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lunes, 19 de diciembre de 2016

El IMPERSONAL Parte 2 Diciembre de 2016

Saludo tu Presencia, de mi Corazón en tu Corazón, de llama a llama. Honro tu escucha, tu lectura y tu presencia.

… Silencio…

En la Gracia del Amor, en la Gracia del Fuego Ígneo, comulguemos, en cada uno de nosotros. En el Blanco inmaculado de la primera emanación, o emanación primordial, recibe, en la medida que te has dado.

Hijo del Único, te saludo. 

… Silencio…

A la hora en que tu cuerpo de carne es atravesado por la espada de Verdad, en cada rincón y en cada recoveco, estas invitado, por el Fuego Ígneo del Amor, a ser la totalidad de tu Presencia, aquí mismo en este mundo y en este cuerpo.

La Luz, hoy, te insta de ser lo que siempre fuiste. La Luz te guía y alumbra a tu conciencia de manera total e indeleble. El Fuego Ígneo se eleva, o se elevará pronto, desde tu Corazón, a fin de mostrarte y demostrarte la realidad de tu ser Eterno, aquí mismo, allí donde estas.

Entonces en ese momento, la evidencia de lo que eres te aparecerá de manera completa e indeleble. En el Blanco del Amor y de la Unidad, honro tu resurrección y tu renacimiento en la Eternidad, en el seno de la Luz.

El conjunto de las transformaciones posibles en el seno de tu cuerpo de carne, están desde ahora acabadas y completadas. Pienses lo que pienses, vivas lo que vivas por ahora, cada día te aportará la certeza, de múltiples modos, de lo que Eres.

La hora ya no es más a la iluminación de tu efímero, sino a la iluminación total de tu Presencia, de tu cuerpo de Êtreté, aquí mismo en este cuerpo de carne y en esta conciencia efímera, en lo que queda.

Entonces, bien amado, reúnete contigo sin demora, sin prisa y sin preguntas.

El Agua de Vida, desde ahora propagada en cada parcela de tu cuerpo y de tu consciencia, no puede dejarte ninguna duda sobre el proceso que vives. En la Luz, en su Blancura, en su Unidad, todo lo que pertenece a lo efímero, te es mostrado en lo sucesivo por lo que es, algo que sólo pasa, aparecer y desaparecer, nacer y morir.

Lo que te anima, incluso en el seno de la Ilusión, nunca muere y nunca nace. Es lo que percibes y vives, cualesquiera que sean las manifestaciones corporales y las modificaciones de tu conciencia.

El conjunto de estos signos, el conjunto de estas manifestaciones, sólo están allí para testificar lo que eres, llevándote progresivamente o cada vez más brutalmente, a darte cuenta de la Ilusión, a darte cuenta de la fatuidad de toda esperanza, o de todo deseo inscrito en este mundo. Porque desde ahora en adelante la vida eterna te recorre de arriba a abajo, y de abajo a arriba, de afuera a adentro, y de dentro a afuera.

No existen ya más zonas de sombra, excepto por supuesto a las que aprecias y a las cuales estas atado, por costumbre, por condicionamiento. No puede existir en el seno de estas zonas de sombra ni resistencias, ni fenómenos o mecanismos memoriales, ni heridas, sino más bien simplemente los acondicionamientos inscritos simplemente, en el seno de la encarnación falsificada de este mundo, de la cual no eres ni responsable ni culpable, y por lo tanto hoy no se necesita de ningún esfuerzo ni solución. La Luz te llama a la Luz, la Luz te llama al reconocimiento, a la gratitud y a la Dicha. Si aceptas eso, la Alegría se hará tal que por la Gracia del Fuego Ígneo, consumirá literalmente todo lo que te pueda molestar en la pantalla de tu vida, como sobre la pantalla de tu cuerpo.

Busca el Reino de los Cielos que está dentro de ti, donde ningún elemento exterior es ni deseable ni útil.

¿En el cumplimiento de la Ascensión, en el cumplimiento de tu liberación, dónde te sitúas, dónde te pones? A ti de verlo, a ti de vivirlo, a ti de expresarlo, a ti de imprimirlo en ti.

Más que nunca, en este período de interioridad y de interiorización, te es permitido, te es sugerido de vivir la plenitud de la Unidad, la plenitud del Amor, la plenitud de la Gracia y esto, independientemente de todo lo que pueda existir en el seno de tu cuerpo efímero como de tu conciencia efímera.

Debes entonces orientarte y posarte en la Eternidad, desviándote de lo que hasta ahora estaba alumbrado en el seno de lo efímero. Es pues el momento de comprender, y sobre todo de vivir, lo que eres, no como una aspiración, no como un objetivo, sino más bien como la única realidad tangible y permanente. Así es tu propia Presencia, así es tu Eternidad.

Entonces, bien amado del Único, acoge en los brazos y el Corazón bien abiertos ese don que te haces a ti mismo. Allí donde ninguna Presencia es necesaria, allí donde ningún cuerpo de este mundo es útil, allí donde resplandeces de Luz, de Paz y serenidad.

Los lazos de tu conciencia con este cuerpo en lo sucesivo están disueltos, a fin de permitirte vivir el anticipo de la libertad, del proceso ascensional. En el encendido de tu Merkabah, en el transito del Fuego Ígneo, en tus centros de conciencia llamados chacras, se realiza la culminación de lo que ha sido anunciado desde muchísimo tiempo por los profetas y por los místicos.

Entonces te lo digo hoy, como lo dijo Cristo hace dos mil años: «Paz a ti, Paz mis ovejas». La hora es a la gloria, a la dicha, a la autenticidad. Así como lo puedes observar en la pantalla de tu mundo, todo lo que engaño, todo lo que no era auténtico, se encuentra hoy puesto abajo, desenmascarado, y entonces visto. Cualesquiera que sean los polos de interés de tu vida en este mismo momento, el requerimiento de la Luz tiene por objeto de permitirte, si lo deseas, no estar más atado, a lo que sea de este mundo, viviendo todavía para el tiempo necesario que queda por cumplir antes de la Llamada de María, antes de los signos celestes y terrestres que tocarán su apogeo en este particular período vinculado y en resonancia con el solsticio de invierno de vuestro año 2016, así como el período llamado en vuestro mundo, el nacimiento de Cristo.

Todo lo que es efímero se volverá complicado, todo lo que es eterno se volverá cada vez más simple. Al igual que tu conciencia y que tu Presencia. ¿Deseas permanecer en la Paz eterna, cualesquiera que sean tus funciones, cualesquiera que sean tus acciones en el seno de este mundo? ¿O prefieres quedarte en la persona y sus resistencias? A ti de ver, a ti de cumplir propiamente hablando tu asignación vibral.

Cada uno de ti, y de múltiples maneras, en este momento, vive su liberación. El grado, la intensidad de esta liberación es de momento un proceso individual, no apareciendo como tal a nivel colectivo. Sólo aparecerá a nivel colectivo
en el momento en el que los sonidos del Cielo y de la Tierra vendrán a tocar el rebato de tu efímero.

En ese momento, el fenómeno se volverá colectivo. Os reconoceréis unos a otros, no a través de una función, no a través de una forma, no por la relación a vuestros orígenes estelares o galácticos, sino únicamente por el Corazón. Esto pasa de palabras, pasa de explicaciones, pasa de historias que contarse o bien a contar.

Esta revelación se hace en el Silencio, silencio de las palabras, silencio de los sentidos y silencio de la misma conciencia. También, tú que lees, tú que estás allí, tú que escuchas, percibe más allá incluso de mis palabras, más allá incluso del Verbo, la esencia de lo que se celebra.

La Luz sólo espera una cosa desde ahora en adelante, en ti: que te reconozcas en ella misma, que te reencuentres en totalidad en ella.

Cualquiera que sea tu vivencia en la escena de lo efímero, en la edad que tengas, en una confusión que tengas, en cualquier alegría que hayas tocado y vivido, todo esto ya no representa más nada, si no las muletas que te permitieron de reencontrarte, de vivirte en tu eternidad. Entonces cuando el Fuego Ígneo inviste el conjunto de tus centros de conciencia inscritos en este efímero, la Libertad se instala, aunque no puedas probar, aunque no puedas comprender, porque esto está más allá de los sentidos, más allá de la percepción, y más allá de toda comprensión.

La Luz te llama a la Luz, la Luz te insta de abrirte sin restricción, y sin temor.

Lo desconocido se vuelve conocido, aquí mismo en este instante.

Reconociéndote en la misma Luz, en tu eternidad, compruebas con evidencia que todo lo que pertenece a lo efímero se aleja de ti, permaneciendo presente en el seno de este efímero. Hay pues realmente y concretamente un cambio de perspectiva, un cambio de visión, un cambio de conciencia.

Todo lo que debía ser alumbrado en ti lo ha sido, todo lo que debía ser alumbrado sobre este mundo lo es casi en su totalidad.

Tu vivencia actual, lo repito, cualesquiera que sean tus circunstancias personales, no pueden dejar más ninguna duda en cuanto al proceso de la Resurrección. Dicho de otro modo, la mariposa ha salido de la oruga, seca sus alas, preparada para tomar su vuelo. Es lo que se juega en el plano más denso de tu carne.

Entonces juntos vamos a vivir este Fuego Ígneo, a nivel de tu conciencia y de sus diferentes centros.

En primer lugar a nivel del fundamento mismo de la organización de la vida, llamado Muladhara chacra, el Fuego Ígneo liquida las últimas obstrucciones y los últimos condicionamientos.

La Luz y el Fuego Ígneo, que penetran tu segundo centro de conciencia te muestran la vanidad del poder cualquiera que él sea, la vanidad del miedo cualquiera que ella sea.

El Fuego Ígneo llega, y se presenta en tu tercer centro de conciencia, asiento del ego, asiento del deseo, asiento de todo lo que es falso, lo que ahora se alumbra y arde de la nueva vida.

En tu cuarto centro de conciencia llamado Anahata chacra, se resuelve el conflicto entre el mental dicho inferior, tu intelecto, y la inteligencia del Corazón, dándote a irradiar, a vivir la compasión del Manto Azul de la Gracia y a instalarte con firmeza en tu eternidad.

Entonces el Fuego Ígneo irradia ahora a nivel de tu garganta, el quinto centro de conciencia, poniendo final así a la ley de karma, de la dualidad de la acción y de la reacción, liberando tu Verbo, liberando tu capacidad a comulgar y a comunicar con los planos llamados invisibles de este mundo, como de todo mundo.

Entonces el Fuego Ígneo, subiendo al sexto chacra, te lleva en el seno de lo Blanco, de lo Inmaculado, de lo sin mancha y te permite de mantenerte allí hasta la saciedad.

Entonces el Fuego Ígneo, llegando en la cima del cráneo, revela Éter de vida eterna, fusiona los cuatro elementos para hacer el milagro de una sola cosa.

En la resonancia de cada uno de tus siete centros unos hacia otros, unos con otros, se instala en tu conciencia Una el estado de Unidad, el estado de Alegría suprema, el estado de Luz, allí donde ningún sufrimiento puede emerger, allí donde ninguna memoria puede interferir, allí donde ningún elemento exterior puede aparecer. Así tu Templo esta acabado, permitiéndote acoger lo que eres como Hijo Ardiente del Sol. Cada uno de ti tiene en él la Inteligencia del Cristo; pienses lo que pienses, vivas lo que que vivas, esto es una verdad inalienable y absoluta que se desvela en estos tiempos de la Tierra.

Así eres forjado en el Eterno, así resucitas en la Eternidad.

En este calor se despliega la vida eterna, en este Fuego Ígneo se instala la Alegría, la Paz y la plenitud.

Así como lo constatas, lo vives o lo vivirás, en eso nada más puede aparecer, ni puede ser útil. Bebiste al Agua de Vida, estas saciado, no tendrás sed nunca más, nunca más sufrirás la noción de muerte, igual que la noción de nacimiento. Hay, desde este instante, incluso antes de la Llamada de María, la continuidad de la conciencia que es restablecida. No aquella de la Ilusión en el seno de tus peregrinaciones de este mundo, pero en lo que eres de toda Eternidad. El Espíritu, el Verbo, está ahora actuando en su totalidad en tu mundo interior.

Desde el instante en el que te ves, en cuanto te acoges, en cuanto estés conforme, entonces ninguna preocupación de cualquier naturaleza que fuese, podrá interferir con esta Dicha, y con lo que Eres.

Esto pasa en el Silencio, esto pasa en la Paz. Ningún elemento exterior, histórico o corporal puede enturbiar a tu Cristo interior. Ningún acontecimiento de cualquier naturaleza que pueda ser, podrá desde ahora en adelante desviar, destabilizar lo que eres. Allí también, a ti de vivirlo, a ti de confirmártelo, en cada soplo, en cada acción, en cada mirada llevada, en cada interacción con tu entorno.

Así las capacidades del Espíritu, ilustradas por las doce Estrellas, se reactivan desde ahora, dándote a aprehender, a ver, a vivir y a experimentar las múltiples facetas de la Libertad, las múltiples facetas de la expresión del Amor incondicional.

Entonces el conjunto del Fuego Ígneo en todos sus componentes, en sus diferentes alquimias, finaliza en ti, mostrándote y demostrándote la primacía del Corazón, del Amor, sobre todo el resto, sin ninguna excepción sólida o válida.

Déjate abrazar por este Fuego de Dicha y de Amor, déjate llevarte por la unidad del Blanco y déjate transportar allí donde la Inteligencia de la Luz se te lleva y te trae.

Déjate ser saturado de Dicha eterna, porque en ésta nada más es necesario, ni interrogaciones, ni posesiones, ni atractivo por este mundo, y sin embargo estás paradójicamente cada vez más presente, cada vez más poderoso en la Luz, en el Fuego Ígneo.

Es eso que comienzas a ver, a vivir, y a sentar en el seno de esta dimensión. No se trata más de ser anclador o sembrador de Luz, no se trata más de ser Semilla de Estrella, sino de ser esta Estrella de la Resurrección, esta Estrella de la Anunciación. Recuerda que la Luz, como el Fuego, como el Amor, no necesitan de ninguna palabra, ni de alguna acción en particular, si no es de ser tú mismo lo más a menudo posible. Así se borra de ti todo lo que concierne lo efímero, cambiando el orden de los valores, el orden de las cosas, y al mismo orden de este mundo.

No se trata de una acción de tu parte sino mucha emanación de ti mismo. Esta emanación es la emanación de la Luz pura, del Amor incondicionado, del Fuego Ígneo expresado en el seno del Corazón Ascensional.

Entonces donde quiera que seas, en cualquiera que sea el día donde leerás o escucharas a esto, me dirijo a ti en el Silencio, en lo más íntimo de tu ser, y te digo: sé feliz porque eres la Alegría. Ningún acontecimiento de tu vida como ningún acontecimiento de este mundo podrá interferir con esta verdad primera y absoluta.

Eres de aquí en adelante colmado de Gracia. Te incumbe de hacerlas conscientes, si aun no es el caso, te incumbe de estar conforme, te incumbe de dejar obrar lo que se celebra. Lo que se celebra no necesita de ninguna historia, de ninguna proyección y sobre todo de tu propia persona.

Entonces no existe ningún obstáculo en que el Fuego Ígneo te recorra de manera permanente, aquí mismo, allí donde estas sobre este mundo.

Este estado te mostrará la fatuidad y la inutilidad de querer actuar por ti mismo, referente a tu historia, a un deseo o a un resultado.

Si lo vives – y lo vivirás–, entonces la evidencia de tu destino te aparecerá. La evidencia de lo que eres no podrá sufrir ningún replanteamiento. El Amor es simple, el Fuego Ígneo es también simple.

Déjame acompañarte en ese transporte de Amor, déjame estar aquí, déjame ser tú.

Déjate vivir, deja llevarte en lo más íntimo de tu Corazón, en lo más íntimo de la Verdad, en lo más íntimo de la Dicha, en lo más íntimo del Fuego. Acompáñame allí donde estoy. Ven en mí como he venido en ti, a fin de demostrarte que entre tu y yo no hay más distancia, que entre yo y tu no hay diferencia, que entre tu y yo hay el mismo Corazón, la misma verdad, la misma potencia de Amor. Entonces, como el Cristo lo dijo: «Padre, vuelvo a poner mi Espíritu entre tus manos».

Tú que pensaba a veces, estar abandonado, como Cristo en el jardín de Gethsémani, te da cuenta de la imposibilidad del abandono, por la Luz, de lo que eres. Así se regenera, si puedo decir, tu Eternidad, así se realiza tu Libertad, así se vive tu Ascensión. Cada día, cada minuto pasado sobre este mundo te permite de ver las cosas como son: la Luz siempre estuvo aquí. Más allá del Cielo y de la Tierra, más allá incluso de la manifestación de este mundo, eres Luz y eres Amor.

