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miércoles, 27 de septiembre de 2017

ORIONIS Septiembre 2017


 Audio

Hermanas y hermanos estelares, saludos eternos de Orionis.

En términos terrestres, hace mucho tiempo que no he tenido la oportunidad ni la intención de expresarme a vosotros.

…Silencio…


Me dirijo hoy a cada uno de vosotros, hermanas y hermanos estelares, a través de vuestra identidad y vuestra persona. Me dirijo a lo que está revelándose y despertando de lo que sois en verdad y en eternidad.

En primer lugar, desearía invitaros a que volváis a leer lo que os di como profecías procedentes de mis dos años de encarnación bajo forma de “walk-in”, conocido como Bença Deunov y Michel de Notre-Dame. Ha llegado el momento de comprender más allá de las palabras, lo que expresé de forma muy hermética hace varias centenas de años y de forma más accesible y directa, en tanto que Bença Deunov, es la única profecía que pude dar antes de volver a la Orden de los Melchizedech. Encontraréis allí, no solo una descripción de los elementos y de los acontecimientos que han entrado ahora en manifestación en la Tierra, sino que todo lo que parecía oscuro se aclarará por lo que sois en verdad y no por el entendimiento humano y personal.

Más allá de eso, mis palabras hoy, no están dirigidas a vuestra persona, a vuestra identidad terrestre, sino más bien a vuestra identidad estelar.

Ha llegado el tiempo del final del olvido para todo el colectivo humano, independientemente del posicionamiento de vuestro Êtreté, así como de vuestro efímero. Vengo a invitaros, una vez se haya establecido lo que os han anunciado algunas Estrellas, a que estéis en la Paz, a que no os dejéis desestabilizar por lo que ocurre en vuestra intimidad, en vuestra vida o en la superficie de este mundo. Recordad algunas alusiones que se han manifestado durante este encuentro, que a medida que el ajetreo reine dentro de la persona y de la colectividad, la Luz emergerá en vuestra conciencia, en vuestro cuerpo de Êtreté y en todo vuestro personaje y en sus estructuras efímeras. Sabréis rápidamente que no puede haber otra evidencia que lo que sois, no importa lo que os quede por vivir individual y colectivamente dentro de la Ilusión.

Dicho de otra forma, dejad manifestar lo que sois, sin esfuerzo, sin preguntas. Así, en cada minuto, en cada día, la evidencia de vuestra eternidad, sustituirá a todas las falsas evidencias de vuestra persona.

A medida que vuestra conciencia viva los procesos que van a desarrollarse, veréis cómo se aleja todo aquello que parecía molestar y obstruir. De vuestro comportamiento habitual, durante los días que irán transcurriendo ante vosotros, os corresponderá observar el predominio de la Alegría o de cualquier otra cosa. Sabed simplemente que sea cual sea el lugar que observáis hoy y donde vivís vuestra vida, todo eso cambiará profundamente. Más allá de esos cambios, que no os deben alarmar, de ninguna manera, lo más importante no es la naturaleza de dichos cambios que os incumben, sino el resultado, que repito, solo puede ser la Paz y la Alegría.

Durante la revelación individual y colectiva que precede, como sabéis, a la Llamada de nuestra Gran Madre, todos vosotros seréis capaces de progresar a vuestro propio ritmo, en el desvelamiento de vuestra eternidad. Al acoger la Gracia, al acoger la Verdad, constataréis fácilmente que todo lo que os preocupaba, tanto de vuestro cuerpo como de vuestra vida efímera, se apartará espontáneamente de vosotros, y en cada alejamiento, progresaréis en la Alegría que sois. Este proceso, porque es uno, puede ser calificado como totalmente natural y no depende de ninguna posición ni intención de vuestra persona, ni incluso, de vuestras circunstancias de vida actuales, tanto interiores como exteriores.

Se os ha dicho que “acojáis” y efectivamente esta noción aceptación es esencial para la armonía y la paz de lo que va a suceder, a vosotros mismos y a la Tierra que vive la fase final de su ascensión real. El mecanismo ascensional de la Tierra ha comenzado el mes de Marzo de 2017. Como podéis ver, en relación a los plazos que fueron comunicados por Sereti y por Ramatan, han transcurrido una serie de años. No veáis en ello, ni retraso ni perturbaciones, porque este tiempo ilusorio ha sido utilizado para ajustaros más y más finamente para lo que está ahora en el plano palpable y tangible de vuestro cuerpo, el cuerpo de la Tierra.

El recurso esencial de esta transición de la persona a la Eternidad, reside exclusivamente en la Eternidad que sois en vuestra dimensión estelar, en la fuente de la conciencia que sois.

Lo percibiréis fácilmente con  una intención benevolente hacia vosotros mismos y hacia cada elemento que la vida os proponga sobre la pantalla de lo efímero, de forma que cuanto más aceptéis, más crecerá la Alegría y se manifestará la Paz; por el contrario, si estáis tentados a retroceder sobre vuestros hábitos, sobre las heridas ilusorias de este mundo, e incluso, sobre la noción de confinamiento que os hemos explicado, eso retrasará la aparición de la Paz; y tanto vosotros como nosotros, como la Tierra, necesitamos que la Paz sea cada vez mayor, sean cuales sean las circunstancias de lo efímero. Y el mecanismo que está en acción, llamado «impulsos -en plural- de la Luz», os permitirá verificar eso con mayor facilidad. En cualquier acontecimiento dentro de la persona, tanto los más restrictivos como los más agradables, el único resultado será un aumento y expansión de la Paz y de la Alegría.

Para muchos de vosotros eso podrá representar en los primeros días, una forma de desequilibrio que no durará ante la intensificación permanente de la Alegría y del Amor, que permitirán aclarar las últimas ilusiones ocultas de este mundo, pero sobre todo iluminar vuestra eternidad, de forma palpable, de forma sensible y de forma obvia.

Recordad que no se requiere esfuerzo, recordad que no hay nada que buscar o explicaciones o comprensiones no son necesarias. Solo el abandono, el sacrificio, la acogida de lo inesperado, es la llave. La aceptación no es un estado de oración o de ruego, todavía menos, un estado de meditación, es un estado de lucidez dentro de la conciencia ordinaria, mientras ese “ordinario”, ese “efímero”, se aleja de vosotros.

La desestabilización, para algunos de vosotros, durará muy poco tiempo, debido a la intensidad de lo que se produzca en vuestra revelación interior. Esta revelación no se encuentra en la interfaz entre lo efímero y lo Eterno, por ejemplo, al cuerpo de Etreté, ni incluso en la activación de las vibraciones, ni en la percepción del Fuego Ígneo, sino directamente en el juego de vuestra conciencia, que permite entonces que no viváis ni experimentéis arrepentimiento alguno respecto de todo pasado, de toda experiencia, de toda alegría vivida en esta vida que conducís.

Eso significa que, a nivel individual, muchos de vosotros descubriréis de forma espontánea, a veces fortuita, la verdad de lo que sois, más allá de la forma, más allá de toda característica, simplemente, la verdad de la Luz, del Amor, de la Paz y de la Alegría. En otras palabras, la Paz y la Alegría se impondrán ellas mismas independientemente de lo que tengáis que vivir todavía en vuestro cuerpo, en vuestra psique, en vuestras costumbres, así como en los últimos apegos.

Recordad que al vivir el Corazón del Corazón no hay necesidad de palabras, ni de explicaciones, ni construir nuevas historias.

Por tanto, se os propone y os fue propuesto, en esta semana que vais a vivir o que habéis vivido, me expreso así porque ya sois muchos los que habéis constatado la relatividad del tiempo, la relatividad de lo efímero, a medida que se prepara el retorno a la Verdad que se logrará para todo el colectivo humano y de la Tierra, en el momento de la Llamada de María y en el momento de la visibilidad del signo celeste.

Lo que puede pareceros todavía lejos de vuestra experiencia, fluirá literalmente hacia vosotros y en vosotros, durante los impulsos de la Luz. Tardará muy poco tiempo en realizarse la inminente restauración de la Luz.

Como ya se os ha dicho, todo lo que tengáis que hacer de forma justificada en este mundo, se alejará también de vosotros, incluso dentro de las relaciones más íntimas, no por una separación, ni por un cambio dentro de lo efímero, sino para daros tiempo, de alguna manera, para integrar y desplegar lo que llega a vosotros.

En cuanto a vuestro comportamiento dentro de lo efímero, dentro de vuestra vida cotidiana, debe llevarse a cabo según las posibilidades de los mandatos y los impulsos de la Luz, de forma casi habitual, aunque os pueda parecer vivir un sentimiento de inutilidad o de irrealidad. Y eso, independientemente de las condiciones de vuestra vida, hasta la Llamada de María, porque es así como amáis y servís sin voluntad y sin intención; así, el Amor se vuelve espontáneo.

Este Amor que se impone, lo sabéis por haberlo vivido u oído, es un fuego devorador que no se detiene nunca, que os llena a cada aliento, que devora todo lo que no es verdadero. Eso se llama la consumación en el Fuego del Amor, y es así como muchos de vosotros pasaréis vuestros últimos tiempos en la Tierra, independientemente incluso de la Llamada de María.

La totalidad de la luz y de los códigos vibratorios de la Luz, están sembrados y solo piden aparecer. Los demás acontecimientos solares que tuvieron lugar a comienzos de lo que llamáis “mes de Septiembre”, así como a finales de Agosto, hacen posible contemplar el mecanismo de la transición y de la Ascensión, así como de la Liberación, bajo los mejores auspicios, tanto al nivel de vuestra intimidad, como en la apariencia de este mundo.

