miércoles, 23 de mayo de 2018

El Círculo Llaves de la Alquimia Ascensional (La Alquimia del Agua) 16 de Mayo de 2018


  



Saludos!

Participantes: ¡Saludos!

Nosotros somos el Círculo. Hablo como representante del equipo Moshán, un equipo solar de entre otros equipos solares que trabajan en medio del gran círculo multicolorido, multivibracional, cuyos eslabones vinieron de puntos distantes, próximos, algunos de ellos formados aquí mismo.

En este aquí los invito a la comunión en presencia, al reconocimiento en vibración. En este espacio común, acogedor, sanador que es el círculo que formamos en este momento, hecho de otros círculos que se entrelazan, que se interpenetran mutuamente, un círculo cuyos eslabones se encuentran en puntos diferentes de la malla de este círculo, que es nuestro hogar, nuestro sol, nuestra morada de las estrellas.

¡Dejen que el campo se expanda! Abandonen por un momento sus concepciones de lo posible y de lo imposible y dejen que la energía de Neptuno - de donde proviene este eslabón de nuestra corriente- impregne su campo, enseñándoles trascendencia desde cualquiera que sea el punto en que ustedes se encuentren. Abandonen por un momento sus concepciones limitantes sobre tiempo, sobre espacio, sobre ser, sobre no ser y simplemente disfruten, disfruten de sí mismos como un baile luminoso de frecuencias cristalinas. Aah!

Todas somos olas en un mismo lago, agitadas por el viento, sostenidas por la tierra, calentadas por el gran disco de la Vida ígnea. Aah!

Somos todas olas de este lago, cristalinas. Aah!
Todos somos olas de este lago, permeados por el espacio, simples destellos en el Éter inconmensurable que es el espacio de la propia conciencia. Aah!

Nosotros estamos muy felices de este contacto. Estamos muy alegres por poder, como olas, compartir este círculo con ustedes. Como olas debemos saber danzar al sabor de los vientos que nos tocan, pero hay una base en común. No importa que algunas olas se eleven más alto, no importa que otras olas estén lejos de la playa, al mismo tiempo que otras, en este mismo momento, en la playa se rompen y retornan al mar. Mar, lago, océano o río, no importa la extensión y el movimiento, somos Agua!

Somos el agua que fluye de la fuente hacia la fuente. Somos agua que corre desde lo alto de las montañas al útero de la tierra. Somos agua que se eleva a los cielos movida por el ardor del fuego, para entonces volver a la tierra seca como bendición. Somos olas destinadas a la muerte como un gran sacrificio, porque la ola debe transformarse en un puñado de neblina y entonces alimentar y nutrir la pequeña semilla que un día será árbol, que absorberá agua, que la devolverá a la fuente, para entonces reiniciar el ciclo.

Somos agua de varias formas: agua sólida, agua líquida, agua gaseosa, agua en un estado aún más sutil, un estado para el cual las palabras empiezan a faltar. Pero además de esos cuatro movimientos, somos agua que es conciencia. Somos agua en la conciencia que desea forma. Somos agua en la conciencia que genera la forma. Somos agua en la conciencia que anima la forma. Somos aguas flexibles, somos aguas maleables, somos agua que nutre, somos agua que impulsa el desarrollo, somos agua que se sacrifica para generar la vida.  

Es con un poco de poesía, tal vez, que yo comienzo esta enseñanza. Sin embargo, ¿cómo tocar el plano más allá de la superficie del agua sin danzar, sin transformarse, sin ser flexible, sin abandonar caminos otrora recorridos? Somos agua... Somos también agua.

Me fue pedido transmitirles algunas palabras acerca de la alquimia del agua. La alquimia del agua se procesa en todos los seres, de varias formas. Para la conciencia, es el deseo de asumir forma. Para la conciencia también, es la base de la ecuanimidad. Esta ecuanimidad es lo que permite que el agua asuma tan distintas formas sin apegarse a ninguna de ellas, sin combatir a ninguna de ellas. El agua, en su alquimia, debe sanar el conflicto. El conflicto es lo que surge en la experiencia onírica de la conciencia - sí, onírica! - por la distorsión de la sabiduría del agua.

Las Llaves de la Alquimia Ascensional componen un proceso que busca facilitar e impulsar el reequilibrio de los elementos en la constitución humana, para su forma física o sutil, para su conciencia, de modo a  facilitar el paso del estado fragmentado hacia el estado integral. El objetivo de estas enseñanzas, toda nuestra acción conjunta a lo largo de los tiempos junto a ustedes, se trata de impulsar al agua de un estado fragmentado hacia el estado integrado.

Sepan, esa transición no es la muerte de alguna cosa, comprendiendo  muerte como el fin definitivo. ¡Jamás en el universo se oyó hablar de un fin definitivo! Y miren que algunos eslabones de este Círculo pueden reclamar para sí una memoria muy, muy antigua, respecto de los movimientos de las olas en este gran lago, que es este universo.