El Fuego Ígneo es el agente de esta revelación. En lo Blanco de tu eternidad, la Tierra también reencuentra su eternidad, cuando el Blanco del Cielo y de la Tierra acompañado de las Trompetas te hará vivir esta última etapa, que no la es, sino que es realmente y concretamente la conclusión de lo ilusorio. Quédate en la alegría, permanece dichoso, es lo que te dice la Luz, es lo que le digo a tu Corazón, y es lo que tu Corazón me dice, como lo dice a cada uno de ti.

… Silencio…

Entonces juntos, dondequiera que estés, estoy allí. Entonces juntos estamos allí, a la misma ronda de Luz, a la misma Libertad, en la misma fraternidad. El Fuego Ígneo te recorre de la periferia al centro, y del centro a la periferia, en todo lugar de tu cuerpo, y en todo espacio de tu conciencia.

Cada minuto se vuelve y será una bendición perpetua, una paz perpetua. Esto forma parte de lo que eres.

En cualquier edad que la Luz te aborde, en cualquier condición que la Luz te tome, no tiene ninguna importancia. Sólo el Amor lo es. No el Amor que puedes dar o proyectar. sino el Amor que eres, el Amor que vives, sin cuestión, sin objeto y sin apego.

Entonces bendito seas en tu resurrección, bendito seas en el cumplimiento de las profecías, en el cumplimiento de la liberación de la Tierra.

Quédate en tu eternidad, allí donde no peligras de nada, allí donde nada puede oponerse, allí donde nada te puede limitar.

… Silencio…

Entonces dondequiera que estés, tu corazón toca cada Corazón, que este al lado tuyo o que este lejos de ti. El Amor se vuelve entonces permanente, escapando a todo control y a toda lógica.

Así, aureolada de tu cuerpo de Êtreté, se termina la alquimia de este mundo. Rindo gracia en ti, por lo que es, para lo que vive.

Entonces te invito a estar aquí, te invito a celebrarte, tú mismo, sencillamente te invito. Y allí, en esta blancura inmaculada de la pureza, tu Corazón de niño, aquel del Cristo, habla a tu carne, habla a tus sentidos y habla a tu conciencia. Sus palabras sólo son palabras de Dicha y de pureza. Sus palabras no necesitan del lenguaje, ni incluso de ser pronunciadas, tanto son la evidencia, tanto son de justas.

Entonces tú que estás en paz, te lo repito hoy, da tu paz. En la medida con la que das, recibirás, en la medida con la que te diste, te reencontrarás. La amplitud de tu sonrisa corresponde la amplitud del Fuego Ígneo, a la amplitud de tu jubilo, tus ojos brillan y lanzan llamas de Amor y de pureza.

El Espíritu santo ha cumplido su obra, la de devolverte a tu libertad, a tu autonomía. La Onda de Vida y el Fuego Ígneo se conjugan desde ahora, a fin de abrir la vía a la resolución final de la ecuación de este mundo.

No busques más fecha, no busque más momento, porque esto está presente a cada fecha y en cada instante en lo que vives, en lo que eres. Instálate con jubilo en esta evidencia, en lo que nunca puedes ser engañado o alterado..

Tu llama eterna entonces se eleva tal una hoguera, consumiendo lo que debe serlo, en una gran fuego de jubilo, en un fuego de Amor, dándote a cantar la Libertad reencontrada, dándote a sentar el silencio de la Eternidad.

… Silencio…

Entonces no sólo la Dicha se instala, sino que se comunica en lo cercano, pero también en lo lejano.

El Amor, la Luz y el Fuego Ígneo te invitan a alejarte, simplemente por tu Presencia, simplemente por el Fuego Ígneo de tu resurrección.

Entonces, como el Cristo lo dijo: «Deja a los muertos enterrar a los muertos» porque tú estás vivo, y la muerte de lo que muere os volverán también vivos.

No estés atado a ninguna forma, fuese ella la más próxima a ti, porque nunca podrás perderla en la Luz. Sobrepasando así todos los juegos kármicos de este mundo, todos los lazos de este mundo, reencontrarás lo que crees perder en la Libertad, magnificando así las relaciones que hayan podido existir o existiendo aún en el seno de la ilusión de este mundo.

Conténtate con lo que es esencial pues contiene todo, tal es el Amor. Y allí también, no aceptes lo que te digo, sino experiméntalo por tu misma conciencia. Tendrás entonces la certeza de tu vivido, más allá de toda creencia, de toda esperanza, de todo deseo, o de toda fecha del calendario de este mundo.

El tiempo del despertar del colectivo humano, del colectivo de las conciencias de la tierra, cualquiera que sea su reino, está también en este despertar, en esta Resurrección.

Tu conciencia liberada respecto a este cuerpo no es una huida de este cuerpo, sino allí también la alquimia de la Resurrección que vive tu carne. Por las diversas primicias y variados concerniendo incluso al funcionamiento más habitual de tu cuerpo y de tu conciencia efímera, se encuentran modificada y cambiada.

Antes de todo, ve la Luz que eres, porque todo el resto se resuelve por la acción del Fuego Ígneo, por la Gracia del Amor y por el tiempo de la Verdad.

Los cuatro elementos en marcha en ti, conjugan sus esfuerzos, conjugan su conciencia para restituirte a tu libertad. Sería vano de resistir o de oponerse, sería vano de experimentar el menor temor. A ti de mostrarte que tienes la confianza más absoluta en la Luz que eres, incluso si no la ves, incluso si no lo vives. La Inteligencia de la Luz y la intensidad de la Luz, es desde ahora tal que ningún obstáculo podrá aparecer nunca más delante de ti, o en la pantalla de tu conciencia.

Rompe en ti las últimas costumbres, los últimos acondicionamientos, las últimas ilusiones, que te lo repito, no están ligadas a nada de otro que a algo que es espontáneo en lo efímero y que está en resonancia directa con el principio de dualidad.

Así, la Unidad se vive cada vez más claramente, cualesquiera que sean los aparentes desórdenes de tu cuerpo, de tu vida efímera, o de este mundo.

Mira, ve simplemente tu Corazón elevarse en los dominios de la Eternidad. Allí esta lo esencial de lo que se celebra en estos tiempos de la Tierra, allí se situará lo esencial de la Llamada de María, allí se situará también lo que ha sido llamado en su momento, el asa-planeta.

Tu Corazón se vuelve esa roca inquebrantable; escúchalo, y sólo a él, en cualquier voz que sea, en cualquier suposición que sea.

El Fuego Ígneo se vuele tu mayor atributo de manifestación en este mundo, y es en eso en lo que te das y que sirves, y es en eso que les muestras a cada uno de tus hermanos encarnados la realidad de la Libertad, la verdad de la Liberación. No hay ningún discurso a construir, hay solo a dar testimonio en silencio, de lo que eres, de lo que vives.

… Silencio…

Sello en tu Corazón el Fuego Ígneo, no para encerrarlo, sino para permitirte de verlo y de dejarlo alimentarse del don de la Gracia, del servicio y de la gentileza, así como de la benevolencia, a fin de que te reveles sin falla alguna, sin duda alguna.

Entonces la emanación de la Fuente hace de ti, el digno hijo de la Fuente, entonces por fin puedes decir, porque esto se concreta en este mundo: «Yo y la Fuente somos Uno, yo y mi Padre somos Uno.».

Cristo te lo había dicho: «Lo que hice, lo haréis, y aún más grandes cosas.».

Mientras que el ego y el orgullo se apagan totalmente, ese poder no es tu poder, sino el poder de la Luz y del Fuego Ígneo.

Así, el Cristo interior nace.

Llevando en ti entonces los estigmas invisibles del Cristo, caminarás sobre esta tierra hasta la Llamada de María, en la misma gracia, la misma ligereza. La Vida te poseerá y te vivirá en totalidad. Verás entonces la vanidad y la fatuidad de la persona que eras.

Todo lo que había que preparar, lo ha sido.

No queda más distancia.

Los acontecimientos se viven en ti antes de vivirse colectivamente. En ese sentido, te es posible escuchar a María llamarte, te es lícito escuchar a María de llamarse como Madre, como Mamá.

Cualquiera de lo que se celebre, cualquiera que sea la belleza de esta nueva Llamada individual, quédate en lo que eres, quédate en la Dicha, quédate en la Paz, no te preocupes de otra cosa. Recuerda también qué todo se celebra en ti porque eres el mundo, eres el conjunto de la Creación como el conjunto de lo Increado. No podría ser de otro modo.

El Fuego Ígneo continúa a obrar.

La Cruz cardinal de tu cabeza es alineada finalmente con la Inteligencia de la Luz.

El lance del Amor no puede ser retenido más en ti. Cualquiera que sea tu voluntad, cualquiera que sea tu persona, ellas no pueden refrenar o limitar lo que se vive. Date cuenta de lo que hay, en este instante. Date cuenta de lo que siempre ha sido. Y en eso te rindo gracia, en eso te vuelvo a bendecir.

Así que lo vives o lo vivirás, más allá de toda creencia o de toda proyección, no existe nada que pueda igualar o alcanzar el Fuego del Amor que eres y que vives.

… Silencio…

Entonces la irradiación del Sol te percute y te percutirá en el Ultravioleta, aumentando tu Blanco y tu pureza, hasta la pureza absoluta.

Entonces la Fuente revelará en ti, no por palabras, sino por la evidencia de lo vivido, el Juramento y la Promesa, y su finalidad.

Cada una de mis frases desde ahora se acompaña de una bendición en el Fuego Ígneo, en el Fuego de la Verdad, viniendo a cada instante a penetrarte en todo lugar para restituirte a ti mismo y a la Verdad.

El conjunto de los pueblos de la naturaleza, pueden en lo sucesivo comulgar en tu Presencia. Cualquiera que hayan sido la intensidad de tus encuentros y de tus contactos, sólo fueron la preparación y la prefiguración de lo que vives o vivirás ahora.

El conjunto de los pueblos de la naturaleza, como el conjunto de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres, como el conjunto de los Ancianos, el conjunto de las Estrellas, el conjunto de los Arcángeles, y la Fuente misma, ahora se expresann desde tu Corazón en el mismo Fuego Ígneo. Reconócete, reconócete totalmente.

Todo esta cumplido y todo está aquí.

Así es la Verdad, así es lo que Eres. 

… Silencio…

El Fuego Ígneo limpia tu templo, no tienes que preocuparte 
más  de eso, sino simplemente dejar la Luz guiarte, pues ella será siempre la mejor guía, incluso la persona más iluminada e intuitiva. 

… Silencio…

Entonces acogemos juntos los sonidos de la Llamada, no sólo los del cielo y de la Tierra, sino los que emanan de ti. Es el canto del Fuego Ígneo, es el Verbo de su presencia, testimonio de la Paz, y testimonio de la Alegría que él instala en ti.

En este día, no necesito más inclinarme delante de ti, sino simplemente de apretarte contra mí para darte el beso del Corazón. Entonces dígnate en recibirlo, dondequiera que estés; es el beso de la pureza, el beso de la inocencia, el beso del Cristo.

… Silencio…

Regocíjate.

Cuando la Llamada colectiva de María se oirá, ella vendrá a darte su beso eterno de Madre. Ella no te dará un gran discurso, eso no será necesario. En este instante, confiando como el niño al que su madre viene a arropar por la noche, te apagarás para renacer en la Luz, sin dificultad, aunque lo puedas decir o temer todavía hoy.

El Fuego Ígneo instala la Alegría, instala la Paz, pero instala también la certeza, por lo vivido de tu Eternidad.

… Silencio…


El Coro de los Ángeles se aproxima también a ti, a medida que la aproximación de María se hace.

El Coro de los Ángeles canta también tu libertad reencontrada, el Coro de los Ángeles acompaña tu Corazón elevado, tu Corazón Ascensional.

El Coro de los Ángeles viene a comulgar a tu dicha y a tu gloria.

¿Qué regalo de este mundo, o que placer de este mundo puede esperar rivalizar con el Coro de los Ángeles?

¿Qué madre de este mundo puede amar tanto como nuestra Madre, la de todos?

¿Qué niño de este mundo puede ser más sabio que tu niño interior y tu Cristo interior?

¿Qué placer de este mundo todavía puede atraerte, cuando el Fuego Ígneo se instala en el centro de tu Corazón?

¿Qué justificación a este mundo puede resistir, cuando el Coro de los Ángeles canta así?

¿Qué espectáculo de este mundo, incluso el más perfecto, puede equipararse con la Luz?

¿Qué ganas de este mundo pueden subsistir cuando el Fuego Ígneo consume todo lo que no hace más que pasar?

Entonces comulgo en la gloria de cada uno de ti, de ese Corazón a Corazón, de ese conciencia a conciencia, de ese Eternidad a Eternidad.

… Silencio…

En cada día, en cada suceso que vives ahora, te alejas de lo irreal y encuentras lo real y te acomodas en él con gozo, con paz, con dicha.

Así, nos elevamos juntos, no para apartarnos de la Tierra, sino para acompañarla por lo menos hasta su destino final antes de reencontrar, cada uno de ti, tu morada de Eternidad.

… Silencio…

No dudes más en adelante y desde ya, en llamarte a ti mismo a través del Fuego Ígneo, a través del Amor.

No hay nada de ti, todavía hoy inscrito en el seno de lo efímero, que sea indigno de la Luz, indigno de aquel Fuego Ígneo. No hay nada que pueda permanecer sin perdón. No hay nada que pueda quedar atrás, sin acceso al Fuego Ígneo. Éste lo ve todo y lo alcanza todo.

Así es el Amor, que no conoce límites, que no conoce fronteras, que no conoce formas, porque es distribuido del mismo modo en toda forma de conciencia.

… Silencio…

Entonces jamás estarás más preparado que ahora. No queda nada más a finalizar, no queda nada más que ajustar, no queda nada más a anticipar, sino solamente de vivirlo, estés donde estés en este momento.

Eso no depende ni de ti ni de mí. Eso depende de tu momento, porque la Inteligencia de la Luz conoce cada momento y cada instante de tu vida.

Entonces juntos entramos en ese Corazón único, que es cada uno de nosotros.

Entonces juntos, desde el corazón físico hasta el Corazón Ascensional, los diferentes aspectos del Corazón se unen por fin, e irradian al unísono, en la misma tonalidad, en la misma sinfonía y en la misma verdad.

En el Amor, en aquel Fuego Ígneo, nada puede perderse ni extraviarse, todo es completo, todo es perfecto, como tú lo eres.

… Silencio…

Tú que estás presente, aquí o en otras partes, escuchando mis palabras, conozco el Corazón de cada uno, pues son todos idénticos al mío.

No existe diferencia ni separación alguna. En el Amor no puede ser de otra forma.

Suelta tu Corazón, consumido más y más por esa mordedura de Amor. Acoge tu corazón liberado ya y celebra. No queda obstáculo alguno ante el Amor.

Aquel Amor, que es sin límites, te hace también sin límites.

… Silencio…

Así es el néctar de Vida, así es la vida en Cristo, en cualquier mundo que sea, e incluso en esta tierra en este preciso momento.

Estés donde estés, la Luz ahí está. En cualquier lugar que te encuentres, en cualquier espacio que explores, en cualquier situación, en cualquier estado anímico que estés, el Amor está ahí.

El Fuego Ígneo se imprime en todas partes, dejando todo el espacio a la Libertad y no dejando ningún intersticio para la discusión o la negación.

… Silencio…

Así cada uno de ti se convierte en testigo de la Libertad. Así tu Corazón está en cada Corazón. No hay más amigo ni enemigo. Solamente hay hermandad trascendiendo los límites de la especie humana y dirigida a todas las especies de este mundo, como de todo mundo.

El ángel es tan cercano a ti como puede serlo un insecto de este mundo.

No hay más límites, no hay más velos en ti, como pronto no existirá más velo alguno, entre la Tierra y la Verdad.

… Silencio…

Oye, el canto de tu Corazón liberado.

Siempre ha sido libre, pero hoy lo reconoces, hoy lo vives como la Verdad, hoy se ha vuelto la única Verdad.

… Silencio…

Entonces tu pies como tus vestiduras de Luz, son lavados en la Vida de Cristo.

Mientras que comulgo con cada uno de ti, como cada uno de ti comulga no sólo conmigo, sino con todos los hermanos que viven aquella celebración, nos reunimos todos con la Libertad y con el gozo de la comunión de los santos, con el gozo del compartir, con el gozo del don.

... Silencio…

En ese silencio la comunión se hace más y más íntima, más y más intensa.

… Silencio…

En ese silencio las palabras se apartan, revelando la verdad de lo que se vive.

... Silencio…

Así la Vida se vive, así el Amor se da, así el Amor da Vida.

... Silencio…

En la majestad del instante en el que estás presente, el Verbo se vuelve silencio, y el silencio se vuelve Verbo.

... Silencio…

Aquí y Ahora, estoy contigo en la Eternidad.

... Silencio…

Bautizado estás ahora en el Fuego del Amor. Iniciado estás ahora en el verdadera Dicha.