Las manifestaciones de nuestros hermanos estelares no encarnados y antropomorfizados, de alguna dimensión u origen, desplegados como vosotros sabéis alrededor de la Tierra, van a entrar de manera extensiva en contacto con vosotros, ya sea de manera visual, ya sea en vuestros alineamientos, ya sea en las actividades ordinarias, sin pedir nada, sin buscar nada. Cada encuentro o cada contacto que se produzca desde el comienzo del último trimestre del año 2017, será lo debido, será vuestro estímulo y formará parte de la certeza de vuestra eternidad, penséis lo que penséis, digáis lo que digáis y quede lo que quede como ilusiones en vosotros.

La claridad se va a volver cada vez más intensa, y eso es ya perceptible al nivel de vuestro vehículo físico y al nivel de vuestros sentidos por el color del cielo y, sobre todo, por la radiación del cielo incluso cuando no hay sol.

De la misma forma que habéis podido constatar una mayor proximidad, desde hace unos años, y una mayor capacidad para vivir los contactos con los pueblos de la naturaleza, hoy, el contacto con los hermanos estelares, el contacto con vuestro linaje estelar y origen estelar, se van a imponer a vosotros de diferentes maneras.

Todos los acontecimientos por venir, de manera inmediata, ya afecten a vuestra vida en este mundo como a vuestra vida eterna, se volverán cada vez más evidentes, sin hablar de percepciones, vibraciones o pensamientos.

La evidencia de la Luz se desplegará para cada uno de vosotros hasta cierto estado, antes de la Llamada de María. La intensificación de esta revelación, en cierto modo, os permitirá medir la distancia de Hercóbulus en relación con vuestro corazón. Invito a aquellos de vosotros que han realizado regularmente las Teofanías, a realizar cada día, incluso unos minutos, una Teofanía con Hercólubus o Hercóbulus para constatar por vosotros mismos, la intensidad de su radiación que afecta ya enormemente las condiciones climáticas de la Tierra y al posicionamiento de vuestra conciencia.

Así pues, a través de Teofanías regulares, cotidianas con Hercóbulus, os daréis cuenta cada día del crecimiento de la señal, de la resonancia y del efecto sobre vuestra conciencia de este gemelo del Sol, permitiendo anticipar, en conciencia, el Choque de la humanidad.

Debido al despliegue completo de la Luz sobre la Tierra. Muchos elementos, independientemente de las Teofanías, os parecerán curiosos, en vuestro cuerpo, en vuestra vida o de lo que podáis oír que llega de los cuatro rincones del planeta. Los signos de un cambio profundo, los signos de la Ascensión de la tierra, así como de vuestra Liberación, se volverán más y más evidentes, lo aceptéis o lo rechacéis, y recordad que, aunque estéis en la negación, la ira o el rechazo, la Paz y la Alegría os llevarán a reposicionaros de forma natural y espontánea.

Eso quiere decir también que, en este principio de recepción, en este principio de las Teofanías, no hay absolutamente nada que rechazar de lo que se desarrolla en vuestra conciencia. Aunque no comprendáis inmediatamente los entresijos, tened por seguro que muy rápidamente, las experiencias que os serán propuestas, serán una justificación y una explicación total que viene a despegaros de la lógica y de la razón hasta penetrar de manera casi concomitante con la Llamada de María en este estado de felicidad que experimentáis y de la que algunos intervinientes expresan la realidad a su manera.

Todo esto representa, en definitiva, la gracia perfecta. Incluso el retraso que se ha producido entre la liberación del núcleo cristalino y la verdadera Ascensión física de la Tierra, ha permitido estabilizar una serie de elementos para que se viva en un tiempo reducido. Además, Cristo lo dijo: “Al final de los tiempos, los días serán acortados para que los elegidos no fallen”. No veáis en ello, una noción de élite o superioridad, porque es exactamente lo contrario; vosotros habéis sido elegidos de la misma forma. Es vuestra responsabilidad, cumplirlo o no. Eso no depende ni de vosotros, ni de nosotros, ni de la Tierra, ni del cielo, es justamente el “cara a cara” último entre lo efímero y lo Eterno, el que despliega su juego, el que despliega su Verdad sobre la pantalla de vuestra conciencia.

“Acoger” quiere decir también, no explicar ni trabajar sobre ninguna resistencia que pueda surgir, sino hacer, en vuestras propias palabras: “Buscad el Reino de los Cielos que está dentro de vosotros”. Estando dentro de vosotros no hay que buscar en ningún conocimiento, en ningún recuerdo. Sin embargo, es posible ayudaros por vosotros mismos a ser receptivos en esta acogida, ya sea por la naturaleza, por las meditaciones, por las Teofanías o por cualquier medio que creáis bueno para cultivar la Paz, cultivar la Alegría, no por un esfuerzo sino simplemente creando, según vuestro tiempo libre, las condiciones más adecuadas para no ser frenado por el cuerpo, por vuestros apegos o por lo que todavía no se ha visto.

Así pues, os doy la plena seguridad que, si os involucráis en esos preceptos, os daréis cuenta de forma inmediata, de los efectos palpables en lo que percibís y en lo que tenéis que vivir.

El ajuste que va a realizarse en unos días, del que vais a estar informados a través de mis palabras, vendrá después a confirmaros lo que os digo hoy, es decir, unos días antes del comienzo. Tan pronto como haya pasado ese período podréis poner en acción, también durante dicho período, todo lo que os parezca bueno para acoger, no para comprender sino para abandonaros y no controlar, para dejar el sitio a la Infancia y a la espontaneidad, más que a la reflexión o a la cogitación.

Es así como pondréis vuestro Espíritu en manos de la Fuente. Es así como lo que resiste todavía hoy, a través de la enfermedad, de las dudas, de los sufrimientos, de los cuestionamientos, será lavado como dijo Cristo. Él os llamará uno a uno, para lavar vuestras ropas en la sangre del Cordero, como escribió San Juan al dictado de Cristo.

Ya os ha dicho el Comendador, que leáis de manera literal el Apocalipsis de Juan, como os he dicho hoy que leáis mi última profecía en tanto  o algunos escritos cuando fui Michel de Notre-Dame, sean cuales sean los cuartetos y lo que os parezca oscuro o falto de interés, lo veréis con claridad.


La noción de acoger, de silencio, son esenciales para vivir la Paz y la Alegría, durante los impulsos de la Luz y, sobre todo, a partir del primer día de octubre.

No necesitáis ningún conocimiento, ninguna referencia dentro de lo efímero, no necesitáis ningún recuerdo, ninguna explicación, porque la Luz es explicación por su Inteligencia -que vosotros sois también pero más allá del mental. Esta Inteligencia debe ser tomada en su sentido etimológico como la capacidad de conectar, la capacidad de comprender más allá de las palabras y más allá del mental, que podía llamarse una “forma particular de intuición” pero que solo es la voz del niño interior, la voz de vuestra eternidad que algunos de vosotros comenzáis a oír, dándoos la impresión de tener otra voz que se expresa en vosotros. Todo eso es perfectamente lógico, aunque os parezca sorprendente en un primer momento.

Como se os explicó hace muchos años, los Círculos de Fuego, los seis, han sido reactivados de forma importante, haciendo posible, que esos lugares así como lo cercano a cada árbol, pero de forma quizá más original, se conviertan en soporte de lo que habéis llamado, vuestra “elevación de conciencia” o “elevación vibratoria”, acercando la supraconciencia a la a-conciencia, para poner fin de manera irremediable a la sumisión a las últimas fuerzas de depredación, a las últimas fuerzas presentes dentro del llamado “inconsciente colectivo” así como del “inconsciente individual”.

Muchas máscaras caerán, haciendo que veáis la verdad cruda y desnuda de lo que no estaba conforme en vosotros y fuera de vosotros, con la Luz y la Verdad. A veces, más allá del estupor no pensaréis en ninguna idea de venganza, ninguna idea de explicación, repito que la Luz es explicación. Tendréis acceso, por tanto, no solamente a la vibración de la Luz, no solamente al Fuego Ígneo, no solamente a los circuitos del Etreté, sino a la Verdad íntima de la Luz donde se encuentran todas las respuestas, donde se encuentra la satisfacción, para que nunca más tengáis sed, porque habréis bebido el Agua de Vida de vuestra propia Fuente de Cristal. Eso significa también, y había comenzado con las Teofanías, que la Lemniscata Sagrada situada entre vuestro pecho y vuestra cabeza, está ahora plenamente activa, encendiendo la Merkabah interdimensional personal y también colectiva.

Los últimos impulsos de la Luz harán que esos vehículos individuales y colectivos, sean eficaces y os permitan entonces apreciar de diferentes maneras que no os puedo detallar, lo que es la Libertad y, sobre todo, que no sois este cuerpo, que no sois esta historia y que no sois de este mundo, aunque sea vuestro origen en relación con el núcleo cristalino, para la mayoría de vosotros que tenéis al menos un linaje, si no es un origen, en resonancia con Sirius.

La anomalía primaria, que se refleja en vuestro mundo por lo que llamaría una sociedad patriarcal de poder y de depredación, pronto no podrá ya ejercer de ninguna manera, por desagregación del inconsciente colectivo y del inconsciente individual, lo que pondrá fin a las últimas líneas de depredación personal y colectivas, residuales en las costumbres, pero también como sabéis, al nivel de las líneas de depredación vinculadas a ciertas arquitecturas que consolidaron, se puede decir, el encierro de este sistema solar.

Llegue lo que os llegue o lo que os llegará, mantened firmemente lo que os estoy diciendo. Cuanto más asombrosos e incongruentes sean los acontecimientos, cuanto más os parezca que no tienen nada que ver con lo que habéis vivido anteriormente en vuestro camino, más abundante será la Luz. Aquí también, no juzguéis nada, no condenéis nada y dejad que tenga lugar la acogida por todos.