En cuanto a eso aquieten su corazón, ningún fin es definitivo. Toda partida es la promesa del reencuentro. Todo adiós es la certeza de un hola. Todo aquel que se va debe retornar y quien regresa debe partir.

Esto también nos enseña el agua: a fluir con ligereza, a recorrer nuestro curso con flexibilidad, sin dejar de ser lo que somos, aunque  adaptándonos a las circunstancias.

Incluso cuando el agua es sólida no pierde su calidad intrínseca de humedad. Incluso la conciencia fragmentada, componiendo lo que son llamados seres olvidados o ignorantes, no pierde su calidad innata de amplitud, vastedad, sabiduría e intrínseca perfección.

Pero el aspecto del conflicto de esta alquimia del agua que me gustaría tratar con ustedes hoy, no es tanto el conflicto horizontal. Sí, el conflicto horizontal es también un resultado de la distorsión de la alquimia del agua en su constitución y conciencia. Las luchas, las guerras, las discusiones entre seres humanos, de los seres humanos con las situaciones de su vida - pasadas, presentes o futuras. Estos conflictos horizontales también son el resultado de la distorsión del agua. Si bien a mí me gustaría tratar de un conflicto más fundamental, el conflicto entre las órdenes de vida, entre las formas que el agua asume en su curso. Ahora es agua, es hielo, o ella es río a fluir, o es neblina llevada por el viento, nube! Hay armonía entre estos estados, es posible la paz entre las diversas expresiones de la vida. Para ello hay que dar un paso hacia dentro y reconocer la Vida en todo.

Como seres humanos, su percepción tiende a estar limitada por referenciales muy mezquinos. Esto no es diferente para nadie. Todos los seres ignorantes, no importa la amplitud de sus cuerpos, la extensión de su experiencia, son al final limitados por la mezquindad de una visión fragmentada. No importa que el fragmento tenga el tamaño de un sistema solar, esto no se compara con la Vida.

Por la adhesión de la conciencia a una porción tan pequeña de sí misma, ella pasa a trabar conflictos que son horizontales, o sea, con aquellos elementos que están dentro de su orden de percepción, pero conflictos a veces completamente ignorados, conflictos que se traban con las órdenes de vida que están fuera de su capacidad de percepción. Esto porque la raíz del orgullo humano, la raíz de la arrogancia humana está en creerse el elemento más precioso de su orden de percepción.

No voy a hablar aquí de devas, no voy a hablar de animales, de fantasmas o de seres infernales. Voy a hablar aquí de seres humanos, como ustedes son, y como los conocen. Todas las formas de vida que ustedes perciben son expresión de la misma agua, están dotadas de la misma conciencia pura, son exhibiciones mágicas del mismo Fuego misterioso y divino. Y, sin embargo, al adherir a la forma que ustedes asumen, esta forma humana, inmediatamente se atribuye a ese estado una gran importancia en el orden de las cosas. Y no es que no tenga importancia, es sólo que esa importancia no es mayor que la de cualquier otra forma de vida.

Existen seres mucho más grandes que ustedes, cuyo hábitat de vida es este planeta. Hay seres que caminan entre planetas como ustedes caminan entre casas. Hay seres para los cuales ustedes, seres humanos en la superficie de esta Tierra, son tan pequeños y sin interés como son las hormigas para ustedes.

¿Al recorrer su camino diario cuántas hormigas saludan? ¿De cuántas de ellas saben su nombre, sus sueños, sus desesperaciones y las amarguras del día a día? ¿Cuántas madres? ¿Cuántos padres? ¿Cuántos hermanos, esos pequeños insectos con los que se cruzan durante el día, ustedes simplemente desconocen e ignoran? Y, sin embargo, con cuánta frecuencia vemos a la humanidad reclamar para sí la atención de Dios como si fuera ella el único elemento del cual la Gran Inteligencia debe ocuparse y preocuparse. Así como se necesitan corrientes muy fuertes de compasión y vientos kármicos favorables para voltear el corazón humano a ocuparse de las pequeñas hormigas, de la misma forma es necesario vientos fuertes y una intensa y acumulada compasión para mover el corazón de seres dévicos, a veces incomprensibles en su propia extensión de experiencia para la humanidad, y atraer su atención.

¡Mis pequeños hermanos, mis pequeñas hermanas, tan vasta es la vida, tan diversa y tan poco de ella conocen! ¿Cuántos desastres, cuántos dolores inexplicados asolan a la humanidad, sin que ella pueda dar una respuesta coherente y satisfactoria? Yo no me arrogo la responsabilidad de traerles una respuesta, sino simplemente de señalarles una vía de contemplación, y quien sabe con ello justificar las enseñanzas morales de sus tradiciones espirituales de tiempos inmemorables hasta el día de hoy.

Cuando la vida es comprendida como una tela inconmensurable, en la que cada punto no puede ser afectado sin que toda la tela lo sea en alguna medida, comprenderán el valor de cultivar la virtud y la compasión. Por minúsculo que sea el punto de esta malla, él es completamente importante, porque si él se rompe toda la malla se deshace.