Presente estás. Viviente eres.

Cada una de mis palabras, cada uno de mis silencios, mi Verbo en su totalidad es el canto que acompaña al Fuego Ígneo. Es don de Vida y don de Amor. Es Agua del Cielo, Agua del Misterio.

En cada uno de ti, eso se vive. Estés donde estés, eres conocido, no por tu apariencia, sino en tu Corazón. Y es eso lo que es alcanzado por el Fuego Ígneo del Amor. Y es eso lo que se eleva desde tu pecho. Y es eso lo que se encarna ahora, por toda la Tierra.

En adelante cada una de tus frases comenzará y terminará con “te amo”. No es necesario que formules las palabras. Esa es la única realidad. Fuere cual fuere el acto, fuere cual fuere la circunstancia, el Amor lo impregnará todo con más y más con fuerza y evidencia. En cada acción que te corresponda llevar en este mundo, con cualquier hermano que sea, en cualquier situación que fuere, el Amor estará delante, el Amor estará detrás. Pruébalo y vívelo. Aquello es tuyo. Esa es tu herencia.

Atrévete, atrévete a ser por completo, sin restricciones, la Eternidad que tú eres. Entonces a mi vez me atrevo, por cada uno de ti, a mostrártelo, sin nada imponer. Y recibo a cada uno de ti, en el Corazón del Único.

… Silencio…

En cada uno de ti, la Gracia infinita de la Verdad te cubre y envuelve.

Atrévete a recibir.

Ningún hermano es indigno de eso. Haya hecho lo que haya hecho, haya dicho lo que haya dicho, él es el mismo Corazón que tú.

… Silencio…

¿Qué palabras, qué discursos podrían explicarlo? ¿Qué Verbo incluso podría mostrarlo?

... Silencio…

En ese silencio toda palabra se vuelve vana. Todo es sino Presencia.

El Verbo se hizo carne, y la carne puede regresar al Verbo, en nombre de la Verdad, en nombre de la Luz.

Que así sea, y así es, sin retraso ni distancia.

… Silencio…

Permite ahora no que te deje o me aleje ni que te diga hasta luego sino que more contigo en la Eternidad, pues soy el Amor que tú eres y soy lo que tú eres. Todo es Uno.

Te bendigo, una vez más.

... Silencio…

Y te digo: que la paz sea contigo, que la paz te acompañe en el gozo del Amor, en la felicidad de la Eternidad.

Te saludo, y recibo tu saludo y tu bendición, a través del mismo Fuego Ígneo, en el Corazón del Corazón.

Te doy mi paz, y recibo tu paz.

Gracias, y damos gracias juntos al Amor, y agradecemos juntos a la Libertad y a la Verdad.

… Silencio…

Oro en adelante en cada instante en cada uno de ti, y no cesaré más.

Y marco una pausa silenciosa ahora. Estoy recogido en ti.

… Silencio…

Cuando lo desees ahora, puedes voltear tu mirada hacia este mundo con el mismo Corazón y el mismo Fuego. Te dejo, pero sin desaparecer. Soy tú. Estoy en cada uno de ti. Y no olvides nunca que eres Amor, y que eres amado.




EL IMPERSONAL Parte 1 Diciembre 2016




Me dirijo a ti, en el Corazón de tu Presencia y de mi Presencia, y te bendigo.

Permíteme de expresarme en tu nombre y en mi nombre. Presentes en el Corazón, vamos juntos, tú y yo, a elevar el Corazón Ascensional por la Gracia del Fuego Ígneo, por la Gracia del Amor, por la Gracia de la Luz.

Por mis palabras y por tu silencio, y por el efecto el Verbo, el Fuego Ígneo nace de nuestro encuentro.

En tu eternidad como en mi eternidad, sé bendecido y te agradezco por tu lectura, tu escucha, tu comprensión y por tu libertad.

Así que páusate y escucha lo que te dice tu eternidad.

Trascendiendo así todos los fenómenos de la conciencia, juntos vamos a penetrar, ya no lo fenomenal sino lo global. En el Corazón del Corazón, en la Verdad más íntima, sin condiciones ni discusión, surge en ti la llama de tu verdad y de tu esencia.

Desde ese punto de tu centro, yo resueno en ti, el canto de la Libertad, el canto del Absoluto, donde ninguna palabra ni ninguna nota es necesaria ni útil. Así, el canto del Silencio, se eleva en ti la llama de la Vida, se eleva en ti el Fuego Ígneo, no solo encendiendo tu Merkabah, sino directamente en tu Corazón.

Tú, Hijo Ardiente del Sol, te honro, allí donde no hay mas nadie, allí donde sólo queda el Amor; allí donde todo es conocido, donde todo es sabido y donde todo es evidente.

En nombre del Único, se eleva la llama de tu Resurrección.

Y así, acojo, en ti, el don de la Vida que no conoce ni límite, ni principio, ni final.

En el canto eterno de la Resurrección, en el silencio de tu Infinita Presencia, el Cristo glorificado se imprime en ti, mostrándote la evidencia de tu Corazón, la evidencia del Amor, donde nada puede estar limitado, donde nada puede ser frenado.

Así es la inmersión total en el Fuego Ígneo que consume todo lo que no es verdadero, todo lo que solo pasa. Levántate, levántate en tu Corazón, ahí donde tú eres verdadero, ahí donde ningún sufrimiento puede incluso ser mencionado o pensado.

Elévate ahí donde estás, en este cuerpo de carne, para que el Espíritu ilumine toda la carne y toda la materia. Te invito a la Verdad, te invito a la verdadera Vida, aquella donde nada falta, donde nada sufre, donde nada falla.

Ningún obstáculo, ninguna reticencia, podrá restringir el regalo del Amor a sí-mismo en esta consumación perpetua, tal como una fogata de jubilo que ilumina todo a su paso y quemando cada recuerdo inútil, haciéndote libre, de tu persona, de tu historia, de tu karma, de toda falta y de todo error. Esto tendrá lugar, en cuanto te mantengas en mí, como yo me mantengo en ti.

Deja cantar el canto de la Vida, el canto de la Eternidad; escucha esto en el silencio de tu persona. Así canta tu corazón elevado en los dominios de la Eternidad, en las numerosas Moradas de la Fuente, en todas las experiencias que puedes vivir en el seno de tu Libertad, en el seno del Amor.

En este período de la Tierra, que vives en este momento, el tiempo despliega lo que quedaba plegado, se ofrece el espacio infinito del Amor que no tiene principio, ni final, ni orientación alguna.

Instálate en tu Morada de Paz Suprema que es tu morada de Eternidad. Instálate allí donde todo es evidencia, allí donde la fuerza del Amor no puede ser apremiada por ninguna otra fuerza que la de la Verdad.

Elévate sobre toda herida como de toda carencia. Elévate a tu Corazón, ahí donde no se requiere ninguna forma, ahí donde todo es perfecto y ahí donde todo vibra. Entonces el Fuego Ígneo, por el don de la Gracia de María, podrá invadir tu carne y tus auras de Luz.

Te invito al templo de la serenidad donde el agua de Vida fluye profusamente, allí donde el Fuego Ígneo te llena de Amor y de felicidad.

Escúchame desde tu corazón, ahí donde la vibración sustituye a las palabras, ahí donde la vibración trasmuta tu fuego vital. Vuelve a ser lo que siempre has sido, en cualquier ilusión y en cualquier situación que hayas tenido que afrontar y superar durante tus peregrinaciones en este mundo.

Te acompaño a la puerta del Misterio. Preséntate con humildad y espontaneidad, ante quien es conocido como el “guardián del umbral”, él también un personaje de pacotilla que sólo revela tus fantasmas de encarnación y de sufrimiento. Elévate en tu Corazón donde todo lo que resiste, sólo puede eliminarse y consumirse por la alegría de tu amor, por la Dicha del Amor.

Así que, deja emanar, desde tu templo de Eternidad, el Manto Azul de la Gracia que te cubre de su gloria y de su Dicha. Deja que a partir de ahora, el Fuego Ígneo actúe y consuma tu corazón efímero. Deja tu corazón abierto a la Eternidad que se presenta, a la Verdad, al esplendor y a la Evidencia, allí donde tu persona no puede luchar ni oponerse a la revelación de tu esencia.

Donde tú estés, yo estaré y soy tú, como tú eres yo.

Descubre lo que eres, déjalo que se muestre en la carne, así como en este mundo; no detengas nada. Este desconocido que a veces puede darte miedo y que es tu verdadero único conocido, es tu única verdadera Vida en el Único y en la Libertad.

El momento de lo sagrado y de los sacramentos desde ahora están inscritos en la verdad de tu Corazón. En este tiempo de la Tierra que se termina, se descubre, no la espera, no la esperanza, sino la indecible verdad del Amor que no hace distinción ni diferencia entre tú y el otro, entre tú y los mundos, entre tú y las dimensiones.

Descúbrete, déjate atravesar desde arriba hasta abajo de tu cuerpo de carne, por el Fuego Ígneo y por este Amor inconmensurable. Esto te es conocido, aunque tú lo creas desconocido. Eso forma parte de lo que tú has sido y lo que serás, independientemente de tu camino y de tu Morada de Eternidad. Entonces, el Amor de tu Corazón te dice: “No temas, atrévete simplemente a ser lo que eres. Atrévete a ser la Verdad incondicionada que no depende de ninguna causa ni de ningún objetivo. Te invito a eso en este instante como en cada instante que te quedan a recorrer sobre el reloj de arena del tiempo.

Vuelve hacia ti mismo como yo he venido a ti, ahí donde no puede haber ninguna diferencia entre si y los demás Si, entre tal dimensión y tal otra dimensión; allí donde no estás fijo, ni en una forma, ni en una historia, ni a un recuerdo, sino donde cada instante te encuentras renovado por la Gracia del don de la Vida, por la Gracia de la Luz.

No te vuelvas hacia cualquier pasado que sea, no te apartes de este escenario de final de este mundo que decreta tu libertad y que decreta en ti el reconocimiento lo que podías creer todavía desconocido y que sin embargo, de todo tiempo como en todo mundo, incluso aquí, ahí donde pisan tus pies, nada puede ser borrado de la Verdad de tu esencia, más allá de tu forma.

Quédate ahí, ahí donde la Onda de Vida, ahí donde la Fuente de Cristal deposita en tu centro, lo que es necesario para la alquimia de la Vida eterna.

No dejes ningún límite pasado quedarse en este instante y comulguemos juntos en el canto de gloria de tu Resurrección, con el Coro de los Ángeles de la verdad de la Vida.

Déjame hablarte simplemente de lo que tú eres, allí donde cada palabra sólo puede cantar y alabar el Amor, la Vida y la conciencia.

Estas invitado al espacio donde ningún limite puede ser encontrado ni impuesto.

Recuerda que en la Eternidad y en el Amor, no hay nada que preservar, ni nada a salvar. Tú estás ahí, donde se encuentran lo efímero de la vida y la eternidad de la Vida.

Deja que tu corazón calentar y consumirse, porque en ese lugar nada puede desaparecer y nada puede ser impuesto.

Elévate en la verdadera Vida, elévate en el Fuego Ígneo que pone final a la utilidad de todo obra, porque todo ha sido decretado y todo se ha cumplido en lo más alto de los cielos, como ahora en lo más bajo de la Tierra.

Deja resonar el corazón del Silencio, allí donde el Amor es perdón, allí donde el Amor recompone, a cualquier violación de la Vida; allí donde al Amor pone final a cualquier herida.

Ámate en lo que tú eres. Ahí donde no necesitas ni forma ni creencia; instálate en el ser infinito que has sido, que eres y que serás. Escapando a la rueda del tiempo, escapando a la rueda del sufrimiento y de la Ilusión, eres libre, eres liberado. María vendrá pronto a susurrarte-lo, estableciendo la última conexión, a veces necesaria para la Resurrección.

Deja la Luz del Amor alumbrar por su magnificencia y su Gracia lo que te parezca quedar en la sombra.

Escucha, más allá de mis palabras y de mi Verbo, como más allá de todos mis silencios, lo que se revela. La Tierra te llama y el cielo te interpela para hacer el milagro de una sola cosa, el de la Vida en el Amor, que no depende de ninguna forma ni de ningún objetivo, sino que expresa en cada espacio como en cada falta de espacio, la misma intensidad y la misma claridad de la Luz inefable de Vida.

Así es el Fuego Ígneo, consumiendo lo que pueda quedar de reticencias o de objeciones de tu historia y de tu persona. Reúnete conmigo, allí donde nadie es necesario, allídonde ninguna forma es discernible, allí donde no corre el tiempo, allí donde no hay distancia entre todos los multiversos. Deroga así el tiempo y el espacio, aboliendo también el sentido de ser una identidad, el sentido de ser una persona, porque sea cual sea el personaje y la persona, en este mundo como en cualquier mundo, sólo el Amor magnifica y trasciende toda forma y todo límite.

Atrévete. Atrévete a ser.

Apóyate en el no ser que no es vacío, sino al contrario es plenitud. Déjate cincelar por la espada de la Verdad, déjate esculpir por el don de la Gracia. Elévate, bien anclado en esta carne, hasta el dominio del Espíritu de Verdad, allí donde el Paracleto actúa sin cesar para tu gloria eterna, para tu Resurrección y tu libertad perpetua.

No detengas nada de lo que renace en este instante.

No olvides de que no puedes entender de ninguna manera, el Amor que eres. No tienes más que vivirlo, no tienes que captar nada, ni nada que retener, sino dejar este Amor espontáneo que no responde a ninguna causa, ni algún objeto, ni a ningún tema. Así es el Fuego Ígneo del Amor.

Así es la Verdad, en todo el mundo y en todas las dimensiones, y más allá incluso de las dimensiones más etéreas.

Y así, la quemadura de Amor se hace mordedura eterna que no hiere, que no toma nada, que sólo da, porque el Amor responde y la Luz es su vehículo.

Déjame impregnar desde tu centro hasta la periferia más lejana de esta forma, del beso del Amor, esta mordedura del Fuego Ígneo que consume lo efímero, en un fuego de alegría que consume lo efímero que no tiene utilidad alguna. Así, en tu conciencia desnuda, desprovista de todo atributo y de toda forma, te revelas a ti-mismo.

Deja la Dicha emanar de este corazón; deja que la Vida te recorra como una Onda de Libertad aplacando la sed. Deja al maremoto del Amor llevarse lo que no es Amor y preséntate desnudo, en tu desnudez esencial, la del Amor que no tiene nada que ocultar a ni esconder.

Oye, oye el Fuego Ígneo que pronto atravesará el manto de la Tierra para venir a tu encuentro. Escucha, el canto de la Fuente, del Infinito y del Absoluto, descender del cielo hasta tu centro. El cielo y la Tierra te invitan a eso.

Déjate embriagar por las Trompetas de la Resurrección. Déjate amar por nuestra Madre Una.

En este corazón donde no hay nada que retener, mantente en pie, hijo del Cielo y de la Tierra, hijo del Uno, en este lugar donde el cuerpo, el alma y el Espíritu se reencuentran por fin en la misma Unidad, en el mismo alineamiento.

Engalanado con el Manto de María como del Manto de Mikaël, estarás listo para acogerte como digno hijo del Único. El Fuego Ígneo es a la vez el primer y el último soplo donde no hay ni principio ni final, donde lo primero se confunde con lo último y donde lo último se convierte en lo primero, allí donde no hay reglas ni moral ni leyes, allí donde tú eres libre porque tu esencia es Libertad.

Entonces deja al Fuego Ígneo abrir ahora tus ojos y tus sentidos, totalmente a la realidad de lo Invisible que se vuelve hoy mucho más palpable y tangible que el mundo efímero de tu cuerpo y de tu materia.

Reúnete, cásate contigo mismo, allí donde el Cristo y lo que eres solo son uno, tú, Hijo Ardiente del Sol, Hijo Ardiente de la Fuente, Hijo Ardiente de la Eternidad.

Despliego en ti la alfombra de rosas, con su aroma y su fragancia, que decoran el templo de la serenidad y de la Verdad. Así tu corazón está listo para celebrar las Bodas de Eternidad, las Bodas de Verdad, allí donde la única lógica es la lógica del Amor que es don permanente y total, que es canto de Vida, canto de experiencia y canto de Silencio.

Deja al Fuego Ígneo recorrer cada parcela de tu conciencia y cada célula de tu cuerpo y recibe, la evidencia de tu Presencia, la evidencia de tu ausencia.

Emprende el vuelo allí donde no hay necesidad de desplazarse, allí donde no hay necesidad de creer, allí donde no hay necesidad de esperar, allí donde no hay nada que temer.

Estoy contigo en la Eternidad, estoy contigo porque yo soy tú. No hay ni distancia ni diferencia. No hay nada a distinguir allí donde no hay nada a separar ni a dividir. Allí está tu evidencia, allí esta mi evidencia.