Uno de los marcadores esenciales de la claridad de la Luz que se despliega, y sois muchos en vivirlo, serán las modificaciones de los sonidos que son percibidos, tanto por el lado izquierdo como por el derecho de vuestra cabeza. Estos sonidos son vuestra Trompeta interior y desde ahora, es el canto del renacer, el sonido de la Resurrección, es el canto de las Trompetas, son los tambores de la Tierra que resuenan como una sinfonía que acompaña al Coro de los Ángeles, al proceso ascensional de la Tierra.

De la misma forma que en el ser humano hay una gestación y el embarazo, dura un período de nueve meses, de la misma forma la Ascensión real de la Tierra material, que ha empezado el mes de Marzo, podemos concluir que el final del proceso de Ascensión y de vuestra liberación será dentro de nueve meses a partir del mes de Marzo. No tiene sentido buscar la fecha exacta porque en la Eternidad solo estamos a unos días -digo bien, a unos días.

Finalmente, solo puedo trasmitiros mis felicitaciones sinceras, dondequiera que estéis hoy, por trabajar a vuestra manera en la Liberación de la humanidad y en la Ascensión de la Tierra. Aunque estéis en la oposición por la negación o la ira, a lo que viene, eso también sirve a vuestra propia Liberación y a la Ascensión de la Tierra. En última instancia, incluso lo que se opone a la Luz en esta fase final, a veces de manera que calificaría de viciosa en el plano humano, en definitiva, solo ha servido para permitir la gracia de la Luz. En eso, no sabéis lo que hay detrás de las apariencias y que lo más importante es precisamente todo lo que se revela este año desde el comienzo de la Ascensión de la Tierra.

Además, comprobaréis que desde la terminación de los impulsos del Último, ya no tendrán interés para vosotros una fecha, una espera o un temor por la intensidad del Amor, por la intensidad de la Alegría y de la Paz.

El comienzo de vuestro último trimestre del año 2017, no representa absolutamente nada. Suceda lo que suceda, recordad que es algo pasajero; independientemente de su evidencia o su dureza llegará a la misma conclusión para cada uno: la Llamada de María y la Liberación. Sea cual sea vuestro camino: conciencias libres, tributarias y portadoras de un cuerpo de Tercera dimensión todavía, liberados de toda corporeidad o únicamente presentes en vuestro cuerpo de Eternidad, eso será exactamente igual en el interior de vosotros.

Por tanto, os animo a la dulzura hacia vosotros mismos, a la paciencia hacia vosotros mismos, que no os juzguéis de ninguna manera ni tampoco las circunstancias de este mundo, incluso generadas por los acontecimientos humanos calculados y preparados por los que son opuestos a la Luz. Ellos no pueden nada. Lo que fue llamado en la Iglesia católica, el reino de Satán, toca irremediablemente a su fin y no habrá ninguna prolongación ni ningún retraso. Lo viviréis por vosotros mismos, y si eso no está claro todavía hoy, para los que oigan esto o lo lean antes de las fechas de los impulsos de la Luz, constataréis rápidamente su veracidad.

Os agradezco vuestra acogida y vuestra presencia y agradezco a cada uno de vosotros que hayáis nutrido la Luz o lo contrario, de la misma forma, porque los unos y los otros, habéis permitido el fin de la Ilusión para que este ciclo no se reproduzca más, en todo caso, para los que estáis presentes en la Tierra o que estáis muertos desde hace unos años.

Permitidme, finalmente, más allá de mis palabras, acogeros ya, en señal de gratitud y evidencia, en el Fuego Ígneo de mi presencia entre vosotros.

…Silencio…


Soy Orionis, antiguo Comendador de los Melchizedech hace 50.000 años, y signatario de los acuerdos que permitieron evitar la desaparición de vuestra eternidad en cuerpos fosilizados llamados electrónicos. Rindo gracia a vuestra paciencia, a vuestra perseverancia y a vuestra Luz. Gracias.


***

  La Profecía que se escribió hace 70 años Peter Konstantinov Deunov, también conocido como Beinsa Douno,  


El Maestro Peter Deunov (1864-1944)

“Durante el transcurso de los tiempos, la consciencia del hombre ha atravesado un muy largo período de oscuridad. Esta fase, que los Hindúes llamaron “Kali Yuga”, está a punto de terminarse. Nos encontramos hoy en la frontera entre dos épocas: la de Kali Yuga y esta de la Nueva Era en la cual nosotros entramos”

Un mejoramiento gradual se produce ya en los pensamientos, los sentimientos y los actos de los seres humanos, pero todos estará pronto sometidos al Fuego Divino, que los purificará y los preparará en vista de la Nueva Época... Así pues, el hombre se elevará a un grado superior de conciencia, indispensable para su entrada en la Nueva vida. Esto es lo que uno entiende por “la Ascensión”

Algunas décadas se colapsarán antes de que este Fuego no llegue, que transformará el mundo y aportando una nueva moral. Y esta inmensa ola llega del espacio Cósmico e inundará toda la Tierra. Todos aquellos que tratarán de oponerse serán llevados y transferidos a otras partes. Ya que todos los habitantes de este Planeta no se encuentran en el mismo grado de evolución, la nueva ola será sentida por cada uno.

Esta transformación tocará no solamente a la Tierra, sino también al conjunto del Cosmos. Lo mejor que el hombre pueda hacer ahora, es voltearse hacia el Señor y, también, mejorarse concientemente, elevar su nivel vibratorio, a fin de encontrar armonía con esta potente ola que, muy pronto la inundará.

El fuego del que hablo, que acompaña las nuevas condiciones ofrecidas a nuestro planeta, renovará, purificará y reconstruirá todo: la materia será acrisolada, vuestros corazones serán liberados de la angustia, los problemas, la incertidumbre, y devendrán luminosos; todo será mejorado, elevado; los pensamientos, sentimientos y actos negativos serán consumidos y destruidos. Vuestra vida actual es por lo tanto, una esclavitud, una prisión opresiva. ¡Entiendan vuestra situación y libérense! Yo les digo: ¡Salgan de vuestra prisión!

Es verdaderamente desolador ver tantas aberraciones, tanto sufrimiento, tanta incapacidad para entender donde se encuentra su verdadero bienestar. Todo lo que está alrededor de ustedes pronto va a colapsarse y a desaparecer. No quedará nada de esta civilización, ni de su perversidad; toda la Tierra será sacudida y no subsistirá ningún rastro de esta deceptiva cultura que mantiene a los hombres bajo el yugo de la ignorancia.

Los temblores de tierra no son solamente los fenómenos mecánicos, ellos tienen también por objetivo despertar el intelecto y el corazón de los humanos, a fin de que se liberen de sus errores, y de sus locuras, y que comprendan que no están solos en el Universo.

Nuestro Sistema Solar atraviesa ahora una región del Cosmos donde en otro tiempo fue destruida una constelación que ha dejado su huella, su polvo... Ahora bien, esta travesía de un espacio contaminado constituye una fuente de contaminación, no solamente para los habitantes de la Tierra, sino para todos los habitantes de los otros planetas de nuestra Galaxia. Solamente los Soles no son afectados por la influencia de este medio ambiente hostil. Esta región se llama “la Treceava zona”; uno la llama también “La zona de las contradicciones”. Nuestro planeta ha permanecido encerrado durante miles de años, pero nos aproximamos, por fin, a la salida de este espacio de tinieblas, y estamos al punto de alcanzar una región más espiritual, donde viven los Seres más evolucionados. De este modo, la Tierra, inicia ahora un movimiento ascendente, cada uno deberá esforzarse de armonizarse con las corrientes de la Ascensión. 

Aquellos que rechacen someterse a esta orientación, perderán la ventaja de las buenas condiciones que de ahora en adelante les serán ofrecidas para elevarse. Ellos se quedarán atrás de la evolución y deberán esperar decenas de millones de años la llegada de una nueva ola ascendente.

La Tierra, el sistema Solar, el Universo, todo se mueve en una nueva dirección bajo el impulso del Amor... ¡La mayoría de ustedes consideran aún el Amor como una fuerza insignificante, pero en realidad es la más grande de todas las Fuerzas! El dinero y el poder continúan siendo venerados, como si el curso de vuestra vida dependiera. Para el futuro, todo está subordinado al Amor Puro y todo le servirá. Pero es a través de los sufrimientos y las dificultades que la conciencia del hombre tendrá que despertarse. Las terribles predicciones del profeta Daniel, escritas en la Biblia se relacionan a la época que se abre. Se producirán las inundaciones, los huracanes, los incendios gigantescos y también los temblores de tierra que barrerán con todo... La sangre correrá en abundancia. Habrá revoluciones; explosiones terribles resonarán en numerosas regiones de la Tierra. Allí, donde está la tierra llegarán corrientes de agua. Allí donde está el agua llegará la tierra…

La Fuente es Amor; y por lo tanto se trata, de un castigo, de una respuesta de la Naturaleza contra los crímenes perpetrados por el hombre desde la noche de los tiempos, contra su Madre, la Tierra. Después de estos sufrimientos, aquellos que serán salvados –los elegidos- conocerán la Edad de Oro, la armonía y la belleza ilimitados. Cuiden por lo tanto vuestra Paz y vuestra Fe cuando llegue el tiempo del sufrimiento y del terror, ya que está escrito que ningún cabello caerá de la cabeza del justo... No se desanimen y prosigan simplemente vuestro trabajo de perfeccionamiento personal.