Nada, nadie es excluido de la misericordia divina. Nada, ni nadie, es excluido de la atención personal del misterio del Misterio, porque cada punto, cada ser, cada expresión es animada por el Fuego misterioso de la pura y vasta conciencia.

Como seres humanos que aspiran a expandir su diapasón de percepción y de interacción con la vida, ustedes necesitan atender los códigos de comportamiento y de interacción entre esos diferentes planos. Todo lo que entra en su campo de percepción es atraído y determinado grandemente por la calidad de los impulsos emitidos en el presente y en el pasado. Nada, ni nadie está dentro de su campo de percepción sin que una conexión más o menos fuerte lo haya atraído hasta ahí. Ni siquiera el viento sopla con fuerza y destecha su casa sin que una conexión con los devas del viento no haya sido establecida en otro momento. Porque sepan que este viento es el movimiento del aire creado por la pasada de un gigante. ¿Y cuántas casitas de pequeños seres ustedes deshacen cada día caminando tan desatentos?

Yo no quiero con ello llenar su corazón de preocupaciones que pueden parecer innecesarias, pero me gustaría verlos un poco más atentos a lo sagrado de la vida que a todo impregna. Me gustaría verles menos auto centrados, menos preocupados consigo y con su propio bienestar; más sensibles al dolor y a la belleza que los rodea continuamente, compartidas por incontables seres en tantas formas diversas que el agua toma y que concede a la conciencia como parque de expresión. Es un parque, donde un placer temporal puede ser experimentado, pero en que cada juguete es también potencial de lágrimas y de heridas en el cuerpo.

Pequeñas hermanas, pequeños hermanos míos, rectificar la alquimia del agua es despertar a la diversidad de la vida, es romper los muros del prejuicio, estos muros que limitan la comprensión de vida en las formas que les son semejantes. ¡Todo es vivo! Todas las formas son formas del agua y son parques de juegos de la conciencia.

Para purificar el conflicto establecido entre órdenes de vida, las grandes y las pequeñas - tomando a ustedes como referencia – es necesario  purificar la relación con su entorno, hay que restablecer el sentido de lo sagrado, hay que sanar el conflicto. Para ello, entonces, yo los oriento como forma de práctica, durante los días que seguirán después de nuestra conversación, a llevar su conciencia hacia el punto del agua en su cuerpo, en este mandala, en el pentagrama de las frecuencias cristalinas. Ese punto que está en su cuerpo situado en la región del abdomen, del lado izquierdo, debajo de la costilla. Este punto ligado a las dinámicas de la frecuencia cristalina del agua es hacia donde debe ir su atención. Es el punto donde la rigidez de la tierra se transforma en impulso del embate y del conflicto, porque de la perturbación del agua surge la pérdida de  flexibilidad, es la pérdida de maleabilidad tan propia del agua, de esa capacidad de adaptación, de transformación, de esa capacidad de dulzura y de envolver cada obstáculo.

Lleven su atención a este punto en su cuerpo, ese punto del pentagrama. Invoquen las frecuencias cristalinas porque la naturaleza real de su forma es pura Luz. En las profundidades de su ser, los elementos jamás fueron perturbados y permanecen siendo el resplandor, la luminosidad de la sabiduría primordial. Aquí y ahora, nunca, nunca nadie se alejó de la perfección. Aquí y ahora sólo la percepción ignora la perfección y se pierde continuamente en el baile de las formas por la fuerza de la ignorancia y de la identificación. Pero aquí y ahora su naturaleza es pura, pura, puro éxtasis, pura sabiduría y amplitud.

Invoquen de su naturaleza este Fuego, invoquen de su naturaleza esta Luz, esta frecuencia cristalina, entonces dejen que ella brote, que ella fluya, saliendo de sus poros, que se derrame hacia los lados, hacia arriba y hacia abajo y dediquen esta frecuencia cristalina húmeda, nutritiva, como una ofrenda de reconciliación y de pacificación para todas las formas de vida, aquellas que ustedes logran percibir y aquellas que les pasan desapercibidas.

Al curar el conflicto, grandemente ignorado por ustedes, con las formas de vida que se encuentran en planos distintos, en estados distintos de consciencias, ustedes permiten que lo sagrado recobre su posición en su perfección y entonces sea percibido conscientemente en la realidad horizontal por la cual ustedes continuamente pasean en la duración de una encarnación.

Recubren el sentido de lo sagrado, reconcíliense con la vida en sus diversas formas, abandonen la soberbia y la prepotencia, reconózcanse más allá de la forma, pero reconozcan la posición ocupada por la forma, relativa a su importancia, importante en su relatividad.

Mi invitación es para sensibilizar su corazón. Mi invitación es para que su corazón se abra, acoja y deje correr, deje fluir la belleza inherente a su naturaleza. A través de este pequeño ejercicio, deseo que ustedes restablezcan el sentido de lo sagrado en sus vidas.

Las aguas de Neptuno los bañan siempre que ustedes me oigan y cuando no me oyeran, que siempre su corazón recuerde un planeta que es tan azul como el suyo. ¡Queden en paz!

