la reverberación de un fenómeno que concluye. Las sombras se deshacen porque vuestra Luz, hoy, desciende completamente a la Tierra, y, por esto, mi profunda gratitud y reconocimiento al servicio. Yo los amo en el reconocimiento de nuestra Esencia pacífica y amorosa.

Bendiciones y Paz de su Madre Divina. Aní Maritumi!



Participantes: Aní Maritumi.



Transcripción hecha por colaboradores de la ELV.
Mensage canalizado por Selén - http://www.escolaluzviva.com.br/

Traducción: H. N.

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