Ustedes no tienen ninguna idea del futuro grandioso que les espera. Una Nueva Tierra verá, muy pronto, el día. En algunas decenas, el trabajo será menos estresante, y cada uno tendrá tiempo para consagrarse a las actividades espirituales, intelectuales y artísticas. La cuestión de las relaciones entre el hombre y la mujer será, por fin, resuelta en la armonía; el uno como el otro tendrá la posibilidad de seguir sus aspiraciones. Las relaciones de las parejas serán fundadas sobre la estimación y el respeto recíproco. Los seres humanos viajarán a través de los diferentes Planos y franquearán los Espacios Intergalácticos. Ellos estudiarán su funcionamiento y estará en condiciones rápidamente de conocer el Mundo Divino, de fusionarse con la Cabeza del Universo. La Nueva Era es la de la sexta raza. Por supuesto, vuestra predestinación es de prepararse para acogerla y vivirla. La sexta raza se construirá alrededor de la idea de Fraternidad. No habrá ya conflictos de intereses personales; la única aspiración de cada uno será de conformarse a la Ley del Amor. La sexta raza será aquella del Amor. Un nuevo continente será formado para ella. Y, brotará del Pacífico, para que el Mas Alto pueda por fin establecer Su Morada, sobre este planeta. Los fundadores de esta nueva civilización, yo los llamo “Hermanos de la Humanidad” o también “Hijos del Amor”.

Si, ellos serán inquebrantables en el bien, y ellos representarán un nuevo tipo de hombre. Los hombres formarán una familia, como un gran cuerpo, y cada gente representará un órgano de este cuerpo. En la nueva raza, el Amor será manifestado de una manera tan perfecta, que el hombre actual solo puede tener una idea muy vaga. La Tierra permanece en un terreno propicio a las luchas, pero las fuerzas tenebrosas van a retirarse y ella será liberada... Los seres humanos viendo que no queda ya otro camino, se involucrarán en el de la Nueva Vida, la de la Salvación. En su arrogancia insensata, algunos continuarán hasta el final esperando continuar sobre la Tierra, una vida que el Orden Divino rechaza, pero cada uno acabará por entender que la dirección del mundo no le pertenece. 

Una nueva cultura verá el día, la cual se basará en tres principios rectores: La elevación de la mujer, la elevación de los humildes y la protección de los derechos del hombre. La Luz, el bien y la justicia triunfarán; esto solo es una cuestión de tiempo. Las religiones deberán ser purificadas. Cada una entraña una partícula de la Enseñanza de los Maestros de la Luz, pero obscurecida por el aporte incesante de las desviaciones humanas. Todas las creencias tendrán por lo tanto, que unirse y ponerse de acuerdo sobre un principio, el de poner el Amor como base de toda creencia, cualquiera que ella sea. ¡Amor y Fraternidad, es esta la base común! El Planeta muy pronto será barrido por las ondas, extraordinariamente, muy rápidas de la Electricidad Cósmica. De aquí a algunas décadas, los seres malvados y corrompidos no podrán soportar su intensidad. Ellos serán absorbidos por el Fuego Cósmico que consumirá el mal que los posee... Después, se arrepentirán, pues está escrito que “cada carne glorificará al Señor”

“La Tierra muy pronto será barrida por las ondas, extraordinariamente, muy rápidas de la Electricidad Cósmica. “

Nuestra Madre, la Tierra, se librará de los hombres que no aceptarán la Nueva Vida. Ella los rechazará como los frutos dañados. Y ellos no podrán en el futuro cercano reencarnarse sobre este Planeta; los espíritus criminales ya no. Solo quedarán aquellos que poseerán el Amor en ellos. No hay ya lugar en la Tierra que no esté sucio de sangre humana o animal; por lo tanto es necesario que ella sufra una purificación. Es por esto que algunos continentes actuales serán totalmente sumergidos, mientras que otros surgirán. Los hombres no se cuestionan acerca de los peligros que los amenazan. Ellos continúan persiguiendo los objetivos fútiles y una búsqueda de placer. Aquellos de la sexta raza serán al contrario, conscientes de la dignidad de su rol y respetuosos de la libertad de cada uno.

Ellos se nutrirán exclusivamente del mundo vegetal. Sus ideas tendrán el poder de circular, también, libremente, como el aire y la luz de nuestros días. Ahora bien, las palabras “Si usted no nace de nuevo...” se aplican a la sexta raza. Lean el capítulo 60 de Isaías. Que se refiere también a la llegada de la sexta raza, la Raza del Amor. Después de las Tribulaciones, los hombres cesarán de pecar y recobrarán el camino de la virtud. El clima de nuestro Planeta será por todos lados moderado y las variaciones brutales ya no existirán. El aire se volverá puro, al igual que las aguas. Los parásitos desaparecerán. Los hombres recordarán sus encarnaciones pasadas, y ellos experimentarán el placer de constatar que por fin están liberados de su antigua condición. Incluso como la parra se libera de sus parásitos y de sus hojas muertas, así también actuarán los Seres evolucionados para preparar a los hombres para servir la Fuente del Amor. Ellos les dan las buenas condiciones para crecer y desarrollarse y, para los que quieren oírlos, les dicen: “¡No teman nada! Todavía un poco de tiempo y todo va a arreglarse; están en el buen camino. Que el que quiera entrar en la Nueva Cultura, estudie, trabaje conscientemente y se prepare.”

Gracias a la idea de Fraternidad, la Tierra devendrá un lugar benigno, y esto no tardará. Pero, de ahora en adelante, tres grandes sufrimientos serán enviados para despertar las conciencias. Ya que los pecados acumulados durante los miles de años deberán ser redimidos. La ola ardiente emanando desde lo Alto, contribuirá a liquidar el karma de las gentes. La liberación no puede ser demorada por más tiempo. La humanidad debe prepararse para las grandes pruebas inevitables que vienen y que traerán consigo el fin del egoísmo. Entonces, bajo la Tierra algo extraordinario se prepara... Una revolución grandiosa y absolutamente inconcebible se manifestará, muy pronto, en la Naturaleza. El Señor ha decidido rectificar el mundo, y ¡el va a hacerlo!

“Es el fin de una época; un nuevo orden va a substituir al antiguo, un orden en el cual reinará el Amor sobre la Tierra.”

Peter Deunov
Adaptación: Olivier De Rouvroy – Septiembre 2003 
Fuente: http://herosdelaterre.blogspot.fr/
© 2013, Recherche et transmission par Michel / Arcturius.


Nuevo grupo de Google   https://groups.google.com/forum/#!forum/ha-llegado-la-luz-ii 



UN CAMBIO MUY IMPORTANTE Por Mensajes Celestes - 9 de agosto 2017




«Vamos hablarles del cambio muy importante, que cada uno podrá vivir en su cuerpo, de diferente modo por supuesto, también en su conciencia y su emocional.»

Ellos me muestran grandes cantidades de partículas que inundan la Tierra y todo el sistema Solar. No son fotones, son partículas diferentes, que vienen del Sol. Son más anaranjadas que doradas. Hay miles de millones, todo nuestro espacio es invadido por estas partículas.

«Ellas, tienen la especificidad de ayudar a los seres a prepararse para su transformación física y sobre todo vibratoria, transformación que os llevará hacia otro nivel de conciencia.

Hay que comprender; que la densidad de vuestro cuerpo frena a veces, el despertar de vuestra conciencia, despertar deseable para vuestro progreso espiritual y vuestro devenir.

Las vibraciones de vuestro cuerpo de materia son un gran freno. Es por eso que, le es dado un empujón a toda vida, en este mundo y en el sistema Solar, a fin de que todo se aligere, porque ahora todo debe tomar una nueva aceleración, en vista a estas transformaciones.

El planeta Tierra está en la tercera dimensión y también en la materia. Hay varias frecuencias vibratorias en la materia: vuestra Madre Tierra no tiene la misma frecuencia vibratoria que los seres humanos; ni los animales tienen la misma frecuencia vibratoria que los seres humanos.

Todo lo que vive sobre el planeta, incluso el mismo planeta, será transformado poco a poco. Esto no será hará en un chasquido de dedos, como dicen sobre la Tierra, o bien de la noche a la mañana. Esta considerable aportación de partículas va a acelerar el proceso de apertura de la conciencia, y la preparación de vuestro cuerpo, a fin de que poco a poco puedan integrar lo que vais a ser, como seres cristalinos.

Vais a transformar pausadamente, lo que sois como seres de carbono, para acceder al Ser cristalino que seréis, en el próximo ciclo (cuando hablamos de "ciclos" no hablamos de los pequeños ciclos humanos, sino de los ciclos solares, y de los ciclos planetarios).

Esta aportación muy importante de las "nuevas partículas" (es el término que ellos emplean) revuelve todo lo que sois, como cuerpo de materia, y actúa también sobre vuestra conciencia.

Tendréis progresivamente un modo diferente de alimentar vuestro cuerpo, como tener mucho menos ganas de alimentaros de seres del reino animal.

Tendréis también ganas de consumir alimentos mucho más ligeros y más verduras. Todo esto se estabilizará de a poco en vuestro cuerpo, y en vuestra conciencia; podréis entonces acceder a otras partes vuestras, que estaban bloqueadas.

Estas poderosas energías que van a inundar toda vida sobre la Tierra van a transformar muchas cosas a nivel de vuestra conciencia, de vuestras emociones, de vuestros comportamientos, a nivel de vuestra capacidad de amar, y lo que os podéis ofrecer, a vosotros mismos, como a los demás.

Estas nuevas partículas permitirán también (eso será más difícil para algunos) de hacer subir al máximo, de modo acelerado para algunos, (por ejemplo gracias a las energías vibratorias de Lilith, la Luna negra), todo lo que no ha sido evacuado durante vuestro trabajo personal, no solamente en esta encarnación, sino también en otras encarnaciones.