Mensaje canalizado por Shylton Días.
Transcripción hecha por colaboradores del Portal Aranduh - portalaranduh.blogspot.com

Traducción: H. N.

domingo, 20 de mayo de 2018

El Círculo Llaves de la Alquimia Ascensional (La Alquimia de la Tierra) 28 de Abril de 2018



Saludos! 

Participantes: ¡Saludos!

Nosotros somos el Círculo, les transmitimos nuestras bendiciones y nuestro agradecimiento por crear la oportunidad para el contacto interplanetario y el intercambio de impulsos y enseñanzas. En nombre del Círculo me manifiesto a ustedes, en este medio para dar continuidad al conjunto de enseñanzas; Las Llaves de la Alquimia Ascensional. Yo soy Pietrish, representante del equipo de Alfa Centauro, que lleva en algún nivel esa misma clave como su insignia de reconocimiento y presentación.

Bueno, pasadas las primeras presentaciones y formalidades que su educación implica, podemos entonces entrar en el tema de nuestra conversación que es la alquimia de la Tierra. Antes de que hablemos apropiadamente sobre este tema, quisiera recordarles algunos conceptos fundamentales que deben ser la base de este trabajo con las Llaves de la Alquimia Ascensional.

El concepto básico que garantiza el buen manejo de estas llaves y los buenos efectos energéticos, psíquicos e incluso espirituales es  de que, lo que ustedes Son, es indescriptible. Cuando se afirma que lo que ustedes son, es indescriptible, no solo quiere decir que lo que son, o lo que somos, lo que cualquier entidad espacio-temporal realmente Es, simplemente no puede ser nombrado. Esta no es sólo una cuestión lingüística, no quiere decir que lo que somos no pueda recibir un nombre. Por indescriptible, queremos señalar que la naturaleza de la conciencia no puede ser limitada por cualquier forma de expresión. Todo aquello a lo que se atribuye un nombre, por lo tanto un cuadro delimitador, es expresión de la conciencia fundamental o de la conciencia no-dual. Ustedes pueden sustituir la palabra consciencia por mente, sustituir la palabra conciencia por alma, no importa.

Lo importante es que ustedes entiendan y asuman como premisa en el manejo de las Llaves de la Alquimia Ascensional que lo que ustedes realmente son, no puede ser limitado por una descripción, porque lo que puedan describir, aunque crean que están describiendo lo que son, o compone lo que Son, es solo una expresión de lo que ustedes son. Aquí establecemos el principio de la insubstancialidad del percibidor, la insubstancialidad del alma, de la mente, la insubstancialidad de la conciencia. Este es el primer principio: el percibidor es insubstancial.

Las Llaves de la Alquimia Ascensional, su propio nombre indica herramientas y códigos que promueven un proceso de transformación que lleva a la elevación, la progresión, el desarrollo y la evolución. Este no es un proceso de transformación de lo que usted Es, y el proceso de evolución y de desarrollo, no es la evolución y el desarrollo de lo que usted Es. ¿Está comprendido?
Participante: Creo que sí.
Si eso no se entiende claramente, mucha confusión se inmiscuye en el proceso y cobra un precio en la eficacia del manejo de las Llaves de la Alquimia Ascensional. Usted debe entender que la alquimia no es un proceso de transformación de lo que usted Es, y la evolución y ascensión o elevación, no es la transformación para la elevación de lo que usted es.
Lo que usted Es, es insubstancial, es indescriptible, por lo tanto, lo que usted Es, no puede ser afectado por nada! Con esto no quiero decir que lo que usted Es, es algo estático, inmóvil. No, no tenemos como saber. Probablemente lo que usted Es esté mucho más allá del alcance de los elementos intelectuales, por lo tanto, las herramientas lingüísticas de aprendizaje que siempre, limitan y condicionan en la fase de desarrollo cultural que ustedes viven, en un esquema dual.

Primer principio: la insubstancialidad del percibidor, aquel que maneja las herramientas, que maneja las llaves, probablemente no es quien usted Es. Aquel que espera alcanzar el resultado del manejo de las llaves probablemente no es quien usted de hecho es.

A partir de la comprensión y aceptación de esta premisa, de ese primer principio del trabajo con las Llaves de la Alquimia Ascensional,  pasamos al segundo: toda realidad percibible en su naturaleza es insubstancial, la naturaleza de todo lo que es percibido es insubstancial. Aquí podemos expresar este principio de dos formas: podemos decir que todos los fenómenos en su naturaleza son insubstanciales o decir que todos los fenómenos son luminosos, o sea, lo que constituye todo objeto percibido, ya sea que éste sea físico o sutil, concreto o subjetivo, es por naturaleza luminoso y desprovisto de corporeidad propia.