Quédate en esta Dicha donde el Fuego Ígneo se consume y te consume, aligerándote aún más y consolidándote en la Luz en el seno mismo de tu densidad. Y allí, el Fuego de Dicha y el Fuego de Eternidad, elevan ahora todas tus Coronas en las moradas de la beatitud. Deja la Onda de Vida recorrerte de arriba abajo y de abajo arriba; deja el canto de la Resurrección de la Tierra, recorrerte de abajo a arriba, del exterior al interior.

Estoy contigo en la Eternidad, estoy contigo porque yo soy tú.

Y estamos donde ningún hambre ni ninguna sed de cualquier naturaleza, pueden aparecer.

Entonces, mantén tu casa limpia y decorada con mil aromas, para Aquel que viene como un ladrón en la noche, y que tu alumbras por tu Presencia infinita.

Párate, allí donde todo movimiento es inútil porque todo está presente, allí donde ningún reloj descuenta el tiempo, porque todos los tiempos tienen lugar en el mismo instante, y acoge el don de la Eternidad, el don de la Dicha que jamas pueden interrumpirse ni limitarse, ellas tampoco

Entonces, el Fuego Ígneo se mezcla con la llamada de la Tierra, desde tus pies hasta la cabeza, atravesándote de par en par, para que ninguna parte de tu carne pueda impedir al Amor aparecer, para que tu emanación irradie totalmente sobre este mundo, expresando a la vez, gratitud y perdón, y agradeciendo todo lo que has pasado.

Allí donde tú estas, no puede haber ni pérdida ni carencia; allí donde tú estas, me encuentro.

Entonces te hago la ofrenda de la Dicha porque en el Amor, todo es ofrenda y don, porque en el Amor, la Paz sólo puede ser eterna, porque en al Amor, nada puede ser desviado ni alterado.

En este instante, deja el Espíritu santo se alquimise con el Fuego Ígneo y redescubre lo que siempre fuisteis. Sea cual sea la densidad de este mundo, su infierno, sus limitaciones, tu esencia es ilimitada y más allá de toda forma, como presente en toda forma. En el Amor, nada puede estar separado. Es eso lo que digo en ti, es eso lo que aparece a plena vista de tu conciencia eterna, resucitada.

Ven a mi como voy a ti, No hay ni distancia ni velo que puedan impedirlo.

Escucha y vibra, consumiendo así en la alegría, todo lo que has apreciado y que sin embargo solo era viento en el juego de la persona, el juego de este mundo en donde las reglas están alteradas, Entonces, olvida toda regla y mantente en lo que Eres. Independientemente de tu destino y tu camino en este mundo, sea cual sea el emplazamientode tu conciencia en este día, eso no representa ninguna diferencia. Así es el Fuego Ígneo, así es la Alegría sin objeto del Amor, así es la Verdad.

Así, en ese día en el que te has puesto, en el que me escuchas o me lees, el Espíritu santo te llena de carismas del Espíritu. Las doce Estrellas son tu atavío de Eternidad.

Tu Corazón sagrado puede entonces cantar, mezclándose con los sonidos del Cielo y de la Tierra para cantar la misma sinfonía y celebrar la misma gloria.

Escucha el canto de Amor de la Tierra y el canto de Amor del Cielo. Ellos están aquí para ti, para que nunca puedas olvidar tu verdad, par que nunca estés limitado en una forma o en un mundo, a fin de que nada esté ligado por cualquier ley.

El Amor es Libertad, Libertad total e incondicional, ella también. El Amor es ligereza, sea cual sea la mordedura de su Fuego, sea cual sea la intensidad de la Luz revelada. Tú eres eso.

Ríndete a la evidencia. No te pido de creerlo, sino simplemente de vivirlo. Viviéndolo, no hay necesidad de creencia, no hay necesidad de lógica, no hay necesidad de demostración.

…Silencio…


Concédete no solamente este momento, entrégate esta Dicha, en la Eternidad de los mundos, en la Eternidad de las dimensiones y en el infinito de tus formas posibles.

Allí donde no puedes estar ni fijo ni fijado en una forma que te es propia, sino donde eres toda forma como toda dimensión, sobrepasando así los juegos de la experiencia de la conciencia, se instala cada vez más la evidencia de tu Presencia como de tu Ausencia.

Encuéntrate. Es el momento ahora de reencontrarte, no por parcelas, no por fragmentos, sino íntegramente.

Así, el Fuego, de la Libertad, del Amor y de la Gracia, modela tu eternidad en lo que eres, en lo que quieres más allá de todo deseo y de toda carencia, tan habitual en este mundo, ahí donde pisas, que no es tu mundo. Además, ningún mundo puede ser el tuyo, incluso en tu origen estelar y galáctico. No hay más que un punto de transito que te hace entrar en manifestación de conciencia, pero en la Libertad, vives conscientemente que eres mucho más que todas tus formas, de todos los multiversos, que todos los universos, que tú eres más mucho que una identidad, aunque fuese la mas perfecta, más allá incluso de este mundo encerrado.

Oye el Verbo de la Resurrección entrar en resonancia.

Eres lo que eres.

Ningún atuendo ni ninguna forma, podrán distorsionar o modificar lo que se vive ahora.

…Silencio…


Deja morir lo que está destinado a morir, porque tú no tienes nada que ver con lo que muere. Sumérgete totalmente, en la verdadera Vida y no temas nada, pues te reconocerás en lo que eres, allí donde no hay nada que creer, allí donde no hay nada que mantener porque la Vida es evidente y se basta a sí-misma, en cualquier forma que decidas tomar o no.

Ves más allá de mis palabras que sólo son, te recuerdo, tus palabras. Ves más allá de todo lo conocido. Osa, osa ser lo indecible de lo que eres.

No hay más máscara que llevar, pues no más hay miedo ni temor en lo que Eres.

Así habla la Verdad. Así se expresa el Verbo del Corazón, palabra de Vida y palabra de Verdad, incluso en sus silencios.

…Silencio…

¿Puede haber más bella celebración que la de tu Resurrección? - ¿Qué puede haber de más sereno que la evidencia de tu Corazón? - ¿Qué pregunta puede plantearse todavía en el Fuego Ígneo de tu Corazón?

Concédete; tienes a la Eternidad para vivirla y eso es en este instante como en cada instante siguiente sobre este mundo.

No hay más condiciones que cumplir, no hay más esfuerzo a hacer, pues en el Amor todo es conocido y sabido.

Tal es tu llama de Eternidad, en toda manifestación que has elegido vivir en los Mundos Libres. Así el Fuego Ígneo pone final a la memoria de estos mundos en los que has vivido encerrado, y te devuelve a la Libertad, te devuelve al recuerdo de tu Eternidad, allí donde nada es engorroso; allí donde nada puede estar trabado ni limitado.

Me inclino ante ti y en ti.

Escucha; escucha y oye el Fuego de la Dicha que crepita en esta alquimia sublime donde lo que está arriba se une a lo que está abajo por el milagro del Uno.

Tú estás conmigo por la Eternidad. Como Él os dijo: “Yo estoy con vosotros por la Eternidad”. Lo que podía todavía estar oculto hasta este día ya no lo puede permanecer, ante la intensidad de este Fuego de la Resurrección.

Escucha lo que el Corazón en vida te dice. Escucha lo que el Corazón elevado, te cuenta en el silencio. No te cuenta historias ni palabras; te cuenta simplemente la dicha del Amor, y no necesita de palabras, pasa de escenarios. Escucha simplemente la Evidencia.

Deja este Fuego de Alegría, recorrerte por todas partes. En cada elemento de tu conciencia como en cada célula de tu cuerpo, es la misma alquimia, es el mismo canto, es el mismo silencio.

…Silencio…

Entonces, el Éter en el fuego de la Corona de tu cabeza, se casa con el Corazón elevado en la misma llama y en la misma emanación.

Nútrete hasta la saciedad y nutre tu cuerpo de lo que necesita, porque la Luz conoce cada rincón, cada parcela de tu cuerpo y de tu conciencia.

…Silencio…

Déjate abrazar por el abrazo del Espíritu del Sol, por el abrazo del Logos Solar, y depón así todas las armas y todas las máscaras del miedo. Déjalas ellas también consumirse en el Fuego de la Dicha del Amor. No retengas nada, porque el Amor no retiene nada.

Así, tú y yo celebramos en el Corazón del Corazón, como en cada carne de este mundo, la Nueva Eucaristía, en la Nueva tri-Unidad, a fin de hacer el milagro del Uno.

El Fuego Ígneo te convida, a cada minuto de tu tiempo de la Tierra, a no resistir más, que sea por miedo o que sea por ignorancia. Ríndete a la evidencia y capitula ante tu Corazón, ante tu Eternidad.

Llama al Fuego Ígneo porque es tu don y tu gracia, que se con intermediario o sin intermediario. Que sea el Cristo, que sea un dragón, que sea el mismo don de la Gracia, poco importa; se trata del mismo Fuego Ígneo, viniendo de la misma fuente, en cualquier forma que sea.

Escucha el canto de la Resurrección; escucha lo que te dices a ti mismo.

Instálate de manera eterna y definitiva en la verdadera Vida. La Gracia de la Luz te desincrusta desde ahora de la Ilusión de ser un cuerpo limitado entre el nacimiento y la muerte. El Amor te libera de los condicionamientos que resultan del encerramiento en este mundo, porque el amor te vuelve perfecto desde tu primera llama hasta el infinito de los posibles.

Entonces, este Fuego de Amor, esta Luz Blanca, llena todos los espacios de la Ilusión de este mundo, eliminando toda herida, trascendiendo toda resistencia, porque tú eres realmente ese Fuego. Más allá incluso de ser el Hijo Ardiente del Sol y el Hijo Ardiente de la Fuente, eres el origen mismo de este ardor y de esta llama.

Cuando tu corazón se vuelve un fuego ardiente, regenerándose en cada segundo, a cada momento. No refrena más.

Óyete y entrégate.

Estés donde estés, en cualquier momento que estés, yo estoy allí. Deja este Amor manifestarse profusamente, deja este Amor ser sin condición. Tú eres eso.

Entonces te revelas cada vez más, despertándote del yugo de las ilusiones de este mundo, ilusiones de este mundo que algunos de tus hermanos trascendieron, de una muerte provisional, y que volvieron a este mundo, ricos de este Amor vivido, sólo encuentran cadáver y límites, y sin embargo, incluso este cadáver y estos límites, que haces vivir por la llama de tu Presencia, aparece él también como una ilusión, porque tú habrás trascendido la carne, las creencias, los miedos. No luchando y oponiéndote, sino reconociendo cada día y cada instante, la verdad de tu ser, la verdad de este Fuego Ígneo.

El Amor solo puede ser todo; si no, no sería nada, o estaría fraccionado, limitado y condicionado. Así es tu Espíritu.

…Silencio…

Así, te entregas al Infinita de tu Presencia, al indefinido de tu Ausencia, te entregas al juego del Amor que no conoce ni reglas, ni ganadores, ni perdedores, porque no hay diferencia, porque no hay distancia.

Deja que este Fuego de Dicha crepite en tu conciencia y en tu Corazón. El Amor infiltra todo y lo llena todo. No tienes que dirigirlo, no tienes que orientarlo, sólo tienes que reconocerte. Entonces, lo Desconocido se hará más conocido que lo que has conocido en este mundo.

El Manto Azul de la Gracia te envuelve en su cuerpo sin costura, en tu cuerpo de gloria; allí donde ninguna carne es necesaria, allí donde ninguna reticencia puede aparecer.

Deja la sonrisa florecer en tus labios, deja la Vida ser lo que tú eres, No pongas condiciones sobre lo que no puede estar condicionado; no pongas límites a lo que es ilimitado, no pongas nombre a lo que está más allá de cualquier nombre, el tuyo como el mío. No necesitas nombrar, no necesitas clasificar; sólo tienes que serlo. Sé verdadero, sé espontáneo, sé auténtico. Así es el Amor, así es el Fuego Ígneo.

…Silencio…

Y ahí, somos Uno. Ahí está el acuerdo justo de mi Corazón a tu Corazón y de tu Corazón y mi Corazón, porque sólo hay un Corazón, donde estalla la misma Vida, donde estalla la misma Dicha.

…Silencio…

El Salvador está en ti como el mundo está en ti. Tú eres el mundo, al igual que eres el Cristo, al igual que eres el Camino, la Verdad y la Vida. En el Amor no puede ser de otra manera, ni estar de diferente manera.

…Silencio…

Mi amigo, mi amado, ha llegado el tiempo de celebrar tu Resurrección, de celebrar la Vida, de celebrar el Amor. Eso está allí, esto es ahora, esto está aquí. Eso está presente. Eso escapa del tiempo y de toda historia, porque el Amor es referencia, el único válido, en todo mundo, en tu Presencia como en tu Ausencia. Entonces, sé feliz, no de la felicidad que hayas podido experimentar en cualquier momento de satisfacción en este mundo, sino sé dichoso de la beatitud eterna. Sé dichoso de tu Libertad porque el Amor no puede ser más que felicidad, sin condiciones él también, y sin restricciones.

…Silencio…

Recoge y acoge lo que eres, lo que yo soy, para hacer el milagro de una sola cosa, Es la misma sinfonía, es la misma danza. No hay diferencia entre la voz que oyes y la voz que eres.

No hay ninguna distancia entre el corazón que emite, y entre el corazón que recibe, porque no hay diferencia entre un corazón que emite y un corazón que recibe. No hay más que un Corazón.

…Silencio…

Así se cumple la nueva alianza que no conoce ningún lazo y donde la única palabra escrita en el contrato es, Amor. Allí donde no hay nada a firmar abajo de un documento o de una página, pues solo lo puedes aprobar, porque eso lo eres.

Deja el Fuego densificarse en ti y aligerarte, hasta cuando ningún peso pueda ser percibido, ni incluso ninguna densidad.

…Silencio…

Deja la hoguera de la resurrección embrazar la totalidad de tu cuerpo, de tu Corazón, como la totalidad de este mundo.

No hay final, si no es para vivir un nuevo comienzo. Nada podrá detener el Fuego Ígneo de tu Corazón; nada podrá coaccionarlo ni seducirlo. Allí está tu Libertad, allí está la libertad de la Vida, la libertad del Amor, la libertad de la Luz.

El Fuego de la Resurrección viene a decirte quien eres, viene a mostrártelo.

El Fuego de la Resurrección es el canto de Gracia y el Verbo en acción y también, el Silencio en su majestad.

…Silencio…

Estés donde estés, yo te toco. Estés donde estés, serás traspasado por la Verdad, devolviéndote así a tu integridad primera. Estés donde estés, se vive el mismo Fuego y la misma Libertad.

…Silencio…

Recibe con profusión, lo que eres, recibe sin dilación la verdad de tu corazón, recibe sin distancia, el Fuego Ígneo de tu Presencia.

Acepta el don de la Vida.

Canta la Libertad y la Resurrección en cualquier acción que realices en la superficie de este mundo, en cualquier aspecto que plantees, en cualquier situación que sea. Bendice la Vida. En el Amor, no hay nada a juzgar, nada que pesar o sopesar, nada que eliminar, nada a dejar de lado.

Entonces a mi turno, yo te consagro y te bendigo en el Fuego Ígneo, en la llama del Amor, en la llama de la Vida.

Te invito ahora a apoyarte en ti mismo, en el silencio de mis palabras, en el silencio de mi Verbo, en el Silencio de mi Presencia. Te invito a descubrirte, tú el primer ser vivo.

…Silencio…

Entonces estés donde estés, que me hayas escuchado, que me hayas leído, concédete a ti-mismo un momento de Silencio, un momento de paz en el seno de tú efímero, y no olvides de dar tu paz dondequiera que te lleven tus pasos, de dar la Gracia del Amor dondequiera que tus ojos miren, dondequiera que la Vida te lleve, sin condición y sin restricción.

Entonces te dejo un momento de tregua para reencontrar tu efímero que se apaga, enriquecido por la nueva Vida, enriquecido del Fuego Ígneo, antes de proseguir mi resonancia y mi intervención en el corazón de tu conciencia, como en el corazón de tus células.

Permíteme decirte: bendito sea el Eterno de tu Presencia y de tu Amor.

Cuando desees, podrás volver a tu efímero. Concédete un momento de paz y de silencio antes de que vuelva proseguir con lo que te he dicho, y avivar el Fuego Ígneo en su totalidad.

Sé bendecido y ve en paz, estoy contigo para toda la Eternidad.

Descansa. Homenajeo a tu llama, homenajeo al Amor, y también homenajeo la persona que todavía eres.

Y finalmente te bendigo, sin razón, por el placer de bendecirte, por la felicidad de reencontrarte, por la verdad del Amor.

Te digo hasta dentro de unos instantes, cuando lo desees, para continuar con nuestra comunión y nuestra Unidad. Entonces te digo hasta ahora. Estás conmigo en la Eternidad.