Es la gran limpieza de las "Cuadras de Augias" como dicen sobre la Tierra, que haréis poco a poco. Cada uno vivirá esta limpieza de modo personal y particular, pues no hicieron el mismo trabajo, y no tenéis todos las mismas vivencias. Por el momento no estáis todos en igualdad, en vuestro sentir, en las emociones, en el modo de amar, de quererse, y de aceptar todas las experiencias de la vida.

Cada uno integrará entonces, más o menos fácilmente estas nuevas energías y también estas nuevas partículas. »

Ahora veo estas partículas que caen como una lluvia; las "gotas" miden tres o cuatro milímetros de longitud.

«Respiráis estas partículas, ellas penetran por vuestros poros en todo vuestro cuerpo de materia. Ellas estarán cada vez más presentes sobre este mundo, y en vuestro sistema Solar.

En este momento, vuestro Sol está en gran actividad. Él cumple también su misión: hacer evolucionar todo el sistema Solar en vista al inmenso cambio que viene.

Habíamos dicho que la Luna y otros planetas del sistema Solar ya habían vivido la transición. ¿Pero qué transición? Transitáis permanentemente ya que vuestro nivel de conciencia evoluciona permanentemente. No veis más las cosas como las veías, como eran sólo hace seis meses o un año.

Vivís unas "minis muertes" y unas "minis resurrecciones", entonces transitáis hacia conciencias superiores (cuando transitáis, siempre es en el sentido superior, nunca en el sentido inferior). Entonces hay estas minis transiciones permanentes, hay transiciones mayores y colectivas y hay grandes transiciones planetarias. También existen las transiciones Cósmicas, pero eso es otra cosa.

Volveremos sobre este asunto cuando abordaremos otras preguntas ».


Transmitido por Mónica Mathieu

Fuente: http://ducielalaterre.org



http://www.messagescelestes-archives.ca/changement-tres-important/

domingo, 24 de septiembre de 2017

LA FUENTE Septiembre 2017



Audio

Mi amigo, mi amado, honro y bendigo la verdad de tu Presencia. Hoy, el Juramento y la Promesa se actualizan en ti, dándote a descubrirte y a reencontrarte. Juntos, y tú y yo, en cada uno de ti, honro y bendigo tu verdad.

Juntos vamos, dondequiera que estés, en este instante como en cada instante en el que me escucharás o me leerás, no saciarte de palabras sino saciarte del Amor que tú eres. Por la gracia del Paracleto, por la gracia de tu re-conexión, descúbrete, atrévete, atrévete por fin, sin historia y sin pesares, a ser lo que siempre fuiste a pesar de la ilusión de lo que viviste en el seno de este confinamiento. Redescubre tu libertad de ser, aquella cuyo único camino es la de tu Corazón. Más allá de toda forma como en toda forma, estoy contigo porque yo soy tú.

Entonces, sin vacilar, incluso antes de que la Llamada de la Gran Madre resuene en tu Corazón y en tu oído, ábrete a esta Verdad infinita y eterna que nunca puede desaparecer, que jamás podrá apagarse y que, así mismo, jamás se podrá reproducir. Entonces abre de par en par tu Corazón, despliega tus alas y escucha directamente en tu Corazón la danza de mi Presencia, el canto de tu resurrección. En ese instante, te basta con ponerte allí donde se asienta tu Eternidad, allí donde reina la Verdad única. No hay ningún camino que debas recorrer, no hay ningún sufrimiento que debas aceptar. Todo ya es perfecto y todo ya está en ti, y todo ya está aquí, incluso en el seno de esta tierra.

Entonces sí, hoy, alégrate, no de lo que viene sino de lo que está aquí. Regocíjate porque eres bendito, porque eres verdadero. Revistiendo de tu manto de Eternidad, de la vibración de tu esencia y de tu origen, te invito a danzar la Vida en la inmutabilidad de tu silencio, en tu descanso eterno.

Tú que eres anterior a toda forma, a toda conciencia, fuente de ti mismo, eres el Agua de Vida, el Agua del Bautismo y el Agua de la Resurrección. Seca las lágrimas que todavía podrían aparecer, ellas sólo son el reflejo de tu alegría eterna, de tu sensibilidad, de tu Espíritu. No te dejes más martirizar por algún elemento presente en este mundo como en este cuerpo, reúnete contigo. Hay, no urgencia, sino la inmediatez de tu Presencia eterna que sólo pide llamar a tu puerta, la de tu conciencia.

Entonces abre, abre y descubre, más allá de la concordia, más allá de toda palabra, más allá de toda forma, la verdad inefable de toda Presencia, la verdad inefable de la realidad del Amor fluyendo de su fuente, siendo la misma naturaleza en cualquiera dimensión que sea, que pronto, más allá del tiempo, tú recorrerás en toda libertad, sin ser sometido a una forma fija, sin estar sometido a cualquier dualidad ilusoria. Todo es Uno, así tú eres Uno.

Todo lo que ha sido separado será reunido en la misma danza y en el mismo fuego en cuanto la Gran Madre llamada María, te llame por tu nombre, cada uno de ti sobre este planeta, dándote a quemar los restos de ilusión todavía presentes bajo forma de sufrimientos y de memorias, en cada parcela de tu divina Luz. Tú que eres la Eternidad, tú que eres el Eterno y parte del Eterno, en cada parte se reencuentra el Todo, ahora que los velos del sufrimiento y de la ilusión son quitados de tus ojos como de tu Corazón.

Entonces reúnete contigo, no hay ningún esfuerzo que hacer. Esto, no es una recompensa, como te dije,  esto es lo que se te debe,  esto es tu verdad. En cada uno de ti la misma llama, en cada uno de ti la misma Fuente, el mismo Espíritu, la misma danza, y sobre todo la misma intensidad no mensurable y no calculable de este Amor incondicional que siempre fuiste y que has permanecido, a pesar de los velos y a pesar del olvido.

Es hora, hoy de restaurar la Verdad, a fin de que el olvido se borre de lo que ha sido falsificado, de lo que te hizo sufrir. Aplícate a ti mismo el don de la Gracia y el bálsamo de la Verdad. No hay esfuerzo, hay únicamente a reconocerte, más allá de todo pensamiento, de toda manifestación como de todo estado, porque lo que eres no depende de ninguna condición ni de algún estado, porque lo que eres es la verdad, lo que eres es la conciencia pura que encuentra su fuente más allá de la conciencia y más allá de la Luz, que sirve de manifestación y de apoyo a toda experiencia libre de la conciencia en cualquier multiverso, en cualquier universo, como en cualquier dimensión que sea.

Entonces hoy, te invito a la danza de tu resurrección, te invito a reconocerte en el seno del Impersonal, del Espíritu del Sol, como del Paracleto, a fin de que el Coro de los Ángeles entone en tu presencia el canto de amor de la Eternidad, canto de bendición, canto que abre en ti las últimas puertas construidas en el seno de la Ilusión que, como lo descubres o lo descubrirás, no tienen otra realidad que el peso de tus creencias, el peso de tus adhesiones, el peso de tus infiernos, que no tienen ninguna duración y que se desvanecen ante la verdad de tu Corazón, que reencuentra y obra sobre este mundo.

Eres Luz y la Luz esta por todas partes. Al principio era el Verbo, y tu verbo es el primer verbo. Entonces hay numerosas moradas, y cada morada es tu morada. No tienes que escoger, no tienes que privarte, tienes que descubrir. Ábrete, sin miedo ni deficiencia, no tienes ningún esfuerzo que proporcionar, sólo tienes a estar allí donde permanezco en tu Corazón, sólo tienes que guardar silencio, a estar inmóvil, a fin de que la Vida te recorra y te resucite en la verdad de tu Eternidad. No mires hacia atrás, no mires tampoco hacia delante de ti, mira donde todos los tiempos son contenidos, poniendo final a la Ilusión en tu Corazón del Corazón.

He venido a ti, como te dije, no para hablar, no para hacerte conocer otra cosa que, lo que tú conoces de toda eternidad. Reconócete en mí, como me reconozco en ti, porque entre yo y tú, y entre tú y yo, no hay ninguna distancia, ninguna pantalla y ninguna división. Como en cada uno de ti, a pesar de las apariencias y a pesar de las formas, a pesar de los pensamientos y a pesar de los afectos, hay la única verdad, la del Amor sin condición y sin concesión, que está abierto a la danza de la Vida, y a la verdad de la conciencia.

Tú que eres pura conciencia y redescubres el sentido de mis palabras por lo vivido de tu carne en el seno mismo de esta Ilusión, te invito a no alimentar más lo que te hizo sufrir, te invito a no alimentar más todos los conceptos erróneos que conciernen a  lo que eres, prometiéndote montes y maravillas, cuando estos montes y maravillas están inscritos en la eternidad de tu Corazón, en la eternidad de tu Presencia, más allá de este mundo como más allá de todo mundo.

Reconócete. He aquí mi solo deseo que es también fundamentalmente tu única verdad y único deseo, este deseo que no concierne a este mundo, donde nada de este deseo puede ser cumplido y verificado. Te invito a cumplirlo y a verificarlo en el único lugar donde siempre se cogió, a tu Corazón del Corazón. Por la gracia del Fuego Ígneo que ahora depone a cada minuto, a cada soplo, en tu pecho, no resiste y acoge de manera infinita y sin condición alguna todo lo que la vida te da a vivir, porque la vida, hasta en este mundo, es ahora alumbrada por la Espada de la Verdad que corta los lazos ilusorios del afecto en una condición de este mundo.