Esta es una segunda premisa que debe ser aceptada para que el manejo de las llaves alcance su máximo potencial de eficacia. Si usted cree que un banco es de verdad un banco, deja muy poco espacio para la transformación ascensional del banco. En el marco de su percepción un banco siempre será banco. Es necesario aceptar que el banco que usted percibe por naturaleza es insubstancial. ¿Qué es de verdad el banco? ¿El banco es de verdad banco? ¿La silla es de verdad silla? No sólo en un plano físico, cuando consideramos que lo que constituye el banco son partículas, átomos, electrones; lo que constituye la silla son partículas, no sólo en este plano físico, sino conceptualmente, el concepto en sí de banco es también insubstancial, no existe de forma independiente, no tiene existencia propia. Segundo principio. Primer principio, la insustancialidad del percibidor, el segundo principio es la insustancialidad de lo percibido.

El tercero, y voy a parar por aquí, son tres principios para mantener la tradición de la trinidad sagrada de su cultura religiosa - el tercer principio dice que la interacción del percibidor con lo percibido siempre sigue las líneas dinámicas de frecuencias cristalinas o frecuencias luminosas, por eso el uso de la expresión "frecuencias cristalinas" para referirse a la energía cósmica y universal.

Recapitulemos; primer principio la insustancialidad del percibidor, el segundo es la insubstancialidad de lo percibido y un tercero, la interacción entre percibidor y percibido, es una dinámica de frecuencias luminosas,  una dinámica de frecuencias cristalinas. Esto quiere decir que todo el universo, todo en él, con los seres que lo componen y que en él existen, son oscilaciones cristalinas de una frecuencia fundamental y básica. De manera más poética podríamos decir que todos los seres, todos los objetos que componen el universo, cualquiera que sea la extensión de éste, es un baile luminoso impermanente. ¿Está bien? Mediten sobre estos tres principios tan profundamente como puedan, aplíquenlos en su día a día, úsenlos como forma de rectificar la relación con su experiencia.

Entonces, veamos aquí la alquimia de la Tierra. No podemos trabajar con la alquimia de la Tierra sin considerar la relación de interdependencia de este eje, de este punto, con el Éter. En la última enseñanza del Círculo ustedes fueron orientados acerca de la alquimia del Éter, la relación de esa alquimia con el estado psicológico que ustedes denominan miedo y los desdoblamientos, efectos de ese proceso en su experiencia.

El punto en su cuerpo ligado al de la Tierra, en el marco de las Llaves de la Alquimia Ascensional, está en la base derecha de su vientre. El Círculo les transmitió en la intervención pasada un eje, un pentagrama que está representado en el cuerpo, ¿no es así? Siendo que el punto del Éter es un punto ligado a una zona del pecho, caminamos ahora hacia el segundo punto, el de la Tierra.

Así como psicológicamente el Éter está relacionado con el estado del miedo, el punto de la Tierra lo está con el estado psicológico del apego o de la rigidez. Considerando los tres principios fundamentales, podemos decir que el percibidor se identifica con una representación de sí mismo, el reflejo de la percepción en ese baile luminoso. Esta primera forma de identificación se llama ignorancia, este estado de ignorancia es  vulnerabilidad, por lo tanto, está vinculado con el estado que posteriormente se conoce y se experimenta como miedo. La experiencia del miedo implica distancia, implica separación y condición básica para la experiencia del miedo, es lo que llamamos ignorancia, por eso, el miedo y la ignorancia son equalizados en ese primer momento. Por supuesto, el miedo como estado psicológico es una manifestación muy posterior de la ignorancia. De la misma manera en que la ignorancia resulta en apego, en un plano posterior, en un desdoblamiento posterior de la experiencia humana, ese apego es rigidez, es un movimiento de contracción para autoprotección.

Veamos: siguiendo las líneas metafísicas, las líneas de la dinámica de la conciencia individualizada o fragmentada, tenemos la conciencia ignorante fragmentada, que es la condición ignorante de la conciencia. Esa conciencia fragmentada es la que dice "yo soy esto". En el momento en que ella dice; "yo soy esto", pasa a dejar de ser Aquello. Yo-otro: experiencia dual, conciencia dual, conciencia ignorante. A partir del momento en que hay yo y otro, hay apego al yo, apego a lo mío. Aquí está el apego, hay apego a eso. La experiencia repetida del apego genera condicionamientos rígidos de interacción con la realidad. No sólo eso, la propia forma como la realidad es percibida y experimentada, se vuelve rígida. El banco difícilmente es percibido como otra cosa a no ser banco, tal es la rigidez de la percepción. Incluso cuando usted sabe que el banco es una condición temporal y probablemente es sólo un fragmento de lo que ese fenómeno es, la percepción es rígida y fija en una apariencia preferente. Muy bien.

La Tierra, el elemento Tierra representa toda la potencialidad de la conciencia en abarcar y sostener. El elemento Tierra es el aspecto de la conciencia abundante, inagotable, inagotable para sostener la experiencia. El elemento Tierra, genera en su desequilibrio, la sensación de escasez y esa sensación refuerzan el apego y la rigidez.