 EL IMPERSONAL 
Parte 1 (continuación) 

Mi amigo, mi amado, después de este tiempo y este momento de silencio, reanudemos nuestro Corazón a Corazón en el Fuego Ígneo de la Verdad y de la Felicidad.

Entonces tú, que ha acogido el ardor del Amor y de la Verdad, te propongo continuar a instalarnos en esta llama eterna, en este Amor infinito. Entonces permíteme de nuevo hablarte desde tu propio corazón, permitiéndote entonces, si estás de acuerdo, de abrir cada vez más tu capacidad para vivirlo, más allá de tu identidad, más allá de toda forma y de toda condición. Entonces asentémonos, dondequiera que estés, en el Aquí y Ahora del instante presente eterno.

…Silencio…

La hora de tu liberación avanza apresuradamente y ya irradia en tu conciencia el sentido mismo de tu eternidad y de tu resurrección. Entonces por mis palabras, por mi Verbo y por el silencio, por tu Presencia donde estoy instalado, levantemos las últimas reticencias, las últimas ilusiones, para que el Fuego Ígneo tome todo el sitio, todo el espacio y todo el tiempo, en tu conciencia libre, en tu conciencia eterna.

Por la Gracia del Fuego Ígneo, vuelvo a ponerme en tu centro-corazón, dándonos mutuamente el beso del corazón que trasciende y magnifica toda forma, y reaviva la felicidad de lo que siempre fuiste, a pesar de las apariencias, a pesar de los sufrimientos, y a pesar de la separación. Entonces deposito en ti de nuevo y sello en ti, el sello de tu resurrección, el sello de tu liberación, con el fin de que no pongas más distancia, ni distinción entre tu persona todavía presente en esta carne y tu eternidad.

Y ahí, en la evidencia de unas palabras que resuenan en ti, como los silencios entre mis palabras resuenan también del mismo modo, continúa la alquimia de este último encuentro en este espacio de tu corazón, donde empieza a desaparecer todo lo que fue efímero, todo lo que sólo pasa, alejando de ti las últimas dudas acerca de lo que eres, acerca de lo que tienes que vivir más allá de esta forma.

Te invito a celebrar de manera todavía más intensa y más viva el momento de tu resurrección, en este rito de paso y de reversión, en este instante.

En el tiempo que te queda por recorrer con tus pasos este mundo, te invito a girarte hacia la única verdad que sea absoluta, y que no puede ser comparada ni medida con ninguna libertad relativa.

Déjame colmar tus manos y tus pies, en cada extremidad de tu cuerpo, del mismo Fuego Ígneo, de la misma Felicidad, del mismo Amor, para que este Amor – que eres – no esté más limitado a tu corazón o a algún estado interior, sino que entre en manifestación y en encarnación ahí mismo donde te sitúas, sea cual sea tu vida, sea cual sea tu historia. Entonces, deja el don de la Gracia y el don del Fuego Ígneo recorrer la totalidad de tu efímero. Déjate consumar en el Fuego del Amor, en el Fuego de Felicidad de este instante que nunca acabará.

Mientras arde en ti de nuevo esta llama perpetua que ya no puede ser sofocada por ninguna circunstancia de tu efímero, te descubres en cada soplo cada vez más vivo, consumándote de manera cada vez más ardiente, poniendo el Amor al desnudo en todo lo que eres y en la totalidad de este mundo, sin distinción, abrevando cada uno con la misma Luz, independientemente de tu voluntad, independientemente de tu deseo. El Amor no puede ser limitado, ni frenado en este tiempo de la Resurrección que vives, lo ves con cada vez más claridad y cada vez más serenidad.

Entonces deposito en cada parcela de tu carne el mismo Fuego, la misma llama, la misma intensidad.

Deja el sonido de la Vida cantar en tus células, deja el canto de la Resurrección emanar de ti espontáneamente, sin temor y sin falsas apariencias. Permanece natural porque el Amor sólo puede ser natural y espontáneo. No puede ser regentado, del mismo modo que tu conciencia libre no puede ser dirigida ni controlada, si no es por tu llama.

En este instante, en ti como en mí, como en cada uno de ti, la misma gloria, la misma Luz, el mismo Amor, el mismo Silencio, la misma danza, porque en efecto, en el corazón del Único, todo es Uno en el corazón de cada uno, cada uno es Uno, para hacer el milagro de una sola cosa.

Entonces mientras se insufla en ti mismo la potencia del Verbo primero y del Fuego original, haces el Claro, simplemente diciendo “sí”. Sí al Amor, sí a la Libertad, sí a la perfección, sí al Fuego Ígneo. En este “sí”, no puede existir ninguna sombra, ningún desafío ni ninguna anomalía. El Amor es perfecto, y eres Amor, entonces eres perfecto. Sea cual sea la imperfección de este mundo, sea cual sea la imperfección de tu cuerpo, sea cual sea la imperfección de tus pensamientos o de tus ideas, no te quedes ahí. Atraviésalo y únete. Únete a lo que siempre fuiste, únete a las innumerables moradas donde sólo la Paz suprema puede ser evocada. Y esta Paz suprema sólo es una pálida palabra ante la intensidad de lo que vives en este instante, que nada puede describir, que nada puede definir y que no encaja en ningún marco. Porque así es la Libertad, porque así eres libre.

Déjame llevarte lo más próximo de tu eternidad, para que de ti mismo, por este “sí” franco y macizo, digas sí a la vida eterna, en el Espíritu revivificado.

Deja el Fuego Ígneo poseerte porque es tu misma naturaleza y tu esencia. Deja lo que todavía puede aparecerte como denso y pesado, ser aligerado por tu Presencia. Deja ser la Vida, deja ser la evidencia.

Ahí donde estás, no hay nada que coger, nada que retener, nada que esconder; todo se revela, más allá de toda lógica y más allá de toda comprensión. Ahí está el verdadero conocimiento, el de tu reconocimiento en tu eternidad. Todo lo demás sale de ahí. Sea cual sea la forma o la dimensión que hayas podido elegir, no te ocupes de esto. Ocúpate únicamente de alimentar este Fuego por tu mirada de niño, por la evidencia de la energía, por la evidencia de tu conciencia, por la evidencia de los Fuegos de la Eternidad.

En el Amor, todo es completo, todo es plenitud. Te lo dije, nada falta. Entonces atrévete, sin demora ni retraso, prepárate para tu renacimiento. Prepárate para la Felicidad perpetua que ya nada podrá enturbiar.

Déjate ser, déjate llevar por la llama de la Resurrección. Aliméntate de esta Eternidad donde todo está servido en abundancia, a saciedad. Nada puede faltar, nada puede desaparecer. Eres esto.

Entonces deja el Silencio enseñarte tu propia eternidad y tu verdad absoluta. Ninguna sombra puede ser proyectada, porque todo ahí es transparente, porque todo ahí está lleno de Luz, de Felicidad, de Amor.

Con la plena conciencia, déjate llevar hasta el umbral de tu resurrección, hasta el umbral del Último, ahí donde todo lo que ha sido olvidado, todo lo que pudo parecer haber sido quitado, te es restituido multiplicado por cien, porque el Amor no se cuenta, ni se descuenta.

…Silencio…

Deja el Espíritu Santo ser vivificado por tu Fuego Ígneo. Deja la Onda de Vida ser amplificada por tu Presencia y tu Ausencia. No hay nada que controlar, no hay nada que medir, no hay nada que delimitar.

Acógete, acoge a cada uno de ti, acoge a la totalidad de este mundo, como de los demás mundos, en el universo o los multiversos que sean. Tu corazón es lo suficientemente vasto para contener el conjunto de la Creación y el conjunto del Increado.

Quédate así, en la belleza de la Verdad, consumando en este Fuego de Felicidad lo que te pareció hacer obstáculo o limitar tu libertad. Atrévete, sé sin límites – es lo que eres. Sé sin ataduras porque tu corazón es libre. No dependas de nada porque el corazón no puede depender de nada. Deja este Fuego salir por todos los poros de tu cuerpo, como por todos tus sentidos.

Ahí está tu grandeza y tu humildad, ahí está tu espontaneidad, ahí está el Último.

Así, tu templo es adornado y decorado para el momento en que lavarás tus vestidos junto a Cristo, junto a ti mismo.

¿Qué puede quedar de importante? ¿Qué puede quedar como otras cosas que hacer, que decir, o que realizar?

El Fuego Ígneo te quiere en totalidad para devolverte a ti mismo.

Deja tu corazón hablar al unísono con cada corazón. No necesitas reconocer la forma que apela al Amor, aunque estuviese al otro extremo del lugar de donde vives. No dirijas nada, deja la Luz, deja la Inteligencia del Amor, deja la Gracia establecerse por sí solas. No tienes que hacer nada. Guarda el “hacer” para lo que tu vida efímera te pide cumplir, pero olvida todo “hacer” para ser lo que eres.

No hace falta tu forma, ni tu persona, ni ninguna historia en la cual puedas apoyarte para ser lo que eres. El Amor no necesita ningún apoyo, el Amor no necesita ninguna fundación, el Amor no necesita ni tejado ni ventanas. Está en cualquier forma, como en la no-forma, con el mismo resplandor, la misma bondad, la misma evidencia.

Entonces, desde lo más alto de los cielos como desde lo más profundo de la tierra, reúno en ti, por la Gracia de tu corazón, lo que había sido desunido.

Todo es perfección y todo es perfecto, no puede ser de otra manera en el momento en que te reconoces, en el momento en que me reconoces.

Ninguna necesidad puede emerger, ninguna petición puede aparecer. Ahí está la evidencia del Amor que consuma lo que debe de serlo.

Todo esto es espontáneo, todo esto no requiere ningún esfuerzo, todo esto no necesita nada más que tu “sí”. Sí a la Vida, sí al Amor, sí a la Libertad. Sí a la Vida, no solamente la que fue amputada en este mundo, sino la verdadera Vida, que no es de este mundo y sin embargo es en esta carne y en este mundo que debes decir “sí”, sin condiciones, sin interrogaciones. Sé verdadero, sé espontáneo, sé auténtico, todo lo demás sale de ahí.

Entonces tú y yo, vivamos la consagración de tu resurrección. Porque se trata de un acto sagrado que no depende de ninguna acción, porque se trata de un estado sagrado que no depende de ningún estado, ni de ninguna definición. El Amor está desnudo, y es en esto que está entero y total. No necesita ornamentos, si no es tu propia conciencia y tu propia forma que ha dicho “sí”.

Así tu templo interior está definitivamente listo. No hay nada que decir, ni ningún plazo que esperar, ni ninguna fecha que desear. Esto está ahí, ahora. Esto está ahí, aquí, dondequiera que estés, en cualquier parte del mundo, en cualquier estado que esté tu conciencia. El Amor es el bálsamo, el Amor es el único remedio. Todo lo demás sólo representa unos retrasos para la instalación de la verdad del Amor. Entonces descansa, estate tranquilo y deja la Obra finalizarse.

Así tu Corazón eterno te aparece en su gloria, en su esplendor, en su Fuego.

Este Amor sublima cualquier forma. Incluso en el seno de tu mundo denso, esta sublimación es la acción del Amor, esta acción que no puede ser llevada por ti mismo y que sólo puedes aceptar.

Todo es simple, el Amor es la única ley.

Fuiste su digno representante. Sean cuales sean tus afectos, sean cuales sean tus heridas, sean cuales sean tus esperanzas o tus desesperanzas, esto ya no es. Como un sueño que se desvanece al despertarse, emerges en el océano de la Beatitud, en el océano de la Verdad, en el océano de la Vida. Y ahí, eres tanto la gota como el océano entero, y todo lo que contiene. Un océano que no estaría limitado por ninguna tierra y que nunca se agotaría. Así es la Vida, así el Amor. Sólo puedes hablar de ello, como te hablo en ti, por metáforas porque ninguna palabra, y hasta diría ningún Verbo, puede explicarlo, describirlo, y encerrarlo en ninguna definición.

Es esto lo que te es ofrecido, no por ninguna autoridad exterior sino más bien por el regreso en ti mismo, más allá de todo personaje, más allá de todo deseo como de toda historia.

Tu corazón, como tu cuerpo de Eternidad, no puede estar limitado, no puede estar encerrado, no puede estar reducido. Sólo puede crecer en intensidad y en vida, y sin embargo idéntico a sí mismo en cada instante, expandiéndote hasta el infinito o contractándote en el Último y el Absoluto. No hay ninguna diferencia, ni de sentido, ni de movimiento, ni siquiera de amplitud. ¿Qué palabra, qué ecuación podría transmitir esto? No hay otra posibilidad que de vivirlo, no hay otra posibilidad que de serlo.

…Silencio…

Cada una de las células de tu cuerpo ha guardado en ella la memoria de este Fuego, y vida tras vida, cada una de tus células ha esperado, en cierto modo, este momento. Digas lo que digas, pienses lo que pienses, sea cual sea tu ira, sea cual sea tu aceptación, sea cual sea tu negación, sólo el Amor es verdadero. No el que te es dado experimentar y vivir en este mundo, ni siquiera el que puedes soñar o desear – porque no es de este mundo, como no eres de este mundo.

La Vida no pertenece a ningún mundo ni a ninguna esfera de experiencia, mana por todas partes. No es tributaria de una disposición de formas o una disposición de mundos, mana de sí misma, como en ti ahora, quemando y disolviendo lo que todavía podía parecerte, hasta este instante, impedirte o limitarte. Nada puede impedir el Amor, nada puede limitarlo. No lo aceptes cuando te lo digo, sino que vívelo.

En el silencio como en la exuberancia de sus sonidos, no hace ninguna diferencia. Vívelo así, para que cualquier distancia sea abolida, para que la impresión del tiempo no pueda afectar este Amor.

Acuérdate, no tienes que dirigir nada, no tienes que buscar nada, no tienes que probar nada. Simplemente averiguar la evidencia del Amor, viviéndolo, acogiéndolo, reconociéndolo.

Puedes tener a veces la impresión que haya que dar un último paso y que haya que soltar, no tus creencias que, ellas, se disuelven, sino algunas certezas existentes en el seno de la persona.

Demuéstrate a ti mismo que no puede quedar, en lo que eres, el menor espacio para el miedo, el menor espacio para lo que pertenece a este mundo. Nada te pertenece, al igual que no perteneces a nadie.

Ahí está tu Espíritu. Ahí está la Verdad que no puede conformarse a la persistencia de ningún mundo encerrado, que no puede conformarse con ninguno efímero y ningún límite.

En este instante, te reencuentras, aboliendo todo obstáculo que todavía podría darte la ilusión de existir.

Nada puede frenarte, en tu eternidad. En esta plenitud, no hay ni carencia, ni espera.

En este Fuego Ígneo, absolutamente todo es transfigurado. Ahí está la consagración de tu resurrección. Velo, y sobre todo, vívelo.

En el Amor, ya nada podrá ser separado, ni dividido, ni restado.

…Silencio…

En el Amor nada puede pesar, ni nada se mide.

…Silencio…

Ahí está la verdadera bendición, ahí está el único homenaje.

Esto te es debido. No es una recompensa, no es un fin, no es un camino, sino que es verdadero en el instante. Ninguna duda puede aparecer, ningún plazo puede ser sostenido.

Ponte en el Corazón de tu Corazón, y deja que suceda lo que parece suceder.

…Silencio…

En nuestro corazón Uno, todo es fuente, permanentemente renovada. Nada se agota y nada desaparece, a la diferencia de tu mundo donde cada vida desaparece cuando le corresponde.

…Silencio…

En este corazón elevado, ninguna necesidad de maestro, ninguna necesidad de otra Presencia.

Eres completo así, y entero.

…Silencio…

Deja el silencio magnificar esta evidencia.

Deja este silencio estar lleno del Coro de los Ángeles.

…Silencio…

El Amor es la sanación de todo lo que está enfermo en este mundo. El Amor no conoce la enfermedad, ni el sufrimiento, ni la pérdida. Y es lo que eres. Averígualo, demuéstratelo a ti mismo.

…Silencio…

Te lo dije, estoy contigo para la Eternidad.

En el corazón, el conjunto de los mundos está presente para la Eternidad. En el corazón, no hay sitio para ningún pasado o para ningún devenir, porque todo está en el instante. No hay ninguna diferencia, no hay ninguna distancia, no hay ningún plazo.

…Silencio…

Cada soplo de tu soplo de Vida en este mundo se convierte en este Amor.

Acuérdate: no puedes retenerlo, no puedes definirlo. Entonces vívelo con intensidad, en totalidad. Hay mucho sitio está en tu corazón.

…Silencio…

En este Silencio, la consagración de tu resurrección y de tu renacimiento está tramitada.

Aunque en este tiempo de tu tiempo, esto no esté vivido en totalidad, entonces deja. Deja que se haga lo que se hace, porque ningún juramento puede ser roto con la Luz.

…Silencio…

Tú, llama de Vida, bendícete tú mismo. Date la Gracia, date el perdón, porque ¿cómo el Amor que eres no podría perdonarse o perdonar al universo entero? En el Amor no hay ningún fallo; en el Amor, no puede existir ningún error, ni perdurar la menor oposición.