Todo está en ti, eso siempre fue dicho. Te invito hoy más que nunca, a verificar esta verdad esencial instalándote y descansando en el centro de tu pecho, este lugar que no lo es, porque escapo al encierro y a la forma de este mundo. Y a pesar de las vicisitudes, a pesar de las experiencias felices o desgraciadas de tus rondas de encarnaciones en el seno de esta Ilusión, te invito a la belleza, y te invito a la celebración, ya no solamente de la Gracia, ya no solamente de tu Resurrección, que finaliza en un número cada vez restringido de tus días a vivir todavía en el seno de la Ilusión, te invito a salir de cualquier tiempo, te invito a considerar toda historia de este mundo como una historia que sólo pasa, y que jamás podrá poner trabas a tu libertad reencontrada.

No te pido de creerme, ni te pido de escucharme, ni siquiera de oirme, te pido simplemente de reconocerte, aquí en este instante como en cada instante que pase a partir de ahora, dándote a ver que el tiempo nunca pasa, que él también es una ilusión, que no hay ninguna condición, incluso del encierro, que pueda hoy aún frenarte en la verdad que tú eres.

Entonces deja la Felicidad, que no depende de ninguna causa ni de ninguna justificación, emerja de la Verdad que eres. Déjala suavizar y vendar las heridas que te puedan todavía parecer existir, ligadas únicamente, como sabes, al miedo. El Amor no conoce el miedo, entonces el Amor que eres no puede dejar subsistir el menor miedo a lo desconocido, preparándote entonces al indecible salto en el seno de la Verdad última, subiendo así hasta la fuente de tu Eternidad, como hasta la fuente de la conciencia. Esto sucede en este mismo momento. No te dejes alterar por lo que puede sufrir en ti, no te dejes alterar por los gritos que suben desde la tierra, de aquellos que todavía no se han reconocido, de aquellos que todavía no se han reencontrado, pero que gracias a tu presencia y a tu benevolencia, permitirán suavizar el modo en el que vivirán su propia resurrección.

Digas lo que digas hoy, diga lo que diga cada hermano de la tierra, piense lo que piense y viva lo que viva, eso no es nada con respecto a la Promesa, sino a la instalación de ésta, llevándote a resucitar y a vivir el Juramento de la Eternidad, el Juramento de la Felicidad que sella toda manifestación como toda experiencia, más allá del encierro de este mundo, devolviéndote tu libertad primera que nunca ha podido ser quitada. En cualquier forma que sea, en cualquier descanso de la forma que sea, permaneces sin cambios, permaneces verdadero, tú, Luz de la Vida, Luz del Amor que es anterior a toda manifestación como a toda expresión.

Dondequiera que te encuentres, sea cual sea tu edad, sea cual sea la condición en la cual te encuentres en la superficie de este mundo, no existe a partir de ahora ningún obstáculo a este descubrimiento. Entonces te pido y te ruego abrirte, para que nunca más vuelvas a estar cerrado ni encerrado por ningún límite. Bendigo tu Presencia, tú que eres la Fuente al igual que yo, Fuente que como tú ha conocido la forma, ciertamente no por las vías clásicas de la encarnación. Puedo hoy revelarte que estuve presente sobre esta tierra poco tiempo, porque el peso de la densidad y de la Ilusión apagó mi Corazón, y eso lo sabía en el seno de mi forma efímera.

Te invito a volver a leer las únicas palabras que pude escribir durante mi tránsito, la víspera de mi transición. Conocí tu condición, experimenté el sufrimiento y la carencia, todo esto hoy se acabó. Te invito a ser el sin-forma, te invito a ser el primer nacido, el primer hijo de la Fuente que cada uno de ti es, en cualquier experiencia que desee vivir a partir de ahora.

Así el Amor pone realmente punto final a todo sufrimiento y a cualquier herida. Así el Amor que eres pone punto final a cualquier anticipación y a todo condicionamiento. Escucha, no lo que te digo, sino escucha la verdad de tu Corazón que sólo pide ser escuchado y  ser aceptado. Ahí está el don de la Gracia, ahí está la celebración, ahí está la única Verdad, que no deja ningún lugar para la duda o para la interrogación, de cualquier naturaleza que sea.

Mi amigo, mi amado, escucha el canto de la Resurrección que canta en ti, como cantará muy pronto en la totalidad de tus cielos de la tierra, en cualquier lugar donde residas, anunciando el majestuoso regreso de la Verdad. En este texto que escribí hace más de treinta y tres años, te dejé unas indicaciones que no tienen en cuenta ninguna cultura, ni  ninguna condición,  ninguna religión como de ninguna creencia.

El salvador ya está en ti, revélalo y ama, y si no puedes amar a otro tú, entonces sigue tu camino y respeta la libertad de aquel que no puedes amar. Eres tú en otro estado, en otro tiempo, en otro espacio, y sin embargo muy presente, que sea entre tus allegados como en la totalidad de esta tierra. Acepta y acoge, permitiéndote entonces decir “sí” a la eternidad de tu Corazón, a la eternidad de tu Presencia. No hay ninguna condición, no hay ningún karma, no hay ningún sufrimiento, no hay ningún hándicap que pueda frenar o contener el flujo del Amor, el flujo de la Verdad.

Entiéndete a fin de ser libre y abre, permitiéndote entonces descubrir lo que nunca pudo desaparecer y lo que sin embargo no ha sido visto ni sentido. Hoy no hay más preguntas, no hacen falta ni rituales ni vibraciones, sólo se requiere la Verdad, más allá de cualquier condición como de cualquier juicio. La Verdad está ahí en cuanto no pongas ni pantalla ni oposición a tu Eternidad, liberando así los últimos lazos o los últimos apegos de ser este personaje, esta historia, esta vida, o el karma que sea.

Aléjate de todos aquellos que resisten, animando aún conceptos caducados y creencias obsoletas. Aléjate de lo que ha sido prescrito para acercarte a mí. Eso sólo tuvo un tiempo y eso también, lo sabes, ha sido falsificado. Tú no dependes de ningún maestro, no dependes de ninguna lógica, no dependes de ninguna condición, sólo dependes de ti. ¿Entonces a qué esperas para atreverte a descubrirte en totalidad, en la verdad de la Luz, en la verdad del Amor, nutriéndote cada día más, mostrándote y demostrándote que todo ya está ahí, en ti, que no hay nada a tomar en este mundo, que hay que darlo todo a fin de restituirlo a la verdad del Único?

Vuelve a leer el texto, el único que he escrito antes de mi partida, de mi transición, a fin de regresar al estado inicial. Mi presencia en aquellos tiempos, previa al regreso de la Unidad, preliminar a la Ascensión de la Tierra, fecundó, como el Cristo lo hizo hace más de dos mil años, la sangre de la Tierra en la sangre de la Eternidad.

Entonces no esperes más, pues el tiempo ya no es más descontado ni es más medido, pronto se disipara estrepitosamente ¿porque cuando el tiempo se disipa y se desploma, qué vencimiento o proyección en cualquier tiempo que sea, puede todavía afectarte? Esto ha sido llamado los tres días de tinieblas y de oscuridad y la estasis, firmando así, por la visibilidad y lo audible de las señales celestes y terrestres en el seno de tus sentidos ordinarios, sacudiéndolos y dándote a descubrir la totalidad del sentido de tu Corazón que es, el único sentido que nunca muere y nunca ha nacido.

Estás más allá de todo nacimiento como de toda muerte. En verdad te lo digo, en verdad tú te lo dices, y en verdad lo vives. De a poco o estrepitosamente, eso no hace ninguna diferencia porque cada uno, en este final de los tiempos, evoluciona a su tiempo que es su ritmo interno, aunque éste sea calcado sobre el final de los tiempos y no el final de la vida ni el final del mundo, sino el final de cierto mundo, acompañándose, como sabes, de una octava nueva de dimensión y de manifestación donde únicamente la dicha del Amor y únicamente el amor de la Dicha te sirve de guía y te sirve de experiencia, cuando tu conciencia está ahí presente.

Recuerda, no es más tiempo para los recuerdos, ni al Juramento y la Promesa, pero ha llegado el momento de su realización. No hay más vencimiento ni más sufrimiento, no hay ningún final, porque lo que viene no es el final, sino tu Resurrección. Sólo lo que muere ‒ que no eres ‒ lo llama “el final” pero tú no estás en absoluto concernido por las angustias de tu cuerpo. Sólo algunas costumbres y creencias, todavía mantienen esta creencia que es falsa e ilusoria.

Entonces no dejes, pase lo que pase en tu vida, que tu vida Eterna sea ralentizada por algún elemento de no resiliencia de este mundo. Que eso atañe a tus pensamientos, a tus relaciones, a tu cuerpo, a tu mundo en el país donde estás, no te preocupes. El Cristo dijo: «Buscad el Reino de los cielos que está dentro de ti y todo lo demás os será dado en abundancia». Para eso, debes aceptar de no buscar en otra parte que en ti, situándote en el seno de tu Presencia, poniendo final a la ilusión de los conocimientos, a la ilusión de la espiritualidad, a la ilusión de ser una historia, a la ilusión de ser un cuerpo que sufre.

Deja la Verdad llenar todo el sitio y todo el espacio de tu cuerpo como de tu conciencia, en este mundo como en todas partes. Así, verás que nunca nada pudo estar separado, realmente y concretamente, sino simplemente dividido y engañado por tu propio mental, por la adhesión a este mundo en lugar de la adhesión a tu Eternidad. Y recuerda también lo que dijo el Salvador, cuando estuvo encarnado: «Nadie puede conocer el Reino de los cielos, si no vuelve a ser como un niño y no renazca de nuevo.»

Entonces deja la Puerta estrecha franquearse, ella ya está abierta; nunca estuvo cerrada si no es por tus creencias y por tus apegos. No hay otra llave que lo que eres en verdad, entonces no esperes nada porque no hay nada que esperar. Los tiempos se han cumplido, la Tierra está liberada desde hace mucho tiempo en términos humanos, esto fue anunciado y tal vez se tradujo en ti, por la subida de la Onda de Vida.