La curación del elemento Tierra lleva a la experiencia de la abundancia, a la experiencia del verdadero contentamiento, comprendiendo contentamiento como estado natural de satisfacción. Al desatar el nudo del apego, el percibidor se desvincula de los condicionamientos viciosos que lo llevan a intentar satisfacer continuamente las demandas de un yo imaginario. Las demandas de ese yo imaginario son inagotables. No hay posibilidad para que el yo fragmentado se sienta completamente satisfecho. La tierra es siempre vista como escasa, siempre vista como incapaz de producir todo lo que ese yo cree necesitar, cuando usted no posee esas necesidades, cuando la propia tierra es su estado natural de completo contentamiento.

Las dinámicas de la frecuencia cristalina en el elemento Tierra representan el soporte de toda experiencia, representan el poder de la conciencia en sostener, en soportar todas las formas de experiencia. Claro que aquí, no estamos hablando del elemento Tierra como suelo, ni tampoco como planeta. Todos los elementos aquí son representaciones de dinámicas de la conciencia como ustedes aprendieron en las primeras enseñanzas transmitidas. .

En el plano psicológico humano, las distorsiones de la alquimia del Éter generan los procesos psicológicos de identificación, de amnesia espiritual, el percibidor se identifica con un fenómeno percibido. La perturbación del elemento Éter afecta la forma en que el percibidor está consciente de sí. Las perturbaciones de la alquimia del elemento Tierra generan distorsiones en la forma en que las dinámicas de frecuencia cristalina son experimentadas por el percibidor.
Puedo estar alejándome de ciertos conceptos y ciertas visiones compartidas anteriormente, pero fue decidido por el Círculo que a cada una de las enseñanzas, recibirían una o un representante de los diversos equipos, esto generará una diversidad de perspectivas. Entonces pueden percibir que estoy usando una perspectiva un poco diferente, usando los mismos elementos simbólicos. Aquí estoy llevándolos a la comprensión de las dinámicas del elemento Tierra usando otro paralelo. Estoy hablando de estado de armonía y estado de perturbación. Cuando el elemento Éter está armonioso en su constitución, el percibidor ve reflejado en las dinámicas de interacción, en las frecuencias cristalinas, la noción de lo que él es. Cuando el elemento Éter está perturbado, el percibidor  confunde un fenómeno percibido, con una forma luminosa. Esta confusión con la forma luminosa lo lleva al apego de esa forma, y ésta pasa por un proceso de densificación de progresiva rigidez.

Por supuesto, comprendemos esto en su cuadro de experiencia: usted,  originalmente, no se identificaba con ese cuerpo ni con esa personalidad que experimenta hoy. La identificación se produjo en un punto mucho más amplio y luminoso en la escala de la experiencia. Esta identificación con aquella percepción que era originalmente luminosa, desencadena procesos psíquicos que llevan a adensar la percepción de la experiencia. ¿Logran comprender eso?

Participante: Sí.

Está bien. Aquí: esto es una caja. Quiero con eso desconstruir la visión compartimentada que generalmente experimentan. Esta caja, es una cosa física, no es así? Dura, palpable, concreta, pesada, densa. ¿Podemos llamar densa a esta caja? Podemos. ¿Usted, en un primer momento, ligaría el concepto de caja a una forma luminosa, a una cosa sutil? Si yo dijera: hermana; piense en una cosa sutil, ¿usted pensaría en esta caja?

Participantes: No.

No, y, sin embargo, usted sabe que esta caja no está hecha de elementos burdos, sabe que lo que compone esta caja es extremadamente sutil, es  diáfano, extremadamente luminoso. ¿Está de acuerdo? Bueno, si usted tiene alguna educación científica, esa educación común de su pueblo, sabe que en un determinado nivel de la realidad la caja es un compuesto atómico. Son varios átomos aquí, con sus campos gravitacionales eléctricos y todo eso es muy diáfano, nada es concreto, nada de eso es sólido. Dígame: ¿el plano en que esa caja existe como un fenómeno luminoso está en otro lugar?

Participantes: No.

No. ¿Puedo decir, entonces, que esta caja en verdad es insubstancial y su naturaleza luminosa?

Participante: Sí.

¿Puedo?

Participante: Sí. Puede.

Puedo, puedo decir cualquier cosa, eso también. Pero me pregunto si usted está de acuerdo con eso.

Participante: Sí.

¿Está de acuerdo en que esta caja tiene su aspecto luminoso inter-penetrando la visión que usted tiene de esa caja, y no en otro lugar? El espíritu luminoso de esta caja no está en otro plano, no está en un cielo, ni está en una 13ª dimensión, ¿está aquí?

Participante: Sí.

Ahora, yo le pregunto: ¿cuál es la verdad de esta caja? ¿Es lo que usted está viendo ahora con sus ojos o es esa suposición metafísica? ¿Qué es más verdadero?

Participante: Las dos cosas.

Las dos cosas son verdaderas, entonces son dos opciones válidas de experiencia. Ahora déjeme preguntarle: ¿por qué insiste en experimentar esta caja de esa manera, cuando existe la posibilidad de experimentarla de forma suave, ya que usted es una persona espiritualizada? ¿Por qué ver la caja como la ve? Y ahí le digo: es porque su elemento Tierra está completamente perturbado.