No hay nada que defender.

…Silencio…

Estoy contigo para la Eternidad. Y la Eternidad no es mañana, es desde este instante.

…Silencio…

Entonces el Manto Azul de la Gracia puede inundarte de Gracia, como inundarte de Luz, como inundarte de Fuego, en el mismo gozo que no es simplemente el gozo de los sentidos, sino el gozo infinito del Amor, que es mucho más concreto que todo lo que puedes tocar en este mundo, y que todo lo que puedes vivir.

…Silencio…

Así se vive la concretización de la Boda Mística a tu propia eternidad. Así se vive, en la carne y en este mundo, el regreso a la Luz, el fin de lo que es falso, porque ninguna falsedad puede quedar de pie cuando el Fuego del Amor está ahí.

…Silencio…

Así el Amor puede parecer darse a ti, pero en realidad eres tú quien te das al Amor, y en verdad, sólo esto es verdadero. Todo lo demás sólo pasa, todo lo demás está inscrito en los ciclos.

…Silencio…

No eres lo que pasa, eres lo que permanece. No eres lo que se muere, eres lo que está vivo de manera perpetua. No eres esta forma, como no eres ninguna otra forma, y sin embargo puedes reconocerte en cada forma, en el Amor.

…Silencio…

Date cuenta de la evidencia, date cuenta de la Verdad.

Porque el Amor siempre es ganador. Nunca puede perder, nunca puede desaparecer, nunca puede disminuir.

…Silencio…

En este Corazón del Uno, ya no sabes y no puedes saber si eres tú, si eres yo. Ya no puedes saber si eres uno de tus hermanos, porque ya no puedes hacer ninguna diferencia y porque eres todo esto a la vez. En verdad te digo: vívelo. No puedo aportarte mejor prueba, ni por mis palabras, ni por mi presencia, ni por mis silencios, ni por mi Verbo. Vívelo.

Esto es mucho más que una invitación, esto es mucho más que una petición, esto es la evidencia de tu corazón.

Reconócete, y acepta el sacramento de tu resurrección.

Ahí está nuestra ceremonia sin igual, que ninguna ceremonia de tu mundo puede equivaler, que ningún ritual de tu mundo donde estás presente aquí hoy puede evocar.

…Silencio…

Entonces tu Corona de gloria, irradiada por tu Fuente de Cristal, se enciende de mil fuegos y de mil llamas.

…Silencio…

Tal es el regalo de la Vida.

Se propaga tal un néctar en toda tu conciencia y en todos tus cuerpos. 


…Silencio…

Así, si había que nombrarte, más allá de tu identidad terrestre en función de las leyes de este mundo, podría ser nombrado el bienaventurado o la bienaventurada.

Ninguna circunstancia de este mundo, de tu cuerpo como de tu conciencia, puede impedirte ser el bienaventurado.

Entonces el Fuego Ígneo abrasa tu pecho.

Entonces el Fuego Ígneo se despliega desde tu pecho.

Eres pues bautizado por el Agua de Vida.

El Coro de los Ángeles, en lo más alto de los cielos como en lo más próximo a la tierra, ha iniciado el canto de tu resurrección que pronto percibirás de manera carnal, como tal vez ya lo percibes al nivel de tu clariaudiencia.

…Silencio…

El Amor toma todo su sitio; y ella, está en todo sitio, la Luz.

Y el Amor está pues en todo sitio.

…Silencio…

En esta Felicidad, hay mucho más que la experiencia del éxtasis.

En esta Felicidad, hay una Paz eterna, donde nada puede aferrarse, y sobre todo nada viniendo de este mundo.

Así, por este sacramento, puedes entonces recibir la plena dosis de la radiación de tu Sol. De la emanación de la Fuente puede elevarse en ti la plena dosis de la Onda del Éter. Sé saciado, no tendrás sed nunca más.

Entonces lleva contigo la buena noticia. No por unos discursos, ni por unos gestos, ni siquiera por tu sonrisa, sino simplemente por tu Presencia. Hagas lo que hagas en este mundo, tu Presencia se vuelve mucho más importante que las acciones que puedes llevar en este mundo.

…Silencio…

Alégrate, estés donde estés.

…Silencio…

Entonces los cuatro elementos en su esencia primordial alimentan el mismo Fuego, y forman parte del mismo Fuego: el del Amor, el de la conciencia.

Recoge en tu templo el néctar de Vida.

Este néctar está en abundancia, en profusión. Es dulzura.

Es la Vida.

Entonces acojo a cada uno de ti en nuestro templo Uno.

Entonces me inclino ante ti para rendirte gracia y agradecerte por haber estado conmigo hasta ahí.

Entonces me inclino ante ti, ante tu llama de Vida.

Me inclino ante la Verdad y ante tu belleza que ninguna forma puede ilustrar, porque esto sobrepasa ampliamente cualquier forma, incluso la más perfecta, porque esto sobrepasa ampliamente cualquier deseo y cualquier envidia.

…Silencio…

¿Qué más puedo decirte? ¿Qué más puedo enseñarte?

No hay una mejor mirada que la tuya sobre tu propia eternidad. No hay unas mejores palabras que las tuyas para el canto de las alabanzas de tu resurrección.

…Silencio…

Me inclino ante tu llama porque soy esta llama, como lo eres.

Ahí está mi homenaje, que acompaña el canto de tu resurrección.

…Silencio…

Entonces honro tu Presencia, honro tu llama y honro el Amor.

Así es la vida en la Eternidad, un homenaje permanente a la belleza de la vida, a la belleza de todas las formas, en cada mundo, en cada universo, en cada multiverso, y más allá de toda experiencia como de todo mundo, honro tu vacuidad, honro tu Último.

Sin demora, sin espera, a partir de ahora eres esto.

…Silencio… 


Entonces nos acogemos los unos, los otros, en la Blancura inmaculada.

Ahí donde no puede existir ninguna diferencia.

Sea cual sea la forma, sea cual sea el mundo, en esta Blancura inmaculada, la felicidad sigue creciendo.

…Silencio…

Entonces estás listo, porque no queda nada que completar. Velo.

…Silencio…

Mi amigo, mi amado, ¿qué palabra podría transcribir o definir lo que vives en este instante?

¿Qué expresión de tu cara podría traducir lo que vives en este momento?

Sólo el silencio puede dar cuenta de esta evidencia.

Amate en lo que eres, más allá de toda medida, en este Blanco perfecto.

Me consumo de Amor contigo y en ti.

Esta consumación es permanente y sin residuo, sin ninguna sombra.

…Silencio…

Mi amigo, mi amado, te bendigo una vez más y te expreso toda mi gratitud por lo que eres, por lo que vives, por lo que abriste, por aquello a lo que dijiste “sí”.

Ninguna palabra puede ser suficiente para decírtelo, entonces te lo digo en el Fuego del Amor y en la Luz del Amor.

…Silencio…

Me retiro en ti ahora, de este espacio de expresión y de manifestación. Así finaliza tu escucha o tu lectura de este día, pero que no acaba para nada lo que vives, al contrario.

Y entrego a tu corazón el más puro de los saludos.

Y recojo tu Amor y tu bendición.

Sé libre y ve en paz. Sea cual sea la agitación de tu mundo o de tu vida, eres portador de la Vida eterna, ahí donde nada puede ser agitado. Te amo en el Amor, y te amo en la Libertad, y te amo en la Verdad.

Ve en paz. Te doy la Paz.

Adiós.
 



domingo, 18 de diciembre de 2016

O. M. AÏVANHOV 13 DE DICIEMBRE DE 2016




Eh bien queridos Amigos, creo que el Arcángel Mikaël fue muy claro. Pero por supuesto, como él me dijo que teníais unas preguntas, no me encontraba muy lejos para atender a las preguntas referentes a lo que dijo, desde ya y en caliente, si puedo decirlo así. Entonces me alegra poder estar con vosotros aunque sea durante poco tiempo, antes de volver para contestar, en otro momento a todas vuestras preguntas. Pero ahora os escucho, si tenéis (si estáis ahí, eh), si tenéis algunas interrogaciones acerca de lo que acaba de explicar en cierto modo en cuanto al desarrollo de vuestro período que ahora empieza.

Eh, creo que no se han despertado, ¿no es así?

Pregunta: ¿de qué modo la Lemniscata sagrada va a ponerse en movimiento con la progresión del Fuego Ígneo? ¿Lateral derecha-izquierda, delante- detrás, o todo junto?

Hay numerosos dibujos que fueron dados hace muchos años, que hablaban de esta estructura de la Lemniscata sagrada. Es una estructura que es vertical, que está situada desde el 8º cuerpo hasta la Fuente de Cristal y que gira como una lemniscata justo encima del chacra de la garganta, que es el lugar de la reversión como sabéis. Tenéis la posibilidad, fue explicado por Ram y por mí mismo, que podíais, vosotros, al nivel horizontal, favorecer en cierto modo lo que es el elemento, si queréis, que puede resistir al nivel de la Lemniscata sagrada – es decir la garganta –, simplemente reproduciendo con vuestra cabeza el movimiento de un lemniscata, es decir el símbolo del infinito, desplazando vuestra cabeza y vuestro cuello con relación al tronco. Esto también os fue explicado.


La Lemniscata sagrada no os dará la percepción de una lemniscata en el lugar donde lo sitúo, en cambio tal vez ya podéis percibir su actividad, durante ciertos momentos del día, en particular a veces cuando andáis. Vais a sentir que el balanceo de vuestro cuerpo ya no es el mismo, es decir que el centro de gravedad ya no está más en la parte baja del cuerpo, está arriba. Es decir que ya no andáis únicamente con las piernas sino que el cuerpo entero se mueve con el movimiento del andar, y ya no se limita a la pequeña pelvis. Los vértigos también o la inestabilidad que podéis sentir, están ligados por supuesto a esta Lemniscata sagrada.

Pues tenéis la posibilidad de fluidificar, si puedo decirlo así, con estos movimientos de la cabeza. Os reenvío a los dibujos que han existido hace mucho tiempo, dibujando con vuestra cabeza unas lemniscatas así, ¿no es así? Y poco a poco, vais a encontrar el movimiento coherente que permite liberar este lugar donde la lemniscata se da la vuelta sobre sí misma, es decir al nivel, por encima del chacra de la garganta, sobre el 10º cuerpo, es decir IM que está situado aquí, que es el cuerpo, os lo recuerdo, de la comunicación con lo Divino.

El encendido  no de la Merkabah por el Fuego Ígneo sino el encendido de la Lemniscata sagrada corresponde a la reunificación de la nueva Tri-Unidad con Cristo, María y Mikaël, y os lleva a vivir el cuerpo de Êtreté más allá de la forma, es decir la parte más alta, que puede traducirse también en ciertos momentos, que tengáis los ojos cerrados o los ojos abiertos, por el hecho de estar invadidos por una Luz Blanca. Pues es la unión, como dijo el Arcángel Mikaël, del encendido del Fuego Ígneo que tal vez ocurre al mismo tiempo, o que ya ocurrió, con el Corazón Ascensional, por los puntos Mikaëlicos, que permite a la conciencia ponerse, diría yo, fuera del cuerpo, en el seno de la Eternidad, que no es otra cosa que el Corazón del Corazón.

Pero este Corazón del Corazón, de la misma manera que tenéis la imagen del corazón en la pequeña Corona de la cabeza, tenéis el Corazón Ascensional que está también presente en totalidad al nivel de lo que nuestros hermanos tibetanos llaman Vajra, es decir el “ 7 ” o la Fuente de Cristal, que es un término que es quizás un poco más accesible para nosotros los occidentales, ¿no es así? Es lo que puedo decir de ello. Pero el único trabajo que vosotros mismos podéis hacer sobre el cuerpo, son los movimientos de la cabeza de la Lemniscata pero también, como os lo dijo Mikaël, apelar a su Emanación, a su Presencia.

Pregunta: ¿hay un sentido para hacer el movimiento de la cabeza, siguiendo las agujas del reloj o en sentido contrario?

Es mejor hacerlo siguiendo las agujas del reloj, pero os daréis cuenta que a ciertos momentos, vuestra cabeza puede ir en el sentido contrario. No es grave porque la Lemniscata, acordaos, es como la cinta de Möbius, como decís, es decir que se da la vuelta sobre sí misma. Así que lo que estaba dentro está fuera, y lo que estaba fuera está dentro, es esto la Lemniscata sagrada. Es la emergencia de la Eternidad directamente en el seno del efímero en este mundo, incluso antes de la Llamada de María.

Veis, todas las estructuras de los mecanismos ascensionales están ahora activas, y no puede ser de otra manera, por supuesto. Al igual que está activo al nivel de los volcanes de la Tierra como lo había explicado hace muchos años.

Otra pregunta sobre este proceso, acerca de lo que habló Mikaël, eh, nada más.

Pregunta: Mikaël dijo que actuaría de manera fulgurante y violenta cuando apelemos a su Emanación. ¿Puede ampliar?


Ah, es profundamente diferente para cada uno, pero puede hasta daros, no una bofetada sino sacudiros un poco, eh. Pero es así, la acción de Mikaël siempre es así. No es la dulzura o la humanidad, digamos, que podría ser la mía, o la de María, él es un Regente planetario, es el Príncipe y el Regente de las Milicias Celestes. Pues efectivamente que es con todo su Amor, por supuesto, pero su acción es casi marcial, ¿no es así? Pero no corréis ningún riesgo, por supuesto. Vuestra eternidad no corre ningún riesgo, esto seguro.

Pregunta: ¿simplemente hay que apelar a su Emanación, o hay que precisar lo que queremos?

Pero no tenéis que querer nada. Lo llamáis o no, y es él quien decide, no vosotros. Os lo dijo, me parece. No está ahí para sanar vuestras pequeñas heridas, está ahí para permitiros instalar la Eternidad, si aceptáis pasar, vosotros también por supuesto. Pero no esperéis ninguna sanación, o sino una sanación definitiva de lo que es efímero.

Pregunta: habló de la última reversión al nivel de la garganta, pero ¿con su espada, puede también intervenir al nivel del paso de la Puerta OD para aquellos que todavía no la han pasado?


Esto no atañe al Arcángel Mikaël, esto sólo os incumbe a vosotros mismos. Sólo vosotros, como dijo, podéis pasar definitivamente del ego al corazón. No por la experiencia de sentir la Corona radiante del corazón, sino de dejar el Fuego Ígneo desplegarse. Pues esto, sólo vosotros podéis hacerlo. Él, en cambio, cuando estáis, cuando habéis empezado, si puedo decirlo así, este proceso, si todavía no fue vivido, en ese momento algunas cosas van a alumbrarse al nivel físico, al nivel psicológico, como él dijo. Y en esos casos, por supuesto, llamadle. Pero él no rige el paso de la Puerta OD, lo sabéis.

El Arcángel Mikaël, está unido a la vibración IM, es decir a la Estrella IM, aunque él no lo sea, pero también a la Puerta IM que está situada en la garganta. Pues no es una reversión tal y como la habéis vivido en 2010, en 2011 con el Arcángel Uriel, tampoco es el paso de la Puerta OD, es únicamente la alquimia entre los pilares de la Merkabah lateral, del encendido de la Merkabah con vuestro corazón, la nueva Tri-Unidad y entonces la armonía cuerpo – alma - espíritu con la Lemniscata sagrada, con el fin de instalarse en el Corazón del Corazón, o si preferís en la Fuente de Cristal.

Pregunta: ¿qué es el encendido de la Merkabah, cómo se manifestará?


Pues tú, creo que no seguiste lo que se dijo la última vez. Esto se explicó de todas las maneras. Así que no voy a volver a hablar de la Merkabah y del encendido de la Merkabah. El Arcángel Anaël fue extremadamente preciso hace apenas dos semanas sobre los procesos en curso, me parece. Pues tú, al rincón.

Pregunta: ¿entonces el que no ha pasado la Puerta OD, no tiene acceso a la emanación Arcangélica?

Pues ahí, tú también vas a ir al rincón porque Mikaël dijo precisamente: que estéis abiertos o no, no cambia nada. Todos vais a ir al rincón este fin de semana, eh, es lo que pasa cuando uno duerme cuando un Arcángel habla.

Pregunta: ¿a partir de cuándo los demonios pueden manifestarse?

En cuanto Mikaël haya tocado la tierra de manera evidente, y no simplemente con unas pequeñas piedras. Pero también es accesible desde ahora. Efectivamente desde ahora, diría yo, para aquellos que han vivido por lo menos una parte del Fuego Ígneo. Pero en cuanto haya tocado la tierra, pues será posible para todo el mundo.

Pregunta: ¿Mikaël tocará tierra antes de las Trompetas?

Oh, necesariamente, más vale además.

Pregunta: ¿el Fuego Ígneo nos acompañara hasta el final?