Hoy, no te preocupes por ninguna historia, no te preocupes por lo que pueda pasar en el seno de este mundo como en el seno de tu cuerpo, sitúate en tu Corazón y mira simplemente cómo este Corazón se vuelve el bálsamo que pone punto final, como te dije, a cualquier herida, a cualquier sufrimiento.

Entonces elige la simplicidad porque la Verdad es simple. Elige la Infancia, porque en la Infancia, no hay mental, porque en la Infancia no hay memoria, sólo hay el instante. Penetra el instante, presente de toda eternidad, con el fin de que todos tus instantes y que cada aliento que te queda por respirar en este mundo, se llene de la gracia y de la beatitud de tu Eternidad desvelada.

Oye el sonido de tu alma, el sonido de tu Espíritu que te llaman mucho más fuerte que antes, en la linealidad de este tiempo, a asentir, a decir “Sí”, a reconocerte más allá de toda apariencia y sobre todo, de toda historia.

Sé tú mismo, sé verdadero, ama cada cosa, ama cada persona. Si lo no puedes, entonces sigue tu camino, pero inténtalo. No hay nada por hacer, sólo tienes a dejarte ser la Eternidad desvelada, eso no te concierne ni como historia, ni como persona, ni a ninguna forma. Eso está más allá de toda forma, y esto está ahí.

Entonces, mi amigo, mi amado, escucha lo que el Coro de los Ángeles canta, ya no en tus oídos, sino directamente en tu Corazón. Ahí está el canto de la Vida, ahí está el canto de la Resurrección, ahí está el canto de la conciencia, ahí está el canto más allá de toda conciencia.

Acoge con la misma intensidad todo lo que te propone la Vida, porque aunque no lo veas y no entiendas ni los porqués ni las razones, la Luz está ahí y se ocupa de ti, porque ella es tú. Ningún elemento de tu historia o de tu persona puede a partir de ahora, influir en el despliegue de esta Luz y al despliegue de la Verdad, y cuanto más te quedes quieto, más serás liviano, y más los problemas inherentes a este mundo dejarán de pesar ante la densidad y la verdad del Amor, que es tu Presencia.

Entonces revestido de tu cuerpo de Eternidad, revestido de la Gracia de la Gran Madre ¿a qué esperas para sonreír a la Vida, a qué esperas para reírte de las ilusiones que tú y otros han mantenido? ¿A qué esperas para reírte de ti mismo en lo que mantienes? Que eso sean tus creencias, que sea otro hermano u otra hermana, que sea tu hijo. Como sabrás o quizá hayas oído: «Vuestros hijos no son vuestros hijos, ellos son los hijos de la Luz». Más allá del encierro, no hay ningún lazo de sangre, sólo existen los lazos de la Libertad y los lazos del Amor que no son unos lazos, que sin embargo son enlaces y guías, que permite a la Verdad circular sin problema en cualquier conciencia que sea, y en la dimensión que sea.

No es tiempo de comprender, ni para explicar, es hora de vivir. Es tiempo de la simplicidad, el tiempo de la Infancia, ahí está la Verdad y en ninguna otra parte. Todo lo que debe desvelarse en este instante se desvelará a ti, en función de lo que te es útil, no para alimentar algún pasado o algún futuro, sino útil para tu verdad en el instante presente de tu Presencia. Entonces escucha y oye, no lo que te dice tu cabeza, no lo que te dice un interviniente que sea, sino escucha tu Corazón; él no puede engañarte, ni llevarte a otra parte que no sea la verdad eterna del Amor.
Recuerda; no hay ningún límite, de edad, de sufrimiento, de enfermedad o de bienestar, que a partir de ahora pueda frenar o limitar la plena expresión de tu Eternidad, la plena manifestación de tu Presencia.

Entonces mi amigo, mi amado, comulguemos juntos en la Teofanía, y mucho más que la señal de la Luz, procediendo hasta ahora por pequeños toques, durante algunos encuentros, durante algunos instantes que tú mismo has elegido, te invito a no depender de ningún encuentro, a no depender de ninguna circunstancia ni de ningún tiempo. Deja resonar la verdad de tu Corazón, ahí, en medio de la carne de tu cuerpo.

Escucha, en el silencio de mis palabras, en el silencio de la historia, oye la inmutabilidad del Amor permitiendo todos los movimientos y todas las experiencias. Escúchate, desde lo más hondo de ti surge el canto del Espíritu, el canto de la comunión y de la Teofanía perpetua, y percátate, en función de tu tiempo y de tu horario, que ahora nada puede retenerte en el seno de la Ilusión.

Lleva tu vida, sea lo que sea lo que te pida llevar, enriquecida de la Verdad. Entonces tu camino, en el seno de este mundo ‒ porque tu Corazón no tiene ningún camino ‒, pero tú camino en este mundo será límpido y ligero. Todo se hará con total claridad, con total precisión, trascendiendo el bien y el mal e instalándote en el Aquí y Ahora, ahí donde se encuentra el Único, en tus profundidades, ahí donde se encuentra el Cristo.

Haz de esta tierra que asciende el terreno de tu Resurrección, viviendo los Elementos, viviendo la naturaleza, viviendo los Jinetes, viviendo todo lo que sucede y sucederá en el calendario de tu último tiempo, con la misma gracia, con la misma densidad del Amor reencontrado y que no responde a ninguna condición ni a ninguna restricción.

Entonces el Manto azul de la Gracia de la Gran Madre recubrirá tus hombros, poniendo al desnudo tu Corazón, realizando a tu alrededor en cada instante, la gracia de tu simple Presencia. Sin intención alguna y sin necesidad de tocar, tocarás cada Corazón sin desear ni pedir nada, siendo simplemente lo que Eres, sin poner límites, sin cubrir lo que se descubre.

Mi amigo, mi amado, los tiempos se han cumplido. Mi amigo, mi amado, es la hora de la Libertad. No busques ninguna fecha porque nadie puede conocer el momento de la intervención de las señales celestes y terrestres, así como de la Llamada de la Gran Madre que llamas María. Esto es ahora. Mira, mira, no la escena de tu vida, sino mira la escena del mundo y mira las señales y las primicias, mira incluso, hoy y en los próximos días, la plena e integra manifestación que pone punto final a las últimas ilusiones y a las últimas dudas.

Déjate consumir en el Fuego Ígneo del Amor porque en ese lugar y en lo que eres, no tendrás nunca más hambre ni nunca más sed. Deja que la Fuente de Cristal llene cada intersticio, y cada célula de este cuerpo se abra a la Luz, a la belleza, a la Verdad. Busca el silencio tanto como te sea posible, estate tranquilo. Pasa todo el tiempo libre que las condiciones de tu vida te dan para escuchar tu Corazón, lo que vibra y baila en su inmutabilidad, con el fin de que la Gracia se deposite en cada una de tus miradas, en cada uno de tus gestos, en cada una de tus acciones.

Hoy el Amor no te lleva a otra parte que no sea el instante presente. Reencuentra, no la densidad de este mundo, sino la densidad de tu Corazón, dejándolo irradiar la Luz auténtica, la que no conoce ni condición ni restricción. Entonces el Salvador se revelará en ti, entonces núnca más tendrás que hacerte la menor pregunta sobre lo que eres, sobre lo que fuiste y sobre lo que serás, porque hayas sido lo que hayas sido, seas lo que seas y lo que serás, participa del mismo amor y de la única verdad, la de tu Eternidad, la del Amor incondicionado.

Deja la Gracia llevarte, deja la Evidencia aparecer más allá de tu carne. Para eso, no hay que seguir ninguna conducta, ni ningún dogma, ni ningún ascetismo. Únicamente la espontaneidad deja la Verdad estallar en la superficie de tu conciencia. No necesitas ninguna herramienta y sobre todo ningún conocimiento de este mundo. La Verdad está ahí, el Juramento y la Promesa se realizan en ti, incluso antes de que la Gran Madre te lo diga.

¿Entonces, a qué esperas para declamar el canto del Amor? no a través de tus palabras ni a través de discursos, sino simplemente por la calidad de tu mirada, por la calidad de tu Presencia, por la intensidad de tu silencio, cualesquiera que sean las palabras que pronuncies, porque eres el Paracleto y en el silencio de tus palabras, nace el Verbo creador que te restaura en tu Eternidad y que restaura a cada uno, porque todo es Uno, sin hacer ninguna diferencia entre el santo y el pecador, porque no existe ningún pecador que no pudiera volver a ser santo. No hay ninguna diferencia, a pesar de las apariencias, en el Corazón del Corazón. Sólo la historia puede ver alguna diferencia, pero la visión del Corazón nunca verá la menor diferencia, simplemente una historia ilusoria diferente.

Mi amigo, mi amado, acompañado del Coro de los Ángeles y del Espíritu del Sol, te cubro de mi Gracia que es tuya. Mi Corazón se une al tuyo porque sólo hay un Corazón, a pesar de las apariencias, tanto en el seno de este mundo como las apariencias en el seno de los mundos libres que sólo son unos juegos de la conciencia misma. Recuerda, a partir de ahora esto es posible, tú eres anterior a cualquier conciencia, eres anterior a toda forma, eres anterior a todo mundo, a cualquier Sol; ahí está la única Verdad, todo lo demás sólo son juegos y experiencias donde lo único serio es lo serio del Amor, que es ligereza y dicha del niño.