Si el que percibe es insubstancial como también lo percibido, ambos comparten una naturaleza luminosa, y lo que determina esa supuesta relación entre percibidor y percibido es la misma luminosidad (que llamamos frecuencias cristalinas), ¿por qué usted no percibe esto como un compuesto de frecuencias cristalinas, que es lo que realmente es? ¿Qué es lo que reflejaría lo que usted “de hecho es" - ese "de hecho", es una concesión literaria, por supuesto. Nosotros determinamos allí al principio que lo que usted de hecho Es, es indescriptible.

Percibe que el proceso de identificación en el Éter, es el desequilibrio de éste, que lleva a un proceso de apego en el elemento Tierra, un reflejo instantáneo, ¿no es así? ¿Por qué vamos del Éter a la Tierra? ¿Por qué no pasamos por el Aire primero? ¿Por qué no por el agua, que son elementos más sutiles en esa escala entre Éter y Tierra? Como nuestro hermano Gyuan-Ami les dijo: el Éter se refleja en la Tierra de manera directa, el Éter es para la conciencia, como la Tierra es para la experiencia. La Tierra es el Éter de los fenómenos, porque el eje Éter-Tierra está determinado la forma como el alma experimenta la realidad. A lo mejor podemos decir que el alma puede experimentar la realidad como siendo ella misma (estado iluminado), como una extensión de sí misma (estado progresivo) y como una parte de sí misma (estado completamente ignorante), dependiendo de las distorsiones de ese eje Éter-Tierra.

Comprenda que cuando el percibidor se identifica con el fenómeno luminoso, todavía lo percibe como una realidad sutil, diáfana. Por el desequilibrio progresivo que ocurre en el elemento Tierra, el proceso de percepción pasa por una cadena progresiva de densificación. El fenómeno es percibido de forma cada vez más grosera, porque el nivel de apego al yo es cada vez más grosero. Un yo más tosco lleva a una realidad más grosera. Un yo más sutil lleva a una realidad más sutil. Todo eso aquí  son las leyes de contarse una historia.

¿Entonces, corregir el elemento Tierra qué implica? ¿Cuáles son los efectos de curación, de la alquimia que buscamos procesar aquí en el elemento Tierra? Disolver el apego, disolver la rigidez. Esta rigidez debe ser transmutada empezando por el plano de los conceptos. Si queremos un proceso de curación eficaz, esto debe comenzar en el plano mental,  debe comenzar en el plano intelectual, conceptual y esto lleva a un proceso de soltura, de flexibilización de su cuadro emocional, energético y posiblemente físico.

Así como la alquimia del Éter fortalece su vitalidad – vitalidad en términos de cómo la conciencia está anclada en la matriz cristalina de la forma, en el aura original que está ligada con esa construcción orgánica momentánea, la alquimia de la Tierra se refleja en una flexibilización de su estructura conceptual o intelectual, una flexibilización de su estructura energética y un fortalecimiento de su sistema óseo, porque eso activa la capacidad de auto-regeneración del cuerpo. Lo que impide que el cuerpo se regenere en una medida mucho mayor de lo que ustedes experimentan es el hecho de que existen conceptos muy rígidos.

Participante: ¿Esa rigidez de ideas que usted habla?

Sí. Sí. Conceptos muy rígidos. Esto lleva a un envejecimiento muy precoz de la forma que tiene el potencial de existir por más tiempo dentro de una organización biológica. Este potencial existe en su célula. El elemento Tierra que está representado por el cuerpo, soporte de su experiencia, tiene por naturaleza una capacidad de abundancia mucho mayor que lo que usted experimenta y goza. Lo que limita su capacidad de percibir esta forma, que por naturaleza es luminosa, es la rigidez de sus conceptos. Eso es el disturbio del elemento Tierra.

Perciben que el estado psicológico de apego pretende resolver una insatisfacción existencial, siempre insatisfacción. Usted no encuentra en la experiencia lo que responde completamente a sus aspiraciones, a sus necesidades, a sus deseos simplemente porque hay una gran confusión acerca de lo que se Es y por lo tanto usted mantiene deseos falsos, necesidades falsas, porque la realidad percibida también es distorsionada, enyesada, nunca es como un espejo limpio que refleja su estado natural de contentamiento. ¿Puedes comprender esa relación?

Entonces, debo transmitirles el segundo paso de la práctica. Ustedes comenzaron practicando con ese punto [localizado en la parte superior del pecho, el punto del Éter] las orientaciones que recibieron, si no estoy equivocado, era de llevar la atención a este punto, invocar las frecuencias cristalinas y trabajar los puntos en el cuerpo donde sentían miedo. Al hacer la pregunta "¿de qué tengo miedo?", Llevar esas frecuencias cristalinas para la curación de esos puntos de miedo.

Nuestra dinámica de trabajo ahora va a ser diferente. Ustedes van a poner atención en este punto - déjenme mostrar aquí - del lado derecho de su abdomen, aquí en la base aquí. Van a poner su atención aquí. ¿Ustedes recibieron la clave mántrica del punto del Éter?