Pero vosotros sois el Fuego Ígneo! De momento, lo que percibís, solo es esta función específica del Fuego Ígneo, que es de encender la Merkabah interdimensional personal, por los pilares laterales a nivel de las Puertas dadas por Anaël. ¿Pero, cual era la pregunta?

Pregunta: ¿el Fuego Ígneo va a acompañarnos hasta el final?

Sí, porque sabéis que manteniendo el Fuego Ígneo, para los que pasaron, y que quemaron, si puedo decir, todos las capas de la Merkabah interdimensional, el Fuego Ígneo se localiza en el eje central ahora, directamente en los chacras, directamente en las Puertas centrales. Es decir hay una reactivación del conjunto de las funciones de los cinco nuevos cuerpos que forman parte, si quieren, del cuerpo ascensional, si se puede decir. Porque cuando estáis en el cuerpo de Êtreté, estos nuevos cuerpos no tienen más razón de ser, ya que estáis completos con las 12 coronas, y con los 24 triángulos del Corazón.

Pregunta: ¿el Fuego Ígneo puede también seguir el trayecto posterior a la columna vertebral?


Sí, totalmente. De momento, hablé de los chacras de delante, pero sabéis que los chacras están también detrás, y también detrás de las Puertas posteriores están presentes, que sea KI‑RIS‑TI, que sean las cuatro Puertas que hay en el sacro. Éstas también, por supuesto, son mayores e importantes. Pero el Fuego Ígneo, lo percibís, incluso si habéis sido traspasados por Mikaël, vais a sentir el Fuego Ígneo en el pecho. Vais a sentir, efectivamente vais a tener percepciones a nivel de KI‑RIS‑TI, sobre todo si Mikaël os traspasa el pecho. Esto va a entrar en resonancia con el atravesamiento Metatrónico del pecho, que él, va de atrás hacia delante a nivel de la raíz del chacra del Corazón en la espalda. Igual a nivel del sacro. Sabéis de que hay allí una resonancia y una estructura que está presente entre las Puertas de los pliegues de la ingle, Precisión y Profundidad, y las cuatro Puertas que son Claridad, Aquí, Ahora y el último, que están alrededor del sacro. Es el mismo proceso, por supuesto. Pero la conciencia, esta más orientada al Fuego Ígneo del Corazón que es lo que también Sois, por supuesto.

El Fuego Ígneo, os lo recuerdo, resulta de la alquimia, como ha sido explicado por un alquimista y también por nosotros hace poco tiempo, del encuentro del Fuego vibral con el fuego vital, como con la Luz más pura y el Amor más puro incondicional que ahora está presente. Cuando las partículas adamantinas están suficientemente presentes y suficientemente acumuladas, no solamente sobre los pueblos de los pueblos de la naturaleza, no solamente sobre el vórtices, no solamente sobre los Círculos de Fuego pero también en vosotros, entonces en este momento todo esto se vuelve posible. Y todo se realiza.

¿Entonces respecto a este proceso y la intervención de Mikaël, no tienen mas preguntas?

Pregunta: ¿qué hay de los demonios internos que parasitan a la persona, también van a salir en ese momento?

Por supuesto, de momento por ejemplo ¿qué vamos a tomar como ejemplo? Imaginad que sois un pirómano, bueno tomo un ejemplo así, pero vamos a tomar algo más simple. Imaginad que tenéis impulsos, cualesquiera que sean, terribles, que no podéis controlar. Claro que esta ligado a vuestra historia personal, pero los demonios, se alimentan de eso por supuesto. Y por supuesto cuando esta Mikaël, los demonios serán expulsados, y los veréis salir de vosotros. Además, hasta hay algunos entre vosotros que ven cuando hay un Arconte o una entidad que aglutinan, si se puede decir, a un hermano o hermana.


¿Pero allí, es la misma persona interesada quién verá que no es el efímero, sino que sobre todo, en este efímero, estuvo contaminado por innumerables entidades de las cuales no hablamos, porque si no os hacíamos cazar las entidades, y si habíamos atraído vuestra atención sobre eso, qué resultaría? Una dualidad interminable, los combates permanentes entre el bien y mal. Allí, esta la iluminación de la Luz, la iluminación de Mikaël, del Fuego Ígneo, del encendido de la Merkabah y de la Lemniscata sagrada, que hace salir a los demonios, es decir que vais a verlos. Y los demonios ya no pueden quedarse más en vosotros, Mikaël o no, en cuanto el Fuego Ígneo alcanzó la Fuente de Cristal, y en cuanto la Lemniscata se pone en marcha, ya no puede quedar ninguna zona de sombra.

Pero nunca hemos hablado de esto antes para no haceros entrar en la dualidad, en el combate, y des-responsabilizaros. Porque el diablillo, él nunca estuvo allí por casualidad. No es él quien activó esto, es un error vuestro, que creó una falla que permitió al diablillo alimentarse de vuestra falla. Pero no sirve para nada de acusar al diablillo, verdad, o a las larvas, o a lo que quieran; el problema de base, sois vosotros. Es aquel que dice, que es, no son los diablillos que son responsables, de lo que sea. Ellos son responsables de estar aquí a causa del encerramiento, sí, pero si vosotros, tenéis, como decir, si hay una falla en vosotros cualquiera que sea, los demonios entran.

Se alimenta de esta falla y mantiene un comportamiento dado. Hasta va a modificar los aspectos fisiológicos, va a llamar por ejemplo en vuestro vientre a malas bacterias, virus, enfermedades, para justamente alimentarse siempre más. Pero no tenemos, en mi vida, por supuesto hablé de ello, pasé mi tiempo cazando diablillos, pero en la óptica pedagógica de vuestra liberación, no se podía hablar, por supuesto, para no atraer vuestra atención sobre ello. ¿Si no, qué habrían hecho? Habrían descuidado el trabajo interior, y habrían pasado vuestra vida cazando diablillos. Y eso no es una prueba de Unidad, es una prueba de dualidad.

He aquí por qué todo esto os lo decimos en el momento oportuno, incluso si algunos deentre vosotros son capaces de ver, en los hermanos y hermanas, ciertas formas de diablillos, desde los Arcontes hasta los parásitos nocturnos, vamos a decir, y larvas astrales también. No son necesariamente diablillos como los demonios jefes, si puedo decir, son muy pequeños – no tienen porque preocuparse, ellos no van a medir diez metros de alto, no van a tener la forma de un Arconte – son diablillos comunes, si puedo decir. De la misma manera que un cuerpo humano alberga millones de vidas en él, del mismo modo, no millones, pero todos albergamos, en encarnación, en cuanto abrimos una falla, decenas de pequeños diablillos. Pero no tenemos la oportunidad de verlos, y no servía de nada, si quieren, de atraer vuestra conciencia encima. Ahora, es diferente porque vuestra conciencia, ella los va a ver.

Pregunta: ¿podemos establecer un paralelo entre estos demonios y los protocolos sobre los diablillos, los esquemas disfuncionales precoces?

¿Es qué eso? ¿No es como el kril?

Pregunta: no, son protocolos cristalinos.

Es la enseñanza que ha sido dada con los cristales por Ramatan, sí, para poder explicar esto de manera más corriente. Sí por supuesto. Lo que llama "diablillos" y además no es para nada si han sido llamados pequeños diablillos, pienso, es efectivamente un diablillo. Pero una vez más la falta recae en vosotros, al encerramiento, a la persona.

Entonces no hay ningún diablillo que os ha sido enviado, y que no os quiere, incluso si os hace daño. Pero tan pronto haya una falla que sea contraria a la Luz, en cuanto haya un cuerpo de deseo, y que hayan emociones exacerbadas, por supuesto que los diablillos estarán allí. Los pequeños diablillos, no los grandes. Los grandes, no se alimentan de emociones, se alimentan de cosas mucho más elevadas.

Pregunta: ¿estos demonios tienen una consciencia?

Entonces toda forma, hasta lo que es llamado, una larva astral, que no es consciente en el sentido que nosotros lo entendemos corrientemente, a una forma de autonomía, por supuesto. Entonces es una conciencia, vamos a decir larval, una conciencia elemental. Además esto se llama también elementales, cierto! Pero estos diablillos, son innumerables. Son los que van a atizar vuestro deseo, y que os hacen creer de que sois vosotros quienes lo desean. Son estos diablillos que os van a incitar a hacer actos perjudiciales, si puedo decir, a vosotros u otro. Pero la falla, ella primero está presente por supuesto en vosotros; si no hay falla, no hay ningún diablillo.

Y la Corona radiante del Corazón, una vez más, no ha permitido, y lo veis bien unos y otros, de eliminar todas las líneas de predación – lo mismo que la Onda de Vida –, o todos los diablillos, pero manteniendo vuestro nivel vibratorio, colectivamente, seréis suficientemente elevados para verlo y no ceder a la dualidad, al combate, y a todas las cosas del pasado.

Pregunta: ¿cuándo vemos a estos demonios en lugares, errantes, por qué sentimos que no les gusta ser vistos?


Claro que ellos detestan esto, porque lo que es visto, a este nivel, esta disuelto por la mirada interior. No es ningún combate. Es por eso que no los veían antes y que ahora pueden percibir este género de larvas y de entidades en todas partes. Veis, Mikaël habló de eso creo, veis los hermanos galácticos que os vienen a ver, pero percibís muy bien ya en vosotros, tranquilamente, viendo la caja a imágenes o haciendo una fogata, y de tener la impresión que una forma, pequeña en general, muy extraña, que no tiene forma humanoide, pero se puede presentar en forma de gusano o de serpiente.

Además, aquí en esta sala, yo cacé unos hace un año, eso para deciros que es un proceso extremadamente corriente. No tenías la capacidad de sentirlos, simplemente estabais presos de vuestros humores, en vuestros impulsos, en vuestras depresiones, en vuestras nefastas costumbres. Claro que viene de vosotros, pero el diablillo está allí para mantenerlo. No es el responsable. Pero en cuanto es visto, por supuesto, y lo vieron por ejemplo, cuando tomaba el ejemplo de la caja a imágenes, o del fuego en la chimenea, estáis tranquilamente haciendo algo y veis algo que pasa. No da tiempo de fijarse, y ya desaparecido. Eso, son diablillos. Ellos pueden tomar la forma de un animal, de un gusano, de una serpiente, de una bola, pues ellos tienen mucho miedo, por supuesto, porque tan pronto que son vistos, explotan. Es una conciencia elemental, no está estructurada como la conciencia que nosotros tenemos.

Pregunta: ¿si alguien ve a un diablillo en nosotros, el solo hecho de verlo puede hacerlo desaparecer?

Hasta ahora no, pero ahora, sí. Porque tan pronto que sea visto, incluso del exterior por un hermano o hermana, se va muy rápidamente, cierto! O bien explota por la mirada de la Luz, o bien se va a otra parte. Pero de momento, tal vez veáis a uno de vez en cuando, pero se ha sido dicho en las profecías que habrían miles de demonios que aullarán por la noche, es completamente eso. Ha sido dicho en los textos, incluso por san Juan, que los demonios saldrán de la tierra, porque se escondían en la tierra. Pero recordad lo que dijo Mikaël, la totalidad del núcleo cristalino de la tierra no sólo esta liberado – lo que vivieron, la Onda de vida –, pero también ha sido tenido en cuenta a la nueva Onda de vida, que es de hecho la conjunción de la Onda de vida o la Onda del Éter, con el Fuego Ígneo, y lo que vivieron a través del encendido, para los que lo vivieron, de las Puertas laterales, de los pliegues de la ingle, abajo y encima de los senos, en la frente y en los pies.

Entonces cuando Mikaël toca tierra, en el momento de la Llamada de María, ya no queda ningún espacio de sombra para ellos sobre la tierra, ni adentro de la tierra, es por eso que no están muy contentos. No hablo aquí por supuesto de los Arcontes, hablo realmente de las larvas astrales, de las pequeñas entidades de la sombra, que pueden estar ligadas también a égregores, y a formas de pensamientos, etc, etc. El alcohol, por supuesto, atrae a los demonios. Esto es bien conocido, cierto, en los delirios, ven a demonios por todas partes. Lo que ven ha sido llamado, alucinaciones por los médicos, pero los médicos no los ven.

Los diablillo adoran el alcohol porque calienta, como sabéis, la sangre, y esto calienta el cuerpo emocional, el cuerpo de deseo. Entonces si bebéis, se alimentarán, y tendrán más a comer.

Pregunta: ¿nuestros animales domésticos ven a los diablillos?

Oh! sí, los gatos ellos los ven desde hace tiempo. Sabéis muy bien que los animales domésticos, no sabéis por qué! y viene un amigo, el gato o el perro huye o ladra. Bien evidentemente es porque hay un diablillo en acción.

El diablillo, no os acompaña siempre. Y si hay una falla abierta, si hay un diablillo que pasa, él se alimentará. A veces se instalará de forma permanente, pero allí entramos en las patologías más raras a pesar de todo. Pero globalmente, en cuanto hay una falla en alguna parte, en las líneas de predación u otro, en el cuerpo de deseo, tan pronto que pase cerca de allí un diablillo, él os va a venir aglutinar, si puedo decir, un poco de energía vital.

Pregunta: ¿a qué le llama una falla?


Una falla, esta ligada a una anomalía con un cuerpo de deseo, unos mecanismos pasionales, o miedos. El miedo también los atrae. Una falla, es una zona de sombra. Entonces no vamos a hablar de los pecados capitales, pero voy a hablar de anomalías: como la avaricia, la codicia, el miedo, de lo que sea y todas estas cosas, si queréis, corrientes en la vida de un humano, y de un hermano.

Pregunta: ¿frente a estos diablillos, será más juicioso llamar a Mikaël que hacer el saludo de Orión?

El Saludo de Orión no tiene ninguna acción sobre las larvas, tiene acción en los pueblos extra-terrenos de densidad como la vuestra. Porque los Arcontes, los Anunakis, cualquier fuerza opuesta a la Luz, no puede resistir a esta onda de forma, una entidad como los mini-demonios, les podéis hacer los gestos que quieran, a ellos les da igual, cierto!

Pregunta: ¿es posible comunicar la información de pedir a la Emanación Arcangélica de Mikaël, a unas personas que no están despiertas, o que no hayan seguido estas enseñanzas?

Pero vas aterrorizarlos aún más. No pienso que sea una buena idea.

Pregunta: el Arcángel Mikaël indicó que los hermanos y las hermanas dormidos podían llamarle a él, aún hace falta que sean prevenidos.

Serán prevenidos si ellos nos leen, pero no puedes hacer leer lo que ha dicho Mikaël a todo el mundo. Imagina que te tienes ganas de ayudar o de salvar a alguien de tu familia que no está al tanto de esto, pero él te manda encerrar en seguida. Después, esto será diferente, después de la Llamada de María, pero hasta ahí sean muy vigilantes, cierto. Será también muy diferente tan pronto Mikaël haya tocado tierra, como dijo.

Pregunta: ¿ver a los demonios, para las personas que todavía no han desperto, esto también los hace irse?

¿Irse, en qué sentido?

Pregunta: estallar, desaparecer.

Si los veis, vosotros, sobre alguien, sí, ahora sí. Pero en cambio si es un hermano o hermana que debe pasar por el terror, será aterrorizado. Pero recordad lo que dijo Mikaël. Incluso si hay temor porque sentís a un demonio, porque no estáis abiertos, no vibrasteis nada y no estáis al tanto de nada, si tenéis muchísimo miedo, pues seréis liberados inmediatamente – por la muerte, no veo donde está el problema. Pero habrán muchos hermanos y hermanas que serán liberados así. Serán tan horrorizados, que cuando vean lo que acogían, su corazón se parará, por supuesto, pero es una forma de liberación.

Pregunta: ¿cómo Mikaël va a tocar tierra?

No entiendo la pregunta, tú también te vuelves majareta! Se dijo bien, es su contrapartida física, es decir los meteoritos. No es Mikaël con sus ángeles y su espada que va a venir a poner los pies en tierra, como en algunas series, cierto! esta claro. Es su contrapartida física, es decir asteroides, meteoritos.

Y creo que si Mikaël ha venido hoy, no es para nada. No quiere no decir que va a venir hoy pero lo tenéis, ya creo desde ayer, pero sobre todo hoy, unas lluvias de meteoritos, que son conocidas además, pero simplemente estos meteoritos conocidos, pues no tienen la misma trayectoria porque como las fuerzas en el cosmos son profundamente diferentes, desde luego, tienen más posibilidades de tocar tierra. Pero es Mikaël, él os lo dijo.

Pregunta: ¿respecto a los demonios y la intervención de Radiación Mikaëlica, esto concierne también al último miedo que es el miedo a lo desconocido?