Te invito a liberarte de las cadenas invisibles que aún puedan quedar, por costumbre o por creencia, presentes en ti. No busques explicaciones, ni siquiera comprender, conténtate con vivir lo que eres. Conténtate con estar presente y todo lo demás aparecerá y te transfigurará, incluso antes de tu Resurrección. Algunos de entre ti ya han resucitado, llevando bien su Eternidad y su efímero, sin ver ningún obstáculo ni ninguna reticencia oponerse a la Verdad. Entonces si uno de entre ti puede hacerlo, tú también puedes hacerlo, y no tienes nada que hacer, sólo dejar que se deshagan las redes de la Ilusión.

Sé simplemente presente, guarda simplemente el silencio, y todo lo demás aparecerá por sí solo. Es así como se prepara, en esta última fase, en estos últimos días, la Llamada de la Gran Madre y el regreso a la Unidad, visible en tu cielo al lado del Sol. Esto es ahora, no busques el día porque para nosotros, más allá de cualquier tiempo, ya se ha cumplido, así lo tienes que manifestar, sin esfuerzo y sin dificultad. Cuídate simplemente a permanecer en este estado, más allá de todo estado.

Vela simplemente a que la Dicha permanezca en cualquier reticencia o sufrimiento que sea, y no olvides que la Inteligencia de la Luz y su Gracia, incluso en lo que pueda aparecer en tu historia como opuesto a la Luz, es exactamente lo contrario. Sólo la distorsión de la historia te impide verlo, y puede todavía impedirte vivirlo en su totalidad.

Entonces escucha. Escucha el Coro de los Ángeles que canta en tu Corazón, escucha la Gran Madre, la que llamamos María, estar en ti, acogiéndote en el seno de la Eternidad, en tu Corazón del Corazón. Entonces, mi amigo, mi amado, escucha, escucha el silencio, escúchate. Mis palabras no serían nada si no fuesen el Verbo, mis palabras no serían nada si el Verbo que las lleva no hiciese resonar tu Corazón o brotar una lagrima de tus ojos.

Estás en tu casa. A pesar de las apariencias residuales de este mundo, la Verdad está ahí y nada puede retrasar, ni frenar lo que está en los albores de tu conciencia y en los albores de tu Corazón. Escúchale, escucha lo que te dice en el silencio, y ve lo que está por ver, mira más allá de toda apariencia. Mira en ti y verás claro, mira en ti y todo será preciso, mira en ti y la Unidad se manifestará, mira en ti, para que tu materia, en cualquier aspecto que sea, se transforme y se vuelva Éter.

Ves más allá de mis palabras. Aunque no percibas el Verbo de momento, sólo pide resonar en ti, sólo pide ofrecerte la Felicidad en superabundancia, sea cual sea tu condición sobre este mundo. La Luz y el Amor, la Verdad que eres toma ahora todo el espacio y todo el tiempo que te quede por pasar en el seno de lo efímero. Alégrate y alegra a cada uno de tus hermanos, dondequiera que estén, no con palabras sino simplemente con lo que eres, lo que también él es, aboliendo así las fronteras y las distancias, la aparente diferencia de cultura, de raza o de forma, que sólo son violencias hechas hacia la Unidad y hacia la Verdad. El Amor es fuerte, pero nunca es violento.

Mi amigo, mi amado, desciendo hasta tu Corazón, el Corazón Ígneo de la Fuente, el Corazón Ígneo de la Gran Madre, el Corazón Ígneo de Mikaël, realizando en ti la unión de la Nueva Eucaristía o de la Nueva tri-Unidad. Ve más allá de mis palabras, ve más allá incluso de lo que entiendes, para vivir la quintaesencia y el Verbo vivificante.

Dondequiera que estés, que mis palabras estén sobre papel o que sean transmitidas de manera audible no hace ninguna diferencia, porque mi Presencia en estas palabras hará que caigan los últimos filtros, las últimas resistencias, porque el tiempo del cumplimiento de la Promesa y del Juramento se despliega en este mismo momento en la superficie de este mundo, a la vista de cada uno, para que nadie pueda decir, incluso antes de la Llamada de la Gran Madre, que ignoraba lo que pasaba.

No te hace falta explicar, no te hace falta convencer, no te hace falta proteger o avisar, sé simplemente lo que eres de toda eternidad, sé simplemente este inesperado, que tal vez has esperado tanto, y que hoy recobra todo su valor y toda su intensidad.

Mi amigo, mi amado, estoy aquí, y yo soy tú. Cuántas veces te ha sido proclamado y declamado, experiméntalo como un acto verídico en tu Corazón. No me creas, no lo pospongas, no dependes de ningún tiempo, permitiéndote entonces encontrar de nuevo tu libertad de espíritu, cualesquiera que sean las contingencias de tu vida, y en mi silencio, entre cada una de mis palabras y de mi Verbo, el Fuego Ígneo ha nacido, el Fuego Ígneo arde y consume todo lo que no es verdadero. Sólo es verdadera la verdad de tu Presencia, la verdad de tu Corazón.

Es así como mejor ayudas con más precisión, cada uno de ti en la superficie de este mundo, sin que sea un asunto personal, porque el pecador necesita aún más Luz que al que llamas santo; no hay ninguna distancia entre el pecador y el santo, sólo hay un intervalo. Este intervalo no está en la conciencia, sino en el tiempo, porque el tiempo no existe. Entonces te lo pido, deja que el Amor se despliegue. Te lo dije, no hay ningún esfuerzo, ni técnica, ni movimiento, ni condición, ni nada que pagar, porque esto es don. Así es el Amor, así es la Verdad.

Mi amigo, mi amado, escucha lo que te dice tu Corazón, no con palabras sino lo que te dice en la intimidad de tu conciencia.

Mi amigo, mi amado, por tercera vez, acojamos juntos la Verdad que siempre ha estado ahí, acojamos juntos la eternidad de la Vida que nunca puede morir.

Mi amigo, mi amado, me callo ahora pero permanezco ahí, entonces quédate conmigo en el Silencio. Así, rindo gracia a tu belleza y rindo gracia a nuestra Presencia.

…Silencio…


Permanece ahí, silencioso.


Que me leas o que me escuches, que estés aquí o en otra parte, en este día como en cualquier otro día, no hace ninguna diferencia, no hay más distancia porque todas las heridas están vendadas. Así es el bálsamo del Amor, así es tu verdad. En eso, ya no puedes estar engañado por la mascarada del final de los tiempos, por los gritos y las recriminaciones de aquellos que resisten a la Verdad, y es así como tú mismo les ayudas, siendo lo que eres. Ahí está tu quintaesencia, ahí está tu naturaleza, ahí está tu manifestación.

Recuerda, en este espacio más allá de todo tiempo y de todo lugar, no hace falta ni visión ni percepción. Sólo la visión de tu Corazón te muestra la perfección, que no depende de la menor forma, ni siquiera de la conciencia misma.

Mi amigo, mi amado, en el Fuego Ígneo de la Resurrección, te acojo. En el Fuego Ígneo de la Resurrección cada soplo es bendecido, el canto de la vida es gracia y bendición. Esto es un juego, como cuando el niño juega sin preguntarse nada, porque no hay ninguna lógica si no es la lógica del Amor que no corresponde a ninguna razón ni a ninguna justificación. Ahí está la Libertad y no en cualquier futuro, ni resolución de algún pasado ilusorio que sea.

Déjate abrazar por el Verbo. Descúbrete.

Mi amigo, mi amado, estoy contigo porque estás en mí como yo estoy en ti. Entonces, en el silencio de mis palabras, el Fuego Ígneo que trabaja te devuelve la certeza de lo que eres. Este Fuego Ígneo te devuelve a ti mismo, más allá de cualquier forma, de todo pensamiento y hasta diría, más allá de cualquier creación.

…Silencio…


Mi amigo, mi amado, voy a permanecer ahí para siempre en cada uno de ti. Entonces, ya no hacen falta más palabras, hay sólo necesidad de vida, en abundancia. Que estés aquí o en otra parte, que me oigas o que me leas, toma un poco de tu tiempo ahora y quédate así, sin pedir nada y sin buscar nada, refutando todo lo que puede presentarse como energía, como imagen, como visión, a fin de permanecer en la visión del Corazón donde todo es visto en el mismo tiempo sin distinción alguna.

Esto te es ofrecido en este día, te lo ofreces a ti mismo. Que eso te concierna dentro de poco, dentro de unos minutos o en unas horas, eso no tiene ninguna importancia. Entonces acabo mis palabras así: tú eres el Único en cualquier forma, eres la Verdad en cualquier dimensión, y el Fuego Ígneo sigue su obra hasta su finalización, a partir de ahora.

Mi amigo, mi amado, eres Amor. Todo lo demás sólo pasa, todo lo demás desaparecerá.

Estoy contigo.

…Silencio… 


MENSAJE DE BABAJI
13 DE FEBRERO DE 1984
Ama y sirve a toda la humanidad.

Asiste a cada uno.
Vive en la alegría. Sé cortés.
Sé un motor de imparable alegría.
Ve a Dios y al bien en cada rostro.
No hay ningún santo sin pasado.
No hay ningún pecador sin futuro.
Reza por cada alma.
Si no puedes rezar por una de ellas.
Déjala pasar su camino.
Sé original. Sé inventivo.
Atrévete, atrévete más y más.
No imites. Permanece sobre un terreno que te es propio.
No te apoyes sobre los préstamos a otros.
Piensa por ti mismo.
Sé tú mismo.
Toda la perfección y todas las virtudes de la Deidad
están ocultas en tu interior.
Revélalas.
El Salvador, él también, está ya en tu interior.
Revélalo.
Deja su Gracia emanciparte.
Deja tu vida ser la de una rosa,
Que, en el silencio,
Habla el lenguaje
del perfume…
Traducción A.I.