Participante: Sí.

ANG, ¿es eso lo que recibieron? Ahora aquí está ENG, ENG. Entonces ustedes van a entonar ENG con la atención en ese punto y van a ver,  sentir o estimular, - cómo suelen trabajar con las frecuencias, de la forma en que suelen trabajarlas – como la dinamización de un pulsar. Ustedes van a hacer que la frecuencia cristalina pulse en ese punto. A medida que ella pulsa, se expande y cuando se expande, penetra. Y a medida que penetra, ella satisface. Ustedes van a bañar su cuerpo con frecuencias cristalinas que pulsarán desde ese punto y a comunicar al cuerpo un estado de serena satisfacción, sereno contentamiento, van a cultivar ese estado de contentamiento.

Durante estos días ustedes deben trabajar psicológicamente sobre todos sus condicionamientos, todos sus conceptos rígidos acerca de enfermedad y de escasez. No para combatirlos, sólo para tomar conciencia de ellos, tomar conciencia de la rigidez de sus conceptos. Presten mucha atención a las afirmaciones que hacen acerca de su realidad, las más sencillas, como por ejemplo: "María es muy trabajadora.", tomen conciencia de la fuerza que ponen en esa afirmación, cuánto creen en esta afirmación. "Yo soy incapaz", ¿cuánta fuerza va en esa afirmación? "El día está muy bonito". Tomen conciencia de la rigidez de las afirmaciones, no importa si las consideran positivas o negativas. Y energéticamente ustedes van a dinamizar ese punto. Van a llevar la atención a ese punto, a entonar el mantra, van a derramar y bañar el cuerpo con las frecuencias cristalinas de la Tierra.  

Participante: ¿El pulsar puede acompañar la respiración?

Sí. Usted puede adaptar esto a la mejor manera en que conduce su trabajo energético. Puede enfocarse en el sentir, en una visualización, enfocarse en la respiración, en el sonido del propio mantra, como usted desee. Pero es un trabajo muy simple. Si bien él debe venir acompañado por la toma de conciencia de la rigidez. Usted no debe hacer nada cuando  detecta la rigidez, nada, no debe recriminarse, no debe entrar en un discurso mental, no; sólo tomar conciencia. "Mire la fuerza de mi opinión", tome conciencia de la fuerza de su opinión.

Participante: En realidad estamos diariamente opinando, prácticamente en todo momento.

Sí. Eso es lo que quiero que vean. Como ustedes están construyendo su realidad continuamente sobre la base de proyecciones conceptuales acerca de ella y cómo esas proyecciones impiden que vean las cosas como son. Ahora, ¿por qué digo que no deben entrar en un combate con la rigidez? Porque va a ser el trabajo silencioso de las frecuencias cristalinas y de la corrección del elemento Tierra el que va a suavizar ese proceso.

No se preocupen, porque - no sé si se quedaran preocupados, de todos modos, eso es una proyección de mi parte - estamos pasando por esos puntos, no nos estamos tardando mucho y profundizando en ellos, porque esta primera vuelta del pentagrama es más para introducirlos en los meandros de los mecanismos psicológicos y darles una herramienta práctica de actuación energética. Después de esta primera vuelta vamos a trabajar sobre eso de manera integral, que es la verdadera práctica de Frecuencias Cristalinas aplicada al plano físico y energético. Después de eso, vamos a pasear de nuevo por esos puntos trabajando sus ejes de conexión, que es el tercer nivel de las Frecuencias Cristalinas.

Entonces a cada vuelta vamos a ver esto de manera más profunda, es un proceso holístico, no tenemos como agotar el potencial tanto de trabajo, de comprensión, de visión de la realidad, en intervenciones de menos de una hora. Y aun si pasáramos años hablando sin parar, no podríamos agotarlo. Son muchas más señales, para que ustedes investiguen, para que se lancen a la experiencia. ¿Todo bien? Por supuesto, las Llaves de la Alquimia Ascensional es el manejo de las frecuencias cristalinas de forma integral y holística. Durante este primer ciclo de enseñanza, vamos a trabajar cada punto por separado para que se familiaricen con la energía; de repente ustedes comenzarán a sentir cómo el trabajo con el Éter es diferente del de la Tierra, como las frecuencias que emanan del punto de la Tierra, son diferentes de las que emanan del punto Éter del pentagrama... Este tipo de sensibilidad que necesitaran tener para usar el sistema integral más adelante. ¿Está bien?

Así que agradezco su atención. No abriré espacio para preguntas, porque deben enviarlas, el canal va a responder las preguntas que se envíen, ese trabajo queda con él. Yo les transmito el saludo, del equipo Pietrish y de todo el Círculo. ¿Está bien? Queden en paz.
¡Aní Maritumí!

Mensaje canalizado por Shylton Dias. Transcripción hecha por colaboradores del Portal Aranduh -portalaranduh.blogspot.com

Traducción: H. N.