No, el miedo a lo desconocido está inscrito en la estructura de la persona, no es una falla, esto. Hablo de falla en comportamientos adictivos, esencialmente, o de miedos, no miedos de lo desconocido porque esto, esta inscrito en todas las personas mientras no estén liberadas. Eso es una estrategia de supervivencia, y afortunadamente que este allí. Lo que quiero decir por ahí, el miedo a lo desconocido, no es un demonio, está el guardián del umbral, por supuesto, pero él guardián del umbral, está en su justo lugar. Allí hablo realmente de todo lo que ha dicho Mikaël, es decir los pequeños demonios que están ligados a los impulsos, a los deseos, a las emociones, a los apegos. Porque el apego también crea... hay algunos demonios a los que les gusta este tipo de energías. Pero veo que veis por qué era indispensable de no hablarles de eso antes, porque interrogarían sin cesar alrededor de los demonios.

Pregunta: ¿los meteoritos que caen actualmente tienen un papel de siembra para la vida de la nueva Tierra en 5ª dimensión?

Sí, totalmente. Son también unas informaciones codificadas para unas nuevas formas de vida, independientemente de vosotros, por supuesto, pero que corresponden a la contrapartida etérica de los árboles, a la contrapartida éterica de algunos animales, no todos. Pero el objetivo, es ante todo de hacer tocar el Cielo a la Tierra, como dijo Mikaël, creo.

Pregunta: ¿que significa concretamente que la totalidad del cielo se reunirá con la Tierra?

Esto quiere decir de que no hay más capas aislantes.

Pregunta: ¿habla de la magnetosfera y de la ionosfera?

No hay mas capas aislantes. Sabéis que las capas aislantes han sido perforadas progresivamente desde hace ya tiempo, cierto! y esto comenzó, lo sabéis, en los 80. Pero allí, hoy, el grado de porosidad, más la casi desaparición total de las líneas de predación, la Liberación del núcleo de la Tierra desde el 2011, la Onda de Vida, el despliegue de la Merkabah, del cuerpo de Êtreté, que se celebraron sucesivamente durante estos años, permitió también esto. Entonces todo es sincrónico. Cuando os decimos sin cesar que la Luz está en su muy justo lugar en todas las circunstancias, en toda enfermedad, en toda alegría, y no puede ser de otro modo. Pero estos demonios están aquí desde la noche de los tiempos, desde el encerramiento de la Tierra, vamos a decir. Como las bacterias, los microbios, los virus, los parásitos, las setas, todo esto, es igual, lo que nosotros todos tenemos en el cuerpo cuando estamos encarnados.

Pregunta: ¿para aquellos quiénes no viven el Corazón del Corazón permanentemente el hecho de llevar su atención en el chacra del corazón basta llamar la Radiación Arcangélica de Mikaël?

Esto basta a estar en el Corazón. Cada vez más, hasta los que no vivieron ninguna vibración, la energía y la vibración siguen la conciencia hasta si no lo perciben. Pues si lleváis vuestra atención o que tocáis vuestra pecho así, la conciencia va a interesarse por eso. Es tan simple como esto. Pero nunca ha sido dicho que lleva a la conciencia en el corazón llamar a Mikaël, cómo, es diferente. Mikaël, debéis invocarlo, llamarlo conscientemente, y no lo llamáis poniéndoos en el corazón, él tiene alguna razón para venir.

Pregunta: ¿puede explicar el hecho que Mikaël no viene cuando se conecta sobre el Corazón?

¿Acaso una entidad viene cuando estás en tu corazón? No hay ninguna entidad cuando estás en el corazón. Por qué habría una manifestación exterior, que sea de Mikaël, de María o cualquier cosa. El objetivo de poner la conciencia en el corazón, es de vivir el corazón. Y si vives el corazón completamente en ese momento, con el Fuego Ígneo, los diablillos, ellos salen en seguida, cierto. No les gusta mucho el Fuego Ígneo, sobre todo cuando lo lleváis hasta arriba – cuando él mismo sube hasta arriba. No se llevan bien con el Fuego Ígneo, verdad, los diablillos. Ya con la Luz se llevan bien, pero con el Fuego Ígneo…

Acabaron con los diablillos? Dejen la sorpresa del descubrimiento a pesar de todo. Ah, veréis, estas pequeñas cosas insignificantes. No hay ningún riesgo, si no es la sorpresa.

Pregunta: ¿cuando sentimos el Fuego Ígneo progresar en nosotros, hay un fulgor cuando nos va a tocar la Fuente de Cristal?

No estoy seguro de haber comprendido. Las Puertas laterales, es decir las que corresponden a los pilares de la Merkabah, que también forman parte de vuestro cuerpo de Êtreté, son el encendido, de acuerdo, del Fuego Ígneo, que sigue su ritmo por los pies, las caderas, como dije hace un rato. El encendido central, no es más la Merkabah, es el cuerpo de Êtreté, es la Eternidad. ¿Entonces cual es la pregunta respecto a eso?

Pregunta: en el momento del contacto con la Fuente de Cristal y que el corazón ha ascensionado realmente hasta la Fuente de Cristal ...

¿Qué fulgor, y de qué?

Pregunta: ¿todos los velos arden en ese momento, o hay un sideralizacion de la conciencia?

No, para nada. Hay una gran alegría y el Fuego del Corazón, como ha sido explicado. ¿Pero la noción de fulgor, qué tiene que ver ahí? ¿Porque las Puertas de Merkabah, es decir los pilares laterales de la Merkabah interdimensional se activan, según un cierto escenario, esto ha sido explicado por Anaël. Ahora, cuando el encendido se hace sobre el eje central, es diferente, allí estas liberado. Entonces qué fulgor, comprendí.

Pregunta: ¿hay una sensación diferente cuando esto toca la Fuente de cristal?

Pero esto no tiene ninguna relación con el fulgor, esto sucede, como ha sido dicho, a su ritmo.

Pregunta: en particular en la circulación al nivel de las últimas Estrellas Bien y Mal de la cabeza.


Pero no veo aún la relación con cualquier fulgor. ¿Por qué esta palabra ha sido empleada? Ha sido explicado: esto pasaba etapa por etapa o en el otro sentido, a su ritmo. Pues no comprendo a qué viene esta noción de fulgor. Es como la Onda de vida, aquellos que vivieron la Onda de Vida y que han sido liberados por la Onda de Vida, bien evidentemente hay un antes y un después, a todos los niveles. Es, tal vez,  lo que llamas un fulgor. Si no, no veo lo que quieres decir.

Pregunta: ¿es posible haber sentido alegría intensa en ese momento?

Oh, no solo en ese momento, es todo el tiempo. Pero el Fuego Ígneo del corazón, hay unos síntomas muy precisos, esto ha sido descrito. Tienen también el Manto Azul de María, desde la intervención de María, que puede desplegarse desde su corazón. Recordad, cuando estáis liberados, no os hacéis ninguna pregunta sobre la Liberación; es tan evidente. No estáis buscando tres pies al gato, si vivisteis tal vibración o tal otra vibración, ya que es la conciencia que es diferente. No podéis dudar. Desde el momento en que hay una duda, ello es que no sois libres. Es tan simple como eso. Es lo que siempre dijimos.

Es el mismo proceso para la Lemniscata y la fusión de todo lo que os dijo Mikaël. No es un proceso porque sienten tal energía o tal vibración, que decís «Estoy liberado». La vibración es un testigo, pero es ante todo un mecanismo de conciencia. Que esto se haya efectuado por la Onda de Vida o que esto se efectue por el Fuego Ígneo o por el Canal Marial. Es esto la percepción vibral, pero no es el resultado sobre la conciencia.

Entonces desde el instante en el que os hacéis la pregunta, incluso, esto ha sido dicho por Bidi también decenas de veces, si os hacéis la pregunta de saber si estáis liberados, es que no sois libres. Cuando sois libres, no hay ninguna pregunta que concierna al Espíritu. Pueden haber preguntas que conciernen al cuerpo, a la vida diaria, las relaciones con los hermanos y hermanas, sí, pero no sobre la Libertad, ella es vivida concretamente. Y el testigo, y esto lo sabéis, es la Alegría, es la Paz, es todo esto. Es el cambio de mirada, el cambio de punto de vista del que hablaba Bidi. Cuando sois liberados, no puede haber ninguna pregunta respecto a esto, en vosotros. Ningún Liberado puede preguntarse si esta liberado.

Entonces en cuanto que la pregunta se hace, o estáis estabilizados en la Alegría, incluso si sois alguien muy alegre espontáneamente, cómo queréis ser liberados? Entonces la Liberación que se había producido por la Onda de vida, por el Canal Marial, por el Corazón Ascensional, la Corona radiante del corazón como lo habíamos llamado, o que se produzca por el Fuego Ígneo, la consecuencia es siempre la misma. No pueden haber allí interrogaciones sobre lo que eres, ya que lo vivís. No es una vista del espíritu, o una percepción de la energía o de la vibración, es la conciencia que realmente es transformada, realmente y concretamente. Cualquiera que sea el estado del cuerpo y del estado de la psique.

Mirad todos los escritos, no hablo de Bidi pero mirad, hay muchos seres que se liberan hoy, y que lo demuestran. Los hay que mienten, por supuesto, pero los hay que no mienten. Pero los que no mienten, ellos no se hacen ninguna preguntas. Es tan evidente cuando sois liberados, vivís algo que el común de los mortales no puede vivir. No está únicamente ligado a la vibración, que esta... la vibración, es la conciencia, siempre lo dijimos, pues cuando la conciencia se expresa de otro modo, hay vibraciones que aparecen, por supuesto, pero la liberación de la conciencia, no es en absoluto la misma cosa.

Entonces otras preguntas respecto a Mikaël, porque allí comienzan a desviarse, y no sé si tenemos tiempo. Pues volveré mañana, todas estas preguntas las haréis mañana. Preciso: únicamente sobre lo que dijo Mikaël y nada más.

Pregunta: ¿cuando no estamos liberados, la subida del Fuego Ígneo hasta la Fuente de Cristal nos trae la Liberación?

Esto solo tú puedes saberlo, no yo. Te respondo lo mismo que dije anteriormente. Querrías una respuesta exterior cuando la respuesta sólo puede ser interior. No es algo que decides, de decir: «Ya estoy liberado porque la Onda de Vida ha subido», es porque lo vives realmente. Viste la Presencia Infinita, viste lo que es el ego y la persona, y hasta él Sí, llamando el vacío, y te instalaste en ese vacío, que está más allá de la Luz.

No es confirmación por una vibración cualquiera que ella sea, es un estado real de la conciencia. Y luego lo ves bien en tu vida, esto también ha sido explicado por Bidi. Pueden cantar sobre los tejados que sois liberados vivientes, pero si en vuestra vida no hay ninguna adecuación entre el principio de la Liberación y cómo os comportáis, esto quiere decir de que os mentís a vosotros mismos.

Pero el Liberado viviente no puede equivocarse. Él no se apoya en la vibración, incluso si él la ha vivido y que estas vibraciones le, entre comillas, han liberado. Claro que él va a vivir el cuerpo de Êtreté, él puede verlo, puede sentir el Fuego Ígneo y todo, pero él está ya liberado. O el que está liberado por el Fuego Ígneo, igual que por la Onda de vida, o por el Canal Marial, no hay ninguna pregunta. Entonces no puedes hacer una adecuación entre el hecho de haber sentido el Fuego Ígneo, que firma, verdad, una vez más, el encendido del vehículo interdimensional, pero esto no quiere decir que estás liberado, salvo cuando sucedió allá arriba y que tu conciencia vive esta Liberación.

No es algo que se decide o que se decreta, la Liberación, es un estado permanente donde las emociones no existen más, donde el mental no controla más, donde la historia, la suya como toda historia, no tienen ninguna importancia porque es visto realmente y concretamente como una ilusión. Entonces lo ves en tu propia vida, si estas liberado o no, si estas atado. Esto se ve incluso en el seno de la conciencia de la persona efímera. No podéis hacer una adecuación, y los hay de entre vosotros que se dejaron engañar con eso, en cuanto que sintieron un poco el Corazón, y se han dicho: «Ya está, soy un ser realizado, soy un maestro y voy a ir a enseñar». ¿Pero esto qué quiere decir?

El marcador de la Liberación, para los Liberados vivientes – no hablo de la Liberación colectiva final – lo sabéis, es la humildad, la sencillez, la transparencia, la benevolencia, y sobre todo una indiferencia total por los cotilleos, para las historias cualesquiera que sean. Yo nunca dije, cuando estaba encarnado, de que era liberado viviente; no era verdad. Entonces tened cuidado de no hacer adecuación, como de decir por ejemplo: «Ya está, noto el Fuego del Corazón entonces soy un ser realizado, liberado y todo eso». La Liberación del Liberado viviente es indeleble, ella no puede dejar lugar a ninguna duda, ni respecto a una vibración ni respecto a una vivencia cualquiera que sea. Es un cambio radical de la conciencia. Ella no funciona más como la conciencia ordinaria. Cualquiera que sea el medio, cualquiera que sea la edad, cualesquiera que sean los conocimientos, cualesquiera que sean las relaciones, cualquiera que sea la vida del personaje.

Entonces tened cuidado de no... sí la Merkabah interdimensional se prende, y crea la Liberación, pues nunca se ha dicho que eran liberados al instante cuando esto se produce, excepto si vuestra conciencia es realmente trasladada en la Fuente de Cristal. Es la Última Presencia o la Infinita Presencia, con todo los posibles que son vistos y vividos pero que no arrastra más atracción de la persona, y a priori a nivel del mundo ordinario. No hay ningún interés. La persona está viva, es liberada en vida, ya no puede estar enganchada, o atraída, o dependiente de cualquier circunstancia, de una vida, de una edad o de una vibración..


Pero nos alejamos, una vez más allí. Si hay más preguntas con relación a lo que dijo Mikaël, las guardan para otro día. Todavía hay, creo, una intervención, esta será mi última, del año.

Pregunta: Mikaël dijo que haría desaparecer el mental. ¿Cómo va a traducirse ésto? Esto significa que nuestros pensamientos no serán más contaminantes para …

En absoluto, esto quiere decir simplemente que podrás identificar el momento en que es el mental quien dirige y el momento en que te sirves del mental. No estas más identificado al mental, es todo. Y el mental, es necesario hasta el último momento. Por supuesto.

La memoria también, aunque si ella desaparece en parte para muchos, pero afortunadamente que queda un hilo mantenido. Recordáis aún cómo os llamáis, y donde vivís, hasta que se demuestre lo contrario.

Pregunta: … hablaba más bien del peso del mental en la conciencia.

Pero no hay ningún peso. Cuando estas liberado del mental siendo liberados viviendo del mental te ríes de eso. Diga lo que diga y haga lo que haga, eres tú quien manda, no es el mental. Aquel que no está liberado cree que él es su mental; aquel que esta liberado no cree a su mental, él lo ve.

Pero esta pregunta no tiene nada que ver con lo que dijo Mikaël. Sois testarudos con los demonios y las preguntas derivadas. Hablo verdaderamente del contenido de Mikaël, todo esto lo guardan para mañana.

Si es una cuestión que no concierne a lo que dijo Mikaël, no sirve de nada.

Pregunta: él habló de la espada de la Verdad a la izquierda o en el corazón.

Sí completamente. Y porque es a la izquierda que es el Canal Marial, me parece.

Pregunta:
¿hay una diferencia entre el hecho que la espada toque el corazón o la parte izquierda del cuerpo?


Pero él nunca dijo eso. Él dijo que la lleváis a la izquierda. No comprendo nada de lo que dicen allí.

Pregunta: ¿por qué él precisó la espada a la izquierda y luego la espada que traspasa?

No entendí nada. Lo he escuchado pero no comprendo nada. No comprendo lo que quieres expresar. Él habló de la espada de la Verdad que podía traspasar el corazón de adelante hacia atrás y habló de la espada de la Verdad que está a la izquierda, he aquí. Porque la espada, ella es llevada a la izquierda, del lado del corazón, del lado del Canal Marial.

Pregunta:
..esa era mi pregunta.


¿Cual es el color del caballo blanco de Enrique IV?


Es la diferencia entre la izquierda y la derecha, también. Hay en
algunos pueblos, por ejemplo, las chicas que no están casadas llevan una flor a la izquierda, cuando están casadas la llevan a la derecha, o recíprocamente. Es exactamente lo mismo. El hecho de que Mikaël haya hablado de esta espada a la izquierda, hace referencia a la izquierda. ¿Tu izquierda, qué es? Es el corazón, el Canal Marial pero también la vertiente, la polaridad femenina, pasada. Entonces podríamos dar diez veces más explicaciones, pero él dijo a la izquierda. Él dijo además que a la izquierda, o en el corazón. El corazón está en el centro, incluso si el corazón-órgano esta a la izquierda, el chacra del corazón, él está en el centro.

- No tenemos mas preguntas.

Amigos queridos entonces voy a retirarme, y preparad vuestras plumas para las preguntas de mañana. ¿Y allí, todo lo qué queráis, de acuerdo? Os transmito todas mis bendiciones y los deseo buenas evacuaciones de diablillos, si puedo decir. Os digo hasta pronto. Portáos